México se convierte en el gigante de los autos pequeños

Las automotrices están realizando grandes inversiones en ese país
Sigue a El Diario NY en Facebook
México se convierte en el gigante de los autos pequeños
La mano de obra automotriz en México es más barata que en China.

México está haciendo un gran impacto en la producción de autos subcompactos y compactos; vehículos con márgenes de beneficio estrechos, pero con un gran atractivo para los consumidores jóvenes y pequeñas familias de América del Norte.

El país azteca ha visto un aumento en la capacidad de fabricación de automóviles en los últimos cinco años, aprovechando los bajos costos de mano de obra, de fácil acceso a los mercados de libre comercio, con Estados Unidos y Canadá, y las bajas tarifas con Europa, Brasil y otras docenas naciones.

La semana pasada Toyota anunció que montará el Corolla en una planta que se construimrá en el estado mexicano de Guanajuato, a unos 100 kilómetros al noroeste de la ciudad de éxico. Mientras Ford ampliará sus fábricas en el país con una fuerte inversión, una nueva planta de Kia en Monterrey se establecerá para empezar a hacer el Forte en 2016.

México ha estado haciendo el Volkswagen Jetta y Golf, Nissan Sentra y otros. Luego, el año pasado, Nissan intensificó la producción en una segunda planta de autos pequeños, y el Honda Fit y Mazda Mazda3 comenzaron a rodar fuera de las fábricas mexicanas de nueva construcción.

Eso empujó la salida de los subcompactos y autos compactos de México a 1’514,436 unidades, por delante de la fabricación estadounidense de 1’489,836. Esa brecha se ampliará también. Este año, Honda añade el HR-V y su Mazda Mazda2 a la salida de México.

Los bajos costos laborales hacen que México sea atractivo para la producción de los vehículos que se venden por menos de $20,000. En promedio, los trabajadores estadounidenses ganan $19.71 por hora, mientras los trabajadores de las fábricas mexicanas promedian menos de $20 por día.

México es ahora un mercado laboral menos costoso que China, que ha visto sus costos dispararse en la última década. Audi, por ejemplo, recientemente decidió no a la fábrica de VW en Chattanooga y escogió México para una nueva planta para hacer el SUV Q5.

Parte de esa decisión dependía del pacto de libre comercio de México con la Unión Europea, un importante destino para el Q5. Bajo las tarifas actuales, el vehículo tiene un arancel del 10% si se exporta desde los Estados Unidos.

Casi 500,000 de los 3.2 millones de vehículos que México produjo el año pasado, se enviaron a mercados fuera de Norteamérica. Tres mercados, Brasil, Alemania y China, representaron la mitad de esas exportaciones fuera de la región del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Por ahora, sin embargo, los analistas no están dispuestos a decir si México es una amenaza directa para las plantas y los puestos de trabajo de autos en Estados Unidos; la producción estadounidense de automóviles sigue en aumento incluso a pesar de la aceleración de México.

El año pasado, la producción estadounidense de vehículos ligeros se incrementó en 665,000 unidades a 11.6 millones, sin preocuparse por lo que pasa cruzando el Río Grande.