Niños migrantes se toparán con una frontera cerrada

Anticipan una "segunda ola"; pese a las medidas de EEUU, México y Centroamérica para contenerla, las condiciones para el éxodo persisten
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Estados Unidos espera lo que muchos han llamado la “segunda ola” de menores migrantes no acompañados provenientes de Centroamérica este verano, pero ahora se encontrarán con más obstáculos en el camino y con una frontera más reforzada que nunca.

“El Departamento ha desplegado un nivel histórico de personal, tecnología e infraestructura de primera línea para reducir el flujo de inmigrantes indocumentados”, afirmó ayer Jeh Johnson, secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

EEUU incrementó su vigilancia mandando más agentes de la Patrulla Fronteriza al sur de Texas, por donde cruzó la gran mayoría de los 68,000 menores y familias centroamericanas durante el verano del año pasado, buscando asilo en este país.

En los primeros seis meses del presente año fiscal se arrestaron 15,627, aunque eso significa un 45% con relación al mismo período del año anterior.

Marsha Catron, portavoz del (DHS) indicó que el gobierno federal ha asignado a más agentes para asegurar la frontera, construido centros de detención, además de lanzar una fuerte campaña en El Salvador, Guatemala y Honduras para concientizar sobre los peligros de emprender la travesía hasta la frontera de EEUU e intentar cruzar ilegalmente al país.

La administración Obama también puso en marcha un programa para menores refugiados que beneficia solo a los menores que están físicamente en El Salvador, Guatemala u Honduras, que son solicitados por uno de sus padres residiendo legalmente en EEUU, una medida que intenta disuadir la contratación de los llamados ‘coyotes’ o traficantes humanos.

Pero, de acuerdo con estudio realizado por la organización no lucrativa y no partidista Migration Policy Institute (MPI), lo que más está dando resultado es el  esfuerzo que están haciendo los gobiernos de México, Honduras, Guatemala y El Salvador para detener el flujo de migrantes hacia EEUU.

Por ejemplo, el año pasado las autoridades mexicanas arrestaron a 22,000 menores centroamericanos, casi tres veces más que en 2013, y deportó a 18,000, comparado con los 7,000 del año anterior.

“Están bajando a los niños de los trenes; los están deteniendo en la frontera entre México y Guatemala… aún hay violación a las leyes internacionales”, dijo Kevin Appleby, director de políticas migratorias de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU, en una declaración al sitio The Hill.

Los menores seguirán llegando

Marc Rosenblum, autor de un  análisis realizado por el MPI , un grupo que estudia el flujo de la migración a través de las fronteras, sostiene que los menores centroamericanos continuarán llegando a la frontera sur para buscar asilo en EEUU.

Según el MPI, aunque los esfuerzos de EEUU para trabajar conjuntamente con los países centroamericanos expulsores y con México -como país de tránsito- han sido exitosos en reducir el flujo de menores inmigrantes, unos 39,000 menores no acompañados serán arrestado este año.

Jessica Vaughan, directora de políticas del Centro de Estudios de Inmigración, un grupo que pide medidas más estrictas para contener el flujo de indocumentados, sostiene que a menos que el gobierno federal cambie dramáticamente sus políticas sobre cómo maneja la situación de los nuevos inmigrantes “podemos esperar ver casi el mismo número de inmigrantes que el año pasado, porque para ellos no hay razón para quedarse” en Centroamérica.

En febrero pasado la Oficina de Responsabilidad Federal (GAO), el brazo investigativo no partidista del gobierno, encontró que la violencia, la pobreza, la falta de educación y el deseo de reunificación familiar en una evaluación son las causas principales de la migración infantil de El Salvador, Honduras y Guatemala hacia EEUU, y que éstas aún persisten.

CBP pide más recursos

Sin embargo, el comisionado de la Patrulla Fronteriza y Aduanas (CBP), Richard Kerlikowske,  defendió ante un comité del Congreso la solicitud para un incremento en el presupuesto de la agencia de 685 millones de dólares para el año fiscal 2016 “en caso de otra ola de inmigrantes indocumentados” que, advirtió, “podría venir”.

“Este presupuesto provee una base de fondos para el cuidado y custodia de 58,000 menores no acompañados para preparar mejor al Departamento por un futuro flujo”, dijo.

Kerlikowske indicó a través de una declaración por escrito que 134.5 millones de dólares sería para proveer el apoyo necesario para aprehender y mantener la salud y seguridad de hasta 104,000 menores no acompañados.

El Presidente Barack Obama también planea invertir 1,000 millones de dólares en los llamados países del triángulo del norte en Centroamérica para ayudar a combatir la corrupción y la pobreza, con frecuencia las causas de migración.