El juego de pelota sigue en la desaparecida “Catedral del Béisbol”

La liga de la Fundación Dominicana del Deporte de NY inaugura su XXIII torneo en el campo del desaparecido Yankee Stadium

Peloteritos de la categoría "Pampers" saludan al final de un juego el día de la inauguración de la liga de béisbol de la Fundación Dominicana de Deportes de NY, instruidos por Daniel 'Quemaíito' Reyes.
Peloteritos de la categoría “Pampers” saludan al final de un juego el día de la inauguración de la liga de béisbol de la Fundación Dominicana de Deportes de NY, instruidos por Daniel ‘Quemaíito’ Reyes.

Los muros del histórico Yankee Stadium desaparecieron después de 85 años de gloria, pero no el campo de la “Catedral del Béisbol”, que fue convertido en tres pequeños diamantes.

En el campo No. 1 del complejo ahora conocido como “Heritage Field ”, el  sábado 25 de abril, la Fundación Dominicana de Deportes de Nueva York (FDDNY) inauguró su vigésimo tercer torneo de béisbol, con la presencia de invitados especiales, incluyendo peloteros de Grandes Ligas.

Aprovechando que ese fin de semana se disputaba la Serie del Subway en el nuevo Yankee Stadium, al evento asistieron jugadores de los dos equipos neoyorquinos. Por los Yankees hicieron presencia Carlos Beltrán y Dellin Betances; y por los Mets, Jeurys Familia y Wilmer Flores, quienes recibieron placas por su apoyo.

El torneo se remonta a 1992, cuando nace la Fundación, dijo Daniel “Quemaito” Reyes, su presidente, quien contó que entonces jugaba softbol con un equipo de adultos y muchos niños se acercaban a mirarlos.

“Vamos a dar la oportunidad a estos niños para que participen”, pensó entonces. “De allí nos pusimos esta meta, yo como presidente, para mantener a estos niños ocupados en la educación y en los deportes”.

En el presente torneo participan 32 equipos integrados por niños de 4 a 18 años.

“Yo jugué pelota desde los cuatro años”, contó “Quemaito”, nativo de República Dominicana, quien dijo que una lesión en la espalda le impidió firmar con un equipo de Grandes Ligas. “José Lima, Julián Tavárez, Miguel Tejada, han sido como hijos míos, hermanos míos porque los vi crecer y ellos me vieron jugar cuando estaban pequeños”, agregó.

Y fueron Tavárez y Lima (falleció de un ataque al corazón en mayo de 2010), los primeros grandes-ligas en apoyarlo con su torneo.

Mientras que Mariano Rivera, el ex cerrador de los Yankees, ha asistido 13 veces. “Ahora está ausente porque ya había adquirido otros compromisos con anterioridad”, dijo sobre el retirado taponero panameño.

El jardinero Carlos Beltrán, de los Yankees de Nueva York, se dirige a los participantes en la liga de béisbol de la FDDNY.
El jardinero Carlos Beltrán, de los Yankees de Nueva York, se dirige a los participantes en la liga de béisbol de la FDDNY.

Apoyo de los peloteros

“Ha beneficiado mucho el apoyo de ellos, mayormente su presencia, porque los niños que tenemos son de madres solteras; niños que, por una u otra razón, los padres están presos o han sido deportados y por ende, se les hace difícil venir aquí (Yankee Stadium) y pagar una entrada para ver un juego”, dijo Reyes.

“Los peloteros que yo llevo son un beneficio para los niños, pero salvar vidas es mucho más importante para nosotros los latinos, que pasamos mucho trabajo aquí”, agregó el directivo.

¿Cuál ha sido la mayor satisfacción?

“Que estamos salvando vidas de adolescentes, para que no se nos vayan a la calle, que no se nos pierdan”, dijo. “Una vida que yo salve, el Señor me va a agradecer”.

¿Y lo mas difícil?

“Algunos padres que piensan que tienen niños que son ‘grandes-ligas’, que piensan que los niños ya están desarrollados”, respondió. “Aquí lo importante es enseñar a los niños sobre la educación, cómo se tiene que ir avanzando, cómo se tienen que comportar cuando tienen que compartir con otras personas que no conocen”.

“Quemaíto” recalcó sobre la importancia de la educación porque una lesión u otra situación puede dar al traste con los sueños de llegar a las Grandes Ligas. “Sin embargo, un profesional que tenga su título, aunque tenga 80-90 años va a saber que puede continuar trabajando”, señaló.

Como tantos, Miguel Carpio, de 13 años, es uno de los niños que sueña con llegar a la ‘gran carpa’.

“Me encanta el béisbol porque toda mi vida he crecido rodeado de béisbol. Y me gustaría tratar de entrar a las Grandes Ligas”, dijo Carpio, quien se desempeña en la primera y segunda bases y en los jardines.

“Juego en la liga del ‘Quemaito’ porque soy dominicano, estoy rodeado de gente como yo. Y puedo continuar desarrollando mis habilidades en el béisbol”, continuó el estudiante de la escuela intermedia Robert F. Wagner, de Manhattan.

Hasta que finalice el año escolar, los juegos se disputan los fines de semana; y en cuanto terminan las clases, de martes a domingo.