window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-network'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Mírate en el espejo

Cuando te miras al espejo, ¿qué observas?

Hace unos años, cuando vivía una relación de maltrato, me refugiaba en el amor de mis sobrinos. Un día me fui de compras con mi sobrino Franco a Kmart. Allí él se enamoró de una bolita color roja. Quise guardar un recuerdo de ese momento y me tomé una fotografía en las máquinas de fotos 2×2. Cuando la foto salió y me miré, vi una mirada tan triste, mis ojos estaban rojos hinchados de tanto llorar.

Yo acostumbraba usar gafas para esconder mi tristeza. Esa tarde cuando llevé a mi sobrino a la casa de mi hermana volví a mirar la foto y fue cuando por primera vez decidí mirarme al espejo, y lo hice. Y me miré, pero miré al espejo de mi alma. Me sorprendí mirando a una desconocida. No me explicaba donde estaba la mujer apasionada, alegre, fuerte, la abogada que hacía valer los derechos de los demás.

Esa mirada a mi alma fue el inicio para tomar la decisión de terminar con una vida de maltrato. Te pregunto: ¿Te has mirado al espejo?

Cuando te miras al espejo, ¿qué observas? Tal vez me respondas: “Observo una mujer”.  Sí, pero observa más profundo. ¿Qué ves?  ¿Una mujer con líneas de expresión? Demuestra que has vivido. Todos tenemos que vivir… a veces tienes que sufrir carencias, dolor, dificultades. En ti está levantarte otra vez. Sea lo que sea observes, te invito a que veas tu belleza interior. Esa que no se compra en un gimnasio o en el quirófano de un cirujano plástico

Recordaba una conversación que tuve con una gran mujer, Alicia Ramírez, directora de la Oficina de Asuntos Hispanos de la Ciudad de Orlando. Pocas mujeres son tan mágicas.  Me impactó cuando me dijo: “A veces nos pasamos la vida pendientes de nuestro maquillaje y nos olvidamos de nuestros sueños”.  Cada día levántate, arréglate como una reina, maquilla tu rostro y dale un toque de felicidad a tu alma. Viste tus mejores galas y mantén sencillo tu espíritu.

Te animo a que luzcas sensacional, a que busques nuevamente ese espejo y descubras cuán espectacular es tu belleza interior, esa que no tiene arrugas, ni libras de más, esa que es perfecta, la que se lleva en el alma.

En esta nota

Bienestar Relaciones Saludables Autoestima
Contenido Patrocinado