Funcionarios llaman a reforzar medidas de seguridad en la construcción

Preocupa el incremento de muertes y lesiones de trabajadores y peatones en lugares en construcción en NYC.
Funcionarios llaman a reforzar medidas de seguridad en la construcción
Los trabajadores de la construcción requieren medidas de seguridad que los protejan.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

Nueva York— El concejal Jumaane Williams (D-Brooklyn) y la presidenta de Manhattan, Gale Brewer, pidieron a la Ciudad impulsar el fortalecimiento de las medidas de seguridad laboral y la vigilancia de los permisos y licencias en los sitios en construcción, tras la muerte reciente de un trabajador en la calle 46 y la Octava Avenida.

Christian Ginesi, un veterano condecorado de la Fuerza Aérea que sirvió en Irak, Kuwait y Afganistán, cayó el pasado martes del piso 24 por el hueco de un ascensor del hotel de lujo en construcción Riu Plaza. El empleado de la compañía de ascensores de Nueva Jersey, G-Tech, no tenía una licencia para operar en la ciudad y el Departamento de Edificios (DOB) investiga posibles violaciones.

La construcción del ostentoso hotel Riu Plaza, de 600 habitaciones y 31 pisos, tiene un historial de problemas de seguridad. En julio de 2013, el DOB cerró el sitio después de que un trabajador cayó del tercer piso. Para entonces los inspectores encontraron huecos en el enladrillado sin barandas de protección.

“No esquivamos la responsabilidad de demandar seguridad en las obras de construcción y sus alrededores en la ciudad de Nueva York”, dijo Brewer frente al proyecto hotelero en Midtown. “Es alarmante que nuestros trabajadores y peatones mueran o sean heridos por la negligencia de las constructoras”.

Cifras del DOB revelan que entre 2008 y 2014 se registraron 96 accidentes en sitios de la construcción que involucraron a peatones. Más de las tres cuartas partes de los accidentes ocurrieron en Manhattan.

De acuerdo con cifras de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), en 2014 se registraron 231 accidentes en sitios en construcción, incluyendo a 18 peatones heridos. La agencia destaca que el año pasado, 75% de los 12 trabajadores que murieron en lugares en construcción no estaban sindicalizados.

En este contexto, Jumaane Williams, presidente del Comité de Edificios y Vivienda del Concejo Municipal, indicó que los trabajadores latinos son los más vulnerables en el lugar de trabajo.

“Los trabajadores sin un estatus legal migratorio o la protección de un sindicato están mayormente expuestos al riesgo de sufrir un accidente laboral”, indicó. “Los contratistas abusan de su necesidad de empleo al no proveerles las garantías que exige la ley”.

En 2014, OSHA emitió cerca de 700 citaciones por infracciones graves, intencionales y de reincidencia, en sitios de construcción. Las faltas incluyen andamios inseguros, cables de electricidad desgastados y sin conexión a tierra, y la falta de equipo de protección como cascos.

En respuestas a las alarmantes estadísticas, este lunes el Consejo Municipal realizará una audiencia de supervisión para definir mecanismos que refuercen las medidas y reglas de seguridad laboral.

El mexicano Emilio Estrada (48), jornalero de Woodside, lamentó que los contratistas frecuenten las paradas en busca de mano de obra que consideran desechable.

“No somos ciudadanos de segunda clase, pero es el trato que nos dan. Además de exponernos a peligros, no paguen menos que a los trabajadores sindicalizados por la misma labor”, apuntó. “Los trabajadores tienen que decidir entre su seguridad o un puñado de billetes para comer ese día. El hambre aprieta y muchos prefieren tomar el riesgo”.

De acuerdo con la organización  New Immigrant Community Empowerment (NICE), los jornaleros latinos tienen 30% más posibilidades de sufrir accidentes en el lugar de trabajo. La organización destacó que las muertes de trabajadores hispanos se incrementaron en 28% pasando en los últimos años.

La muerte más reciente de un trabajador de la construcción latino fue la de Vidal Sánchez (50), quien cayó de un cuarto piso en un edificio en Brighton Beach.