Indocumentados quedan en medio del fuego político cruzado

Legisladores conservadores consideran el fallo como una victoria, mientras el liderazgo hispano lamenta el “enorme golpe” para la comunidad inmigrante

Washington.- El fallo del Quinto Circuito de Apelaciones en Louisiana, que mantiene indefinidamente en el congelador los alivios migratorios, enfrentó este martes a grupos proreforma que lo ven como un ataque más contra las familias inmigrantes y conservadores que acusan a la Casa Blanca de abuso de poder.
El dictamen de 2-1, que dio la razón a los 26 estados que han demandado a la Administración Obama para frenar para siempre los alivios migratorios, suscitó la “decepción” y el rechazo de la mayoría de los grupos proinmigrantes en todo Estados Unidos.
“El panel de tres jueces  estuvo compuesto de dos magistrados designados por presidentes republicanos y uno designado por un demócrata. No es sorprendente que el voto fuera 2-1 a favor de la demanda republicana”, afirmó Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice.
Pero el Comité Nacional Republicano (RNC) así como los principales líderes conservadores del Congreso emitieron comunicados triunfalistas tras el dictamen, por considerar que, a su juicio, Obama es responsable del caos actual por emitir medidas unilaterales.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, señaló que Obama dijo en el pasado que no tenía autoridad legal para las medidas que tomó  en el campo de inmigración, y afirmó que su bancada “lidera la lucha para frenar” los presuntos excesos ejecutivos del mandatario.
También el presidente del Comité Judicial de la Cámara Baja, el republicano Bob Goodlatte, consideró que el fallo es “otra victoria para la Constitución y el pueblo estadounidense” que, a su juicio, han sido ignorados por Obama.
Por su parte, la presidenta del Caucus Hispano del Congreso (CHC), la legisladora demócrata por California, Linda Sánchez, indicó que el fallo como un “enorme golpe” para la comunidad hispana, en particular para quienes viven con el temor real de la deportación pese a que no suponen un riesgo para la seguridad nacional, pagan impuestos y, en el caso de los niños y jóvenes, este país es su único hogar.
Al igual que los demás grupos proinmigrantes, NCLR reiteró la urgencia de que el Congreso arregle de una vez mediante una reforma el maltrecho sistema de inmigración.
Grupos como el Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la coalición proreforma “FIRM” y el Centro Nacional para Leyes de Inmigración (NILC, en inglés) indicaron que el revés tiene motivaciones políticas que perjudicarán a la economía nacional y dejan en limbo continuo a los beneficiarios de los alivios migratorios.
“Aunque sin duda estamos decepcionados con el fallo de hoy, este no es el final del camino, sino una demora en lo que creemos será una eventual victoria” para los indocumentados, dijo Clarissa Martínez, una funcionaria de alto rango de NCLR.
“Quienes continúan bloqueando un alivio de sentido común para cobrárselas al presidente (Barack Obama) deben darse cuenta de que su juego político está destruyendo vidas y ahuyentando a un bloque electoral con creciente influencia”, advirtió.

¿Cuáles son los siguientes pasos legales?

Se prevé que la semana del próximo 6 de julio, el mismo Quinto Circuito de Apelaciones escuche los argumentos sobre los méritos del fallo del juez federal en Brownsville (Texas), Andrew Hanen, que ha impedido la puesta en marcha de los alivios migratorios hasta que se resuelva la demanda.
Ambos lados en esta batalla política están dispuestos a llevar el caso hasta el Tribunal Supremo, lo que podría extender el litigio hasta 2016, en pleno ciclo de elecciones presidenciales.