Mi bebé nació con discapacidad…

Enfrentar esta situación no es fácil, pero el bienestar emocional y el amor ayudan a vivirla con otra perspectiva
Mi bebé nació con discapacidad…
Criar un bebé con discapacidad es una oportunidad de crecimiento personal.
Foto: Shutterstock

Es verdad que cuando un hijo nace con una condición de discapacidad, todas las áreas de la vida se ven afectadas. Sentir enojo, culpa, temor por la responsabilidad que viene, vergüenza y rechazo, es parte del duelo.

“Es natural que los papás se sientan decepcionados, tristes, desesperados… y es importante que sepan que estos sentimientos son completamente normales”, asegura la académica en psicología, Dora María Moreno-Bello Dounce.

Manifestar tus emociones es muy válido y sano, sin embargo, no hay que olvidar que superar el duelo “es cuestión de decisión y en algún momento los papás deben determinar qué medidas van a tomar al respecto”, comenta la experta.

Afrontar el desafío

Asumir tu realidad es el primer paso para superar el desafío, de igual forma, estar abierta a recibir ayuda psicológica. Y es que tu pequeño no podrá estar bien ni ser feliz si tú y tu pareja no lo están. Vivir con una nueva perspectiva y renovar tus esperanzas, es posible. Estas recomendaciones de la experta, te ayudarán a lograrlo:

•    Demuéstrale a tu bebé cuánto lo amas. Abrázalo, acarícialo y dile cuánto lo quieres siempre que puedas. Fortalece cada día el vínculo y dale la bienvenida a tu corazón.

•    Busca ayuda profesional. Una vez que conozcas la condición de tu pequeño, infórmate y acude a una institución especializada en donde pueda recibir terapia para su tipo de discapacidad y ser estimulado desde temprana edad. Éste es uno de los mejores regalos que le puedes dar, pues su correcto desarrollo vale oro.

•    Construye una relación de pareja sólida. Esto es básico para vencer cualquier obstáculo. Nunca olvides que tener un bebé con discapacidad no es culpa tuya ni de tu pareja y que lo único que podrá sacarlos adelante es el amor, la comprensión y el trabajo en equipo.

•    Acércate a otros padres en la misma situación para enriquecer tu experiencia y abrir tus perspectivas. ¡No estás sola! Hay muchos padres como tú que te harán sentir comprendida y que te pueden aportar valiosas enseñanzas. Vale la pena intentarlo.

•    Enséñale a tu pequeño a ser independiente. No lo sobreprotejas, darle seguridad y confiar en que puede hacer más de lo que te imaginas, es clave para integrarlo a la sociedad.

•    Ayúdale a desarrollar sus habilidades. Conforme tu bebé vaya creciendo es vital que le enseñes que “la discapacidad no es incapacitante”, aconseja Moreno-Bello. “Los chicos se dan cuenta de que son diferentes. Y es bueno trabajarlo para que ellos mismos enfrenten el reto de tener una discapacidad, la cual pueden superar de manera maravillosa”, agrega.

•    Apóyate en tu familia. No te aísles, el amor de la gente cercana a ti, sin duda, te dará fuerza y aliento.

•    No te olvides de ti misma. Hay tanto qué hacer con estos pequeños, que es común que las mamás se suman en su mundo y se empiecen a perder en él. “Cuando las mamás le dan importancia a su vida y a sus propias actividades, los niños aprenden a vivir con el ejemplo”, asegura la experta. Y eso, definitivamente se traduce en una vida feliz y equilibrada.

Bien dicen que la base de todo es la actitud; cuanto más pronto te permitas ver esta experiencia como una oportunidad para madurar y construir una familia con una realidad diferente, pero igual de feliz y plena que cualquier otra, podrás empezar a sanar, fortalecer tu espíritu y sacar lo mejor de la situación.

Colaboración de Fundación Teletón México
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