Demócratas exigen cierre de centros de detención para familias

ICE rechaza las críticas y promete mejoras
Demócratas exigen cierre de centros de detención para familias
Son 1,649 los retenidos en los tres centros de detención.
Foto: Getty Images

Washington, DC – Un grupo de 136 legisladores demócratas exigió este miércoles el cierre inmediato de los centros de detención para familias, al señalar que éstos no frenan la inmigración ilegal y sólo perjudican más a quienes han sido víctimas de la violencia en Centroamérica.

Como parte de una campaña de presión política, los líderes demócratas de la Cámara de Representantes señalaron en una carta enviada este miércoles al secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, que los centros de detención, dos en Texas y uno en Pensilvania, no son un sitio ideal para menores que han sido víctimas de todo tipo de abusos.

DHS “no entiende”

“Creemos que su departamento ha escuchado muchas de nuestras preocupaciones pero no ha entendido plenamente el grave daño que se inflige a madres y niños bajo custodia (federal). Creemos que la única solución a este problema es poner fin al uso de la detención de familias”, explicaron en la misiva.

Varios de los firmantes de la carta, entre ellos el legislador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, se habían reunido con Johnson poco antes de que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) anunciara, el pasado día 13, cambios en el sistema de detención de familias, que los congresistas consideran insuficientes.

Los legisladores destacaron el testimonio bajo juramento de un experto en la materia, Luis Zayas, decano de Trabajo Social de la Universidad de Texas, quien señaló en diciembre pasado que el encierro en el centro de detenciones en Karnes ha tenido un “impacto duradero” en el bienestar físico y psicológico de las familias, aún entre las que sólo estuvieron detenidas por dos semanas.

Según los legisladores, la mayoría de los detenidos son refugiados que huyen de la violencia y persecución en sus países natales, además de haber sido víctimas de abuso sexual, secuestro, y tráfico sexual.

En ese sentido, también volvieron a denunciar la precaria situación médica de varias madres y niños detenidos por ICE en el último año, incluyendo niños con discapacidades mentales, un niño con cáncer del cerebro, y una madre con un trastorno del corazón congénito, entre otros casos graves.

En la carta, recordaron que una corte federal recientemente dictaminó que no se puede detener a solicitantes de asilo como estrategia para frenar la inmigración ilegal.

ICE rechaza críticas y promete mejoras

En declaraciones a este diario, Jennifer Elzea, una portavoz de ICE, insistió en que “el bienestar de las familias detenidas, particularmente el de los niños, es de suma importancia” para la agencia federal, que además respeta el derecho de los detenidos a solicitar asilo, apelar sus casos, y acceder a la ayuda de un abogado.

“Los centros residenciales para las familias operan en un ambiente abierto que incluye salones de juego, trabajadores sociales, servicios educativos, cuidado médico integral, y acceso a abogados”, señaló Elzea, quien aseguró que ICE “explorará formas de mejorar aún más estas condiciones”.

Funcionarios del DHS y ICE llevarán a cabo reuniones en los próximos meses con las partes interesadas para escuchar las preocupaciones sobre estos centros de detenciones y realizar esfuerzos para poner en marcha los ajustes que sean necesarios, prometió.

Contradiciendo a sus detractores, entre éstos la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU), ICE no abandona el guión de que estos centros de detenciones son una alternativa “eficaz y humana” para mantener unidas a las familias mientras esperan la resolución de sus casos o su repatriación.

Según datos actualizados de ICE, hasta el pasado 20 de mayo el total de detenidos en el centro de detenciones en Dilley y Karnes, ambos en Texas, es de 1,072 y 493, respectivamente, mientras que en Berks (Pensilvania), es de 84.

De los tres centros en operaciones -el de Artesia (Nuevo México) fue clausurado el año pasado-, el más costoso es el de Dilley, donde el costo diario por cada detenido es de $313.

Le siguen el de Berks, con un costo diario de $276 por cada detenido, y el de Karnes, con un costo de $161 a diario por cada detenido.