La mujer que busca aumentar visibilidad de empleados latinos en Senado

Una encuesta de 2011 del diario National Journal indicó que el 93% del personal en el Capitolio es de raza blanca

Washington.- El Senado de EEUU, un universo dominado por hombres blancos, está cambiando gracias al tesón de la mexicoamericana María Meier, quien dirige una iniciativa demócrata para aumentar la visibilidad de empleados latinos y de otras minorías en la Cámara Alta.

Meier, de 49 años, no necesita estudios ni encuestas para constatar que, en los pasillos del Congreso, la mayoría de los becarios, asistentes y asesores de mediano y alto nivel contratados por los legisladores son de raza blanca.

En 20111, una encuesta del diario National Journal encontró que el 93% del personal en el Capitolio era de raza blanca, seguido por el 3% de afroamericanos y asiáticos, cada uno, y apenas el 1% de empleados hispanos.

Las oficinas demócratas en el Senado tienen un 20.4% de mujeres y empleados de minorías, en contraste con el 6.6% de las oficinas republicanas, según Son muchos los sacrificios… metividades del Congreso de datos. os, a quienes ofrece consejerial bilingstos en el Senado levelLegistorm, un servicio que rastrea las actividades del Congreso.

No es rellenar una casilla o llenar cuotas

En entrevista con este diario, Meier explicó que aumentar la diversidad de los empleados no es un juego para “llenar cuotas” sino una apuesta que refleje los cambios demográficos en EEUU, donde los hispanos son la minoría de mayor crecimiento.

“Moldeamos y creamos políticas que tienen un impacto en cada persona en este país y, de alguna manera, también en el mundo. No se pueden adoptar buenas políticas públicas si un alto porcentaje de las voces no están representadas o no están en la mesa”, observó Meier.

Esas políticas sobre asuntos como educación, inmigración, salud o finanzas deben reflejar los conocimientos y experiencias de personas de todas las minorías.

Meier todavía tiene fresca en la memoria la humillación que sintió cuando, tras graduarse de la universidad, se presentó a una vacante en el Congreso en la década de 1990, y otra latina le dijo que ella “no tenía nada que aportar” y estaba perdiendo su tiempo.

“Estaba muy ilusionada y eso fue lo que me dijo. Recuerdo que me fui a casa con lágrimas en los ojos… yo puedo ser firme con la gente porque acá el ambiente es duro, pero jamás le diré a alguien que no tiene nada que aportar”, enfatizó Meier.

Por ello, desde hace cuatro años, Meier tomó las riendas de la Iniciativa Demócrata para la Diversidad en el Senado, parte del legado del senador demócrata por Nevada, Harry Reid, y cuya misión es elevar el número de empleados minoritarios en todos los niveles de la Cámara Alta. No hay un equivalente en la Cámara de Representantes.

Meier calcula que cada año entrevista a alrededor de 350 candidatos, a quienes ofrece consejería laboral y administra pruebas de escritura y comunicación en general, para posteriormente ingresarlos a una base de datos de candidatos altamente cualificados.

Retos y beneficios

Por sus manos han pasado centenares de currículos de jóvenes que aspiran a carreras de servicio público, consciente de los enormes sacrificios de trabajar en una ciudad cara, lejos de sus familias, con horarios impredecibles y salarios menos competitivos que el sector privado.

“Son muchos los sacrificios… me he perdido fechas y celebraciones importantes con mi familia, pero queda la satisfacción de ser partícipe de la labor en el Legislativo”, afirmó.

Hasta la fecha, más de 200 personas han conseguido trabajo en el Senado desde 2011 gracias a la labor de Meier, quien se crió en Nebraska, pero se considera californiana porque allí ha pasado buena parte de su vida.

Aunque cada oficina tiene autonomía sobre asuntos laborales, la oficina de Meier, creada hace ocho años, juega un papel importante en la contratación de personal bilingüe o con otras destrezas requeridas por los legisladores.

“Nuestros números están creciendo, aunque no estamos ni de cerca de donde deberíamos estar. Necesitamos que más latinos busquen carreras de servicio público, porque el personal del Congreso debe reflejar a sus votantes”, puntualizó.