Capital de EEUU hace historia al bautizar calle con nombre de líder latina

La puertorriqueña Sonia Gutiérrez ha ayudado a 75,000 inmigrantes a integrarse en EEUU desde su escuela chárter  
Capital de EEUU hace historia al bautizar calle con nombre de líder latina
Sonia Gutiérrez durante el reconocimiento en la capital de EEUU.
Foto: María Peña / impreMedia

Washington, D.C. – Con el lema de “sí se puede” como bandera, la líder puertorriqueña Sonia Gutiérrez ha ayudado a 75,000 inmigrantes de América Latina y resto del mundo a completar su educación, aprender un oficio, e integrarse a este país en los últimos  43 años. Ahora, por primera vez en la historia, una calle de la capital de EEUU llevará el nombre de una latina: “Sonia Gutiérrez Campus Way”.

En declaraciones a este diario, Gutiérrez afirmó que es un “honor grandísimo” para ella y “una victoria grandísima para todos los latinos”.

“Espero que ellos (los estudiantes) vean esto como un ejemplo que los motive. Sí se puede, si te esfuerzas y nunca, nunca te des por vencido”, afirmó Gutiérrez, de 75 años y quien se identifica “100% boricua”.

Su mayor satisfacción, dijo, es que los estudiantes han aprendido inglés, tienen buenos empleos, y se han integrado al sistema. Muchos han podido enviar a sus hijos a la universidad, y regresan a su escuela para prestar servicio voluntario.

Guiada por la “doctrina” de ayudar a otros a levantarse, Gutiérrez pone énfasis en apoyar a los profesores, “que son los que están en las trincheras, y hay que darles lo que necesitan para hacer su trabajo con eficacia”.

Sus logros no le han llegado fácil: empezó con una escuelita en el corazón del barrio latino con apenas 100 estudiantes, y a largo de 43 años ha tenido que pelear “con media ciudad” para defender los fondos.

Ese sacrificio le ha ganado el respeto y admiración de los  estudiantes, que con frecuencia la llaman “madre” o la detienen en los pasillos para pedir su bendición.

Origen humilde

La escuela chárter “Carlos Rosario”, que co-fundó con el fallecido líder de mismo nombre, empezó con clases de inglés, pero con el tiempo fue sumando clases de equivalencia de bachillerato de secundaria (“GED”), de ciudadanía, y de artes culinarias, además de proveer un abanico de servicios sociales.

En plena cúspide, la escuela cerró brevemente sus puertas en 1996 debido a un déficit que eliminó los programas de educación para adultos. Pero reapareció en un “sótano apestoso” en un barrio chino, y recaudó dinero a raudales hasta ampliarse a sendos edificios en dos puntos de la ciudad.

Tras cultivar relaciones con cerca de un centenar de agencias locales, Gutiérrez también ha recaudado millones de dólares para otorgar becas universitarias para los jóvenes inmigrantes, en su mayoría latinos.

Muchos de los graduados de la escuela –que Gutiérrez califica como “una secunda casa” para los inmigrante- ahora ocupan altos cargos en los sectores público y privado.

Modelo de aprendizaje

El modelo diseñado por Gutiérrez ha tenido tanto éxito que la escuela tuvo la visita reciente del Príncipe Carlos, quien expresó interés en copiarlo para ayudar en la integración de inmigrantes en Inglaterra.

“¿Podemos clonar a Sonia? Tenemos que duplicar el ejemplo de una educación eficaz y es honor dedicar esta calle en su nombre, y vamos a continuar contando la historia de Carlos Rosario “, dijo durante una emotiva ceremonia, la alcadesa de Washington, Muriel Bowser.

La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser (izq.), durante el homenaje a Gutiérrez.
La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser (izq.), durante el homenaje a Gutiérrez.

El acto contó con líderes empresariales, diplomáticos, comunitarios, concejales de la ciudad, funcionarios del gobierno federal, y representantes de la diáspora puertorriqueña.

Gutiérrez piensa jubilarse en agosto próximo y repartir su tiempo entre Washington y su natal Puerto Rico, donde espera comprarse “un apartamentito cerca del agua”.

Ahora pasa la antorcha y deja su legado en manos de la directora ejecutiva, Allison Kokkoros, a quien Gutiérrez describió como “una gringa con alma latina”.