Trump amparado por la libertad de expresión
Pese a comentarios racistas, contratos con la Ciudad no podrían ser cancelados
La Resolución 39 del Senado cortaría lazos con el magnate. Crédito: Getty Images
A pesar de las múltiples solicitudes hechas por varios grupos a la Ciudad, para que sean cancelados los contratos con el empresario y candidato a la presidencia por los republicanos Donald Trump, por hacer comentarios raciales en contra de los mexicanos, dicha petición podría no cumplirse por que está amparado por la Primera Enmienda.
Aunque las cadenas de televisión Univisión y NBC, así como la tienda por departamentos Macy’s decidieron cortar todo vínculo comercial con Trump, para la Ciudad no será tan fácil poder seguir sus pasos.
Trump, durante el anuncio de su candidatura a la presidencia -el pasado 16 de junio- dijo que México es un país que “envía personas con muchos problemas y ellos nos traen esos problemas. Ellos traen drogas y traen crimen y son violadores”.
En declaraciones dadas al Daily News por Norman Siegel, abogado de derechos civiles, recordó que “hay algo que se llama la Primera Enmienda y la ciudad de Nueva York no puede cancelar un contrato ganado por una licitación, solo porque a ellos no les gustan los puntos de vista políticos de Donald Trump”.
Si bien Siegel calificó como “ofensivos” los comentarios del empresario, advirtió que causaría “ un terrible precedente”, el hecho que se penalice a Trump por expresar sus opiniones.
La semana pasada el alcalde Bill de Blasio prometió que revisaría los contratos que la Ciudad mantiene con Trump, que incluye la administración de la gigantesca cancha de golf Ferry Point en El Bronx -inaugurada en abril- las pistas de patinaje Wollman y Lasker, así como el carrusel de atracciones que funcionan en el Parque Central.
El concejal Mark Levine hizo un llamado al Departamento de Parques para que de forma inmediata utilice la cláusula de salida en el contrato para cortar todo vínculo con Trump tras los “inaceptables comentarios”.
“Nuestros parques son espacios públicos donde todos deben sentirse bienvenidos y la asociación directa con el señor Trump contradice este espíritu”, aseveró Levine representante por Manhattan.
Ron Lieberman, vicepresidente ejecutivo de la organización de Trump, precisó al Daily News, que “Nuestra posición es clara: No hay nada que revisar. Ellos no tienen ningún derecho constitucional de poner los contratos en juego”.