Consejos claros sobre enfermedades oculares

Los suplementos, medicamentos y exámenes que en realidad necesitas, y los que no
Consejos claros sobre enfermedades oculares
Considera practicarte un examen de la vista cada 3 a 5 años a partir de los 40 años, y más a menudo si tienes más de 60 años.
Foto: Consumer Reports

Es normal preocuparse por la pérdida de la vista. Después de todo, 3 de las principales causas de ceguera en Estados Unidos: las cataratas, el glaucoma y la degeneración macular asociada con la edad, se vuelven más comunes conforme envejecemos. Pero algunos fabricantes de medicamentos, suplementos y lentes, e incluso algunos médicos, se aprovechan de este miedo y recomiendan tratamientos que son costosos, innecesarios e incluso riesgosos. Esto es lo que debes saber.

Cataratas

La única manera de curar las cataratas, que son una opacidad en el lente del ojo que afecta la visión, es con una cirugía para reemplazar el lente afectado con uno artificial. Aunque el procedimiento es muy seguro y efectivo, algunos médicos recomiendan exámenes innecesarios o insisten en usar nuevos tipos de lentes que presentan riesgos.

Evita exámenes innecesarios antes de la cirugía: La cirugía de cataratas, que normalmente se realiza como un procedimiento ambulatorio, sólo requiere anestesia local para adormecer el ojo. Las investigaciones muestran que para la mayoría de las personas los únicos requisitos preoperatorios son no tener infecciones y tener la presión arterial y frecuencia cardíaca normales. Sin embargo, muchos médicos siguen ordenando habitualmente otros exámenes, incluyendo conteo sanguíneo y electrocardiogramas, que serían necesarios antes de una cirugía mayor.

Eso es excesivo, de acuerdo con la Academia Estadounidense de Oftalmología o AOO. Estos exámenes pueden tener copagos altos y provocar falsas alarmas que pueden retrasar la cirugía o hacer que te sometas a exámenes adicionales, como radiografías del pecho o ultrasonidos. Así que pregunta a tu médico si planea recomendar tales exámenes y, de ser así, si los puedes omitir.

Sé cauteloso con los lentes premium: En la cirugía normal de cataratas, los médicos retiran el lente intraocular nublado y lo reemplazan con un lente artificial monofocal, que proporciona imágenes claras tanto a corta como a larga distancia. Existen lentes multifocales que permiten ambas, para que no tengas que usar anteojos.

Pero los lentes multifocales llegan a costar hasta $4,000 y normalmente no están cubiertos por el seguro médico. Más preocupante es que un estudio en el 2012 encontró que mientras que estos lentes ofrecían una mejor visión, también producían más quejas relacionadas con halos y resplandores. Otra investigación mostró que las personas con lentes multifocales también eran más propensas a necesitar una segunda cirugía.

Una situación en la que podrías considerar un lente intraocular premium es si tienes astigmatismo o una córnea con forma irregular. Los lentes especiales, llamados lentes tóricos, pueden corregir el problema, según David Sholiton, M.D., oftalmólogo en la Clínica Cleveland. Y los estudios revelan que la mayoría de las personas que recibe este tipo de lente quedan satisfechas. Sin embargo, probablemente tengas que pagar $1,000 o más de tu bolsillo, ya que los seguros rara vez lo cubren.

Glaucoma

glaucoma

Más de 2.2 millones de estadounidenses tienen glaucoma, pero sólo la mitad lo sabe. Esto hace que las pruebas de detección sean importantes. El tratamiento también es clave, ya que el glaucoma puede llevar a una pérdida de visión permanente. Pero este tratamiento, que a menudo requiere varias gotas oftálmicas distintas al día, puede ser costoso y complicado.

Hazte los exámenes correctos: El glaucoma a menudo no se diagnostica debido a que no presenta síntomas sino hasta que la visión disminuye, en cuyo momento el tratamiento ya no ayuda. Por lo tanto, las personas entre 40 y 60 años de edad deben considerar examinarse con un oftalmólogo o un optometrista cada 3 a 5 años; los mayores de 60 años necesitan un examen cada año o dos.

Aunque muchos oftalmólogos usan la tonometría, una prueba que mide la presión del ojo para buscar la presencia de la enfermedad, eso no es suficiente. Las investigaciones sugieren que depender solamente de la presión intraocular para detectar el glaucoma podría dejar pasar desapercibidos la mitad de los casos, según Andrew Iwach, M.D., oftalmólogo de San Francisco y vocero de la AAO. Por lo tanto los exámenes deben incluir una oftalmoscopía, la cual examina el nervio óptico.

Si tienes la presión ocular alta pero no tienes otras señales de glaucoma, es posible que no necesites comenzar este tratamiento que puede ser costoso. En su lugar, tu médico podría revisarte más a menudo.

Elige genéricos: El tratamiento más común para el glaucoma son unas gotas para los ojos llamadas análogos de prostaglandina (PGA) que reduce la presión ocular.

Las versiones genéricas de la mayoría de los medicamentos son mucho más baratas que las versiones de marca. Y tal vez debido al costo más bajo, los pacientes que las usan tienden a hacer un mejor trabajo de usar las gotas en el horario indicado, lo cual es importante, de acuerdo con el estudio publicado en la revista científica Ophthalmology en abril de 2015.

Muchas personas necesitan varios medicamentos para controlar el glaucoma, lo que normalmente significa añadir gotas betabloqueantes. En ese caso, pregunta a tu médico acerca de los fármacos que combinan los medicamentos para minimizar el número de gotas.

También es importante usar una técnica adecuada para aplicar las gotas. Inclina la cabeza hacia atrás y jala hacia abajo el parpado inferior con el dedo para formar una bolsa. Sostén la punta del gotero cerca del ojo sin tocarlo y apretando, deja caer una gota dentro de la bolsa. Cierra el ojo de 2 a 3 minutos, inclina la cabeza hacia abajo y presiona delicadamente la esquina interna del ojo. Trata de no parpadear. Si necesitas más de una gota en el mismo ojo, espera al menos 5 minutos entre aplicaciones para permitir que se absorba la primera gota.

Degeneración macular

La degeneración macular asociada con la edad (AMD), la principal causa de pérdida de visión en Estados Unidos para personas de 50 años en adelante, daña la mácula, el área pequeña cerca del centro de la retina, y causa pérdida de visión en el centro de tu campo visual.

La enfermedad avanzada se presenta de dos maneras: AMD seca, la variedad más común, que se trata principalmente con suplementos alimentarios; y la AMD húmeda, la forma más grave, que requiere inyecciones mensuales de un oftalmólogo con uno de 3 medicamentos. Existen controversias tanto alrededor de los suplementos como de los medicamentos.

Consigue el suplemento adecuado: Investigaciones financiadas por los Institutos Nacionales de Salud han mostrado que una mezcla específica de vitaminas y minerales conocida como AREDS (vitamina C y E, cobre, luteína, zeaxantina y cinc) reduce cerca de 25% el riesgo de que la AMD seca avance. “En realidad es el único tratamiento”, dice Neil Bressler, M.D., jefe de la división de retina en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore.

PreserVision
PreserVision Vitamin AREDS
Este es uno de solo 4 productos que demostraron contener los nutrientes correctos para tratar la AMD.

Pero no todos los suplementos oculares contienen la fórmula adecuada. En enero de 2015 CVS fue demandado por anunciar incorrectamente su suplemento ocular Advanced Eye Health como un producto comparable con la fórmula utilizada en los estudios publicados. Y en un análisis de 11 suplementos para la salud ocular presentado en la edición de marzo de 2015 de Ophthalmology, solo 4 contenían la mezcla correcta: PreserVision Eye Vitamin AREDS For-mula, PreserVision Eye Vitamin Lutein Formula, PreserVision AREDS2 Formula, y ICAPS AREDS.

Adicionalmente, ten cuidado si tu médico sugiere una prueba genética para determinar qué suplemento es mejor para ti (lee “¿Puede un examen genético ayudar a tu visión?” más abajo). Recuerda: solo se ha mostrado que estos suplementos ayudan a tratar a las personas con diagnóstico de AMD. No te molestes en tomar cualquiera de los suplementos con la esperanza de que hacerlo prevenga la enfermedad.

Considera medicamentos baratos: Cada uno de los 3 medicamentos utilizados para tratar la AMD húmeda: aflibercept (Eylea), bevacizumab (Avastin), y ranibizumab (Lucentis), funciona igual de bien para retrasar la pérdida de visión. Pero Avastin cuesta solo $50 al mes, comparado con el precio de $2,000 por los otros. Es por eso que los expertos recomiendan Avastin como primera opción para la mayoría de las personas con AMD húmeda. Pero algunos médicos se resisten a esa recomendación.

Para empezar, Avastin solo está oficialmente aprobado como un medicamento contra el cáncer y no viene en dosis adecuadas para tratar la AMD. Así que los médicos necesitan conseguir el medicamento en una farmacia de preparación de compuestos, la cual combina, altera, o en este caso, reempaqueta los ingredientes. Esto presenta riesgo de contaminación y ha habido reportes de algunas personas dañadas por bacterias que contaminaron el Avastin. En consecuencia, algunos médicos, especialmente los que no tienen acceso a una farmacia de preparación de compuestos confiable, pueden tener dudas sobre recetar el medicamento.

Otros médicos pueden tener motivos financieros para no recetar Avastin: Medicare ofrece menor remuneración a los médicos por este medicamento. Eso puede ayudar a la economía de tu médico, pero puede dañar la tuya. La gente sin cobertura suplementaria de Medicare puede llegar a pagar hasta $400 de su bolsillo por Lucentis, comparado con solo $10 por Avastin.

Nuestro consejo: Considera Avastin, especialmente si no tienes cobertura suplementaria de Medicare. Pero averigua si la farmacia de preparación de compuestos de tu médico está acreditada por el Consejo de Acreditación de Farmacias de Preparación de Compuestos (PCAB), lo que significa que debe adherirse a los estándares de calidad.

¿Puede un examen genético ayudar a tu visión?

ojos

Algunos médicos recomiendan a las personas con degeneración macular realizarse una prueba genética, que implica analizar células de la mejilla para determinar qué suplemento ocular es mejor para ellos. La idea proviene en parte de un estudio presentado en noviembre de 2013 que sostiene que algunas personas responden mejor al zinc solo y otras a una combinación de antioxidantes conocida como AREDS.

Pero ese estudio fue financiado por el laboratorio que realiza los análisis de DNA. Y Emily Chew, M.D., directora adjunta del Instituto Nacional del Ojo y autora del mayor estudio de suplementos oculares y degeneración macular hasta la fecha, que también ha investigado la posible conexión entre los suplementos oculares y los subgrupos genéticos, tiene dudas.

“Las pruebas genéticas son una herramienta valiosa de investigación, pero nuestro estudio encontró que no ofrecen ningún beneficio para determinar qué suplementos tomar”, dijo. En todos los grupos, se encontró que “el zinc ayuda, pero no tanto como la combinación”.

Nuestro consejo: omite la prueba, puede costar hasta $750 y puede ser que tengas que acabar pagándola de tu propio bolsillo.

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