Semana decisiva para Über en el concejo de Nueva York

Dos proyectos de ley, que buscan limitar la cantidad de autos y medir el impacto medioambiental, serían votados el jueves

La lucha para frenar a las compañías de servicio de transporte compartido como Uber se intensifica esta semana, con la posible aprobación en el Concejo Municipal de dos proyectos de ley que limitarían la cantidad de vehículos que usan las aplicaciones de este tipo de empresas en la ciudad.

En rueda prensa en las escalinatas de la Alcaldía, este lunes taxistas, sindicatos de trabajadores, grupos progresistas y miembros de comunidades de color anunciarán una nueva coalición para combatir lo que ellos llaman “campaña negativa” de Uber, mediante la cual esta empresa critica los señalados proyectos de ley.

El concejal Ydanis Rodríguez, miembro de la coalición, dijo que con los dos proyectos de ley se quiere proveer el mejor servicio de taxi a los usuarios en las áreas donde se necesita, “pero de un modo que no afecte a la industria ni dañe el medioambiente”.

“Uno de los proyectos de ley llama a que se haga un estudio sobre cómo la cantidad de vehículos por contrato (for-hire-vehicle) que tenemos circulando por las calles tienen un impacto en el tráfico, en la calidad del aire y, en suma, en el medioambiente”, dijo Rodríguez. “El segundo proyecto de ley, que copatrocino junto con el concejal Stephen Levin, propone que mientras se realiza el estudio, se ponga un control a la cantidad de vehículos que se puedan agregar a la industria”.

Bajo esta legislación, compañías por contrato como Uber con 500 vehículos o más, solo podrían incrementar sus autos en un 1% anual. Para Uber, eso significa añadir únicamente 201 nuevos choferes el próximo año. En una ciudad en la que Uber dice que agrega 25,000 nuevos usuarios cada semana, es obvio saber cómo la nueva medida podría afectar esta compañía.

El concejal explicó que a la ciudad se le exige realizar un estudio de impacto medioambiental cuando una nueva flotilla de vehículos entra a la industria de los taxis amarillos y lo mismo se le exige antes de aprobar una nueva base de taxis livery.

“Lo que nosotros queremos es que las mismas regulaciones que existen para los taxis amarillos y los taxis livery, se les apliquen a las nuevas 75 aplicaciones para uso de taxi registradas en la Comisión de Taxis y Limosina, incluyendo a Uber y a Lift”, dijo Rodríguez.

La campaña de Uber contra los proyectos de ley ha incluido el envío de correo postal y distribución de volantes en los que dice que el plan de los concejales para ponerle un tope a Uber costará miles de empleos, afectará el servicio en áreas necesitadas y aumentará el tiempo de espera de vehículos de esta empresa.

Cira Angeles, portavoz de la Asociación de Dueños de Bases de Taxis, dijo que estaba a favor de las medidas que buscan ponerle un control “al crecimiento desmedido en la industria del taxi, identificar las áreas que necesitan servicio para brindárselo, y proteger el medioambiente”.

Un reflejo del rápido crecimiento de esta industria es que el número de los llamados black cars se ha disparado en un 66% en solo cuatro años, para un total de 66,000 vehículos, informó la coalición en un comunicado.

Aseguran que actualmente más de 30,000 taxis amarillos y los taxistas de Uber -94% inmigrantes- compiten en las calles congestionadas de la ciudad con tarifas limitadas.

“Si se permite que vaya sin control, Uber incorporaría a más de 10,000 choferes para competir con el resto, con paga más baja que los empleados de McDonalds o Wal-Mart”, dijo la coalición.