La ciudad de Nueva Jersey con colombianos de un solo pueblo

Desde hace más de 40 años, la comunidad de Montenegro se asienta en Morristown
La ciudad de Nueva Jersey con colombianos de un solo pueblo

Aunque Jaime Agudelo no fue uno en los primeros en emigrar desde Montenegro, Colombia, hacia Morristown en Nueva Jersey, sí ha sido testigo de cómo esta pujante comunidad quindiana llegó a su pico en población, y aunque muchos ya se han ido a otras partes, aún sigue siendo una de las colonias más representativas del país cafetero.

“Unos llegan por un amigo, otros porque tienen familia como en mi caso, pero la razón siempre es la misma, llegó por un conocido”, recuerda Agudelo sobre su llegada a Morristown hace 35 años, cuando apenas tenía 21.

Con el marcado acento paisa, propio de la región cafetera de Colombia, Agudelo precisó que Morristown es una ciudad ideal, tanto en el campo laboral porque siempre se encuentra trabajo, como para criar una familia por ser un lugar tranquilo. “Hice de todo, desde grabar discos (refiriéndose al lavado de platos) hasta limpieza”, confiesa.

Desde hace 7 años, Agudelo es dueño de Café Limo, una compañía de transporte con la que tiene el firme propósito de ahorrar y retirarse en unos años e irse a vivir a Colombia.

Si bien no existe una cifra exacta de cuántos montenegrinos residen en Morristown actualmente, Agudelo aseguró que fue a finales de la década de los años 80s cuando el número alcanzó el pico más alto, llegándose a estimar en más de 5,000, hoy día esa cantidad podría andar por sobre los 3,000.

A pesar de que han disminuido en número no así en sus costumbres, como la de los domingos ir a misa, a la iglesia de Santa Margarita, ubicada en la calle Sussex y la avenida Speedwell, para después hacer la parada obligada en la panadería contigua a comprar la parva (buñuelos, pan de queso, pandebonos y almojabanas).

Para Claudia Lorena Salinas, (39) que llegó hace 19 años, irónicamente, la existencia de Montenegro es más conocida en Morristown que en Colombia. “Uno le dice a alguien aquí en Morristown que es de Montenegro y la gente sabe que es de Colombia, pero mucha gente en Colombia no conoce de la existencia de Montenegro”.

Si alguien sabe lo que es solidaridad, es la gente montenegrina, sostuvo Salinas que es gerente general de una imprenta. “Somos muy unidos, cuando se trata de alguna catástrofe siempre decimos presente para ayudar a los nuestros”.

Diana Mejía (45) es una de las activistas más reconocidas en el área y fundadora de la organización Viento del Espíritu, que fue creada con el ánimo de defender los derechos de los jornaleros, que a comienzos de la década de los 90s eran muy perseguidos por la policía.

Una de las pocas similitudes que Mejía encontró en Morristown con su natal Montenegro es el parque The Green. “No muchas ciudades cuentan con un parque rodeado por comercios, una costumbre que uno tenía de adolescente como la de ir a caminar con los amigos dando la vuelta al parque y luego comerse un helado”.

Uno de los personajes más conocidos en el pueblo es sin dudas Panchino (73), o José Franciny Quiceno Ramírez como reza su documento de identidad, quien arribó y se estableció en Morristown por 1990. Desde entonces no ha regresado a su país, pero se dedica a diario visitar los diversos negocios colombianos del área y charlar con todos sus paisanos.

“Me picó la curiosidad y la necesidad real de ayudar a mi familia”, dijo sobre sus motivos para emigrar.

Desde hace 15 años, Panchino institucionalizó una fiesta en el mes de enero para lo que envía dinero a unos amigos en Montenegro para comprar un lechón y cerveza y se conoce como la fiesta para Panchino, y la única condición es que la fiesta debe ser en torno a un torneo de fútbol, debido a que jugó a nivel profesional en Deportes Quindío.

Lamentablemente el asentamiento de los montenegrinos en Morristown no está registrado sino en la memoria de sus moradores ya que no hay ninguna figura o monumento representativo.

Mientras unos sueñan con regresar algún día a Montenegro, otros aunque quieran, es una decisión difícil de tomar. “Mi corazón está dividido entre Colombia y Morristown”, dijo en tono apesadumbrado Luz Mary Vargas (69) refiriéndose a que dos de sus hijos viven en Colombia y sus dos hijas viven en Nueva Jersey por lo que por esa razón no puede cumplir su sueño.

Morristown

  • Población 18,400
  • Latinos 34% (6,277)
  • Superficie: 3 millas cuadradas
  • Distancia a Nueva York: 55 minutos en tren