NYPD hace balance al programa de cámaras corporales

Análisis externo siguiere incremento de las grabaciones en los encuentros entre el NYPD y los civiles

Philip Eure, Inspector General para el NYPD, realizó el primer balance externo del uso de cámaras corporales y concluyó que el departamento las debe usar con más frecuencia, pero dijo que se debe limitar la exposición de víctimas y testigos.

El inspector además recomendó que la policía y las personas que se quejan, ofrezcan su propio recuento a los investigadores antes de ver las imágenes para buscar contrastes.

Eure habló de las complicaciones para la policía de publicar imágenes al público, pero puso como ejemplo a la policía de Seattle, que publicó videos en el canal YouTube y oscureció las caras y modificó partes del audio.

También se recomendó almacenar las imágenes por 18 meses y no por 12 como se tiene planeado.

El estudio observó el uso de 54 cámaras en un programa piloto que empezó el año pasado, el cual se adelantó al ordenado por una Corte Federal a raíz de las polémicas requisas y cacheos (stop-and-frisk).

En el programa piloto los oficiales deben activar la cámara “durante encuentros en los que haya sospechas razonables de criminalidad y cuando se surja el uso de la fuerza”.

Pero el reporte concluye que se debe ampliar el uso de las cámaras porque “a veces los encuentros críticos ocurren antes de que se eleve el nivel de sospecha en una  interacción y puede resultar difícil para un oficial empezar a grabar cuando un incidente criminal se desarrolla”.

El inspector recomendó limitaciones a la grabación de poblaciones vulnerales como las víctimas de crímenes sexuales, niños abusados, policías encubiertos o informantes policiales”.

El reporte también concluye que si un oficial avisa que un encuentro está siendo grabado eso puede evitar el incremento de la violencia verbal o física.