Inmigrantes indígenas chocan con barreras del idioma

Las comunidades indígenas piden mayor representación en agencias de la Ciudad y del Estado
Inmigrantes indígenas chocan con barreras del idioma
Adela Esiquio, con sus hijos Ester del Carmen y Jesus Granados, en el Centro del Inmigrante de Staten Island.

Para muchos inmigrantes es a veces difícil conocer el complejo sistema que rige en la ciudad de Nueva York. Y esto se hace mucho más complicado para aquellos que además de no hablar inglés tampoco saben español, por ser originarios de alguna de comunidades indígena en Latinoamérica.

Al conmemorarse mañana el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, decretado por las Naciones Unidas (ONU), los inmigrantes indígenas están aprovechando para volver a pedir que se mejore el acceso a los servicios de traducción en sus idiomas en las escuelas públicas, y una mayor representación en las agencias de la Ciudad y del Estado.

La indígena mixteca Adela Esiquio (23) reflexiona antes de expresarse, a pesar de hablar un español fluido. Con su porte orgulloso, admite que tiene dificultades para pronunciar algunas palabras, pero eso no le impide servir de intérprete informal para los padres en su comunidad, en Staten Island.

Ese condado recibió a los primeros inmigrantes mixtecos, provenientes del estado mexicano de Oaxaca, en la década de 1980 y pronto se convirtió en un enclave de esta comunidad indígena. La escuela pública elemental PS 20 es un reflejo de su crecimiento.

Los hijos de Esiquio, Ester del Carmen y Jesús Granados, acuden a esta escuela con decenas de niños de ascendencia mixteca. Muchos son trilingües: hablan español, inglés y el idioma materno de sus padres.

“Si mi comunidad no se involucra en las reuniones o actividades de la escuela no es por falta de interés, es porque la mayoría de los padres no habla español, ni inglés”, comentó Adela. “Hacen falta traductores de mixteco y personal sensible a nuestras necesidades”.

Esiquio combina sus labores de madre con su servicio informal de traducción. Ayuda a las mujeres de su vecindario en trámites escolares y servicios de asistencia pública. Pero contrario a las leyes del estado y pese a los programas de acceso al idioma, muchas veces son los niños los que fungen como traductores para sus padres, según indican activistas.

“Yo no fui a la escuela, pero mi papá me enseñó a leer y escribir. Para mi gente la educación es una problema grande, porque muchos no saben ni siquiera escribir en mixteco”, comentó Adela. “Las barreras del idioma son más severas para los indígenas inmigrantes”.

Tampoco se habla quichua

La carencia de traducción en lenguas indígenas en las escuelas públicas de Nueva York también es visible en el vecindario de Parkchester, en El Bronx, hogar de entre 500 y 1000 indígenas ecuatorianos que habla quichua, según calcula Charlie Uruchima, un estudioso de este idioma. El quichua es una variante del quechua, una familia de lenguas originaria de los Andes en Suramérica.

“Mi tesis de maestría plantea por qué en NYU recibimos tantas solicitudes de interpretes en quichua y por qué hay una carencia de este servicio en las agencias y cortes de la Ciudad”, dijo Uruchima, quien escribió una guía de derechos básicos del inmigrante en la lengua andina.

El especialista colaboró en mayo pasado como traductor ocasional con la escuela pública elemental PS 119, en Parkchester, como parte de una investigación.

“Los profesores enfrentan una gran dificultad para interactuar con los padres que sólo hablan quichua, lo que afecta profundamente el desarrollo académico de los chicos”, dijo el experto.

Pero el problema se agrava para los jóvenes y niños ecuatorianos recién llegados que no hablan español, ni inglés. “Están aprendiendo dos idiomas al mismo tiempo y acoplándose a un sistema que puede ser muy agresivo”, dijo Uruchima.

El especialista explicó que en el pasado, las familias indígenas emigraban a las ciudades ecuatorianas para aprender español, para después venir a Nueva York, pero ahora el salto es directo de sus comunidades rurales a la Gran Manzana.

DOE sabe de la carencia

El Departamento de Educación (DOE) está al tanto de las crecientes comunidades que hablan mixteco y quichua en las escuelas PS 20 Y PS 119. Los planteles tienen un coordinador de acceso al idioma que facilita la traducción, sólo por teléfono, en estas lenguas indígenas.

“El Departamento de Educación provee servicios lingüísticos a miles de familias sin importar la lengua materna o el vecindario en donde viven”, dijo Yuridia Peña, vocera del DOE. “Esto es un aspecto fundamental de la visión de la Canciller y estamos trabajando para asegurar que las familias sean bienvenidas como socios en cada escuela”.

El DOE trabaja actualmente en una propuesta que abriría la posibilidad de servicios de traducción telefónica en idiomas que rara vez se solicitan, incluyendo los idiomas indígenas, pero aún no se concreta.

Sandra Fuentes Berain, cónsul general de México en Nueva York, se reunió recientemente con Carmen Fariña, canciller de Educación, para abordar la necesidad de los padres que  necesitan apoyo para poder involucrarse en la vida educativa de sus hijos.

“En este contexto, la estrategia inmediata del Consulado, en un sentido educativo, es promover la apertura de más Plazas Comunitarias en escuelas públicas”, dijo Gerardo Izzo, vocero de la sede diplomática.

La oficina de prensa del cónsul de Ecuador, Jorge López, dijo que la sede diplomático colabora con las autoridades de la Ciudad para facilitar el acceso de traductores de quichua a sus connacionales.

Piden representación

El activista y jornalero guatemalteco Leobardo Ambrosio, de ascendencia maya y quiché, opinó que las leyes de protección a los trabajadores y programas de acceso al idioma no tendrán eficacia sin un representante de las comunidades indígenas en las agencias del Estado y de la Ciudad, y en las sedes diplomáticas que de sus países.

“Somos los grandes olvidados de las leyes, de los gobiernos y de las organizaciones”, indicó el residente de Bay Parkway, un enclave de la comunidad quiché. “Los que hablan por nosotros no son indígenas”.

La mixteca Adela Esiquio puso como ejemplo que un gran porcentaje de las mujeres de su comunidad trabajan en los salones de uñas sin expresarse. “Sólo trabajan, no hablan, porque su idioma mixteco es una barrera. No se defienden”, dijo. “Muchos activistas apenas conocen nuestra realidad. ¿Qué hará el Estado para llegar a estas trabajadoras?”, se preguntó Adela, refiriéndose a la Fuerza de Trabajo para Erradicar la Explotación Laboral, recién formada por iniciativa del gobernador Andrew Cuomo.

“Poder comunicarse con los trabajadores explotados es imprescindible”, dijo Frank Sobrino, vocero de la oficina del gobernador. “Se buscarán distintos medios, no necesariamente un traductor, pero sí con representantes de estos trabajadores o tecnologías. Es una prioridad”.

Jorge Torres, presidente del Centro del Inmigrante en Staten Island, dijo que impera la necesidad de información en mixteco y otros idiomas indígenas para lograr un mayor alcance de los servicios y protecciones para trabajadores.

“La responsabilidad no recae sólo en las autoridades neoyorquinas. También es labor de los gobiernos de los países latinoamericanos a través de sus sedes diplomáticas”, dijo el organizador. El Centro del Inmigrante provee servicios a jornaleros mixtecos.

El portavoz del Consulado de México, Carlos Izzo, comentó que dos de sus tres unidades móviles que operan en el área, cuentan con un intérprete de Zapoteco del Istmo y uno de Mixteco bajo de Oaxaca.

“Se explora la posibilidad de contratar a más personal para dar respuesta a las necesidades de los connacionales hablantes de lenguas indígenas, primordialmente el Náhuatl”, aseveró Izzo. “Las comunidades migrantes indígenas enfrentan condiciones más adversas que las de otros migrantes, convirtiéndolos en uno de los grupos de mayor vulnerabilidad. El idioma es un factor determinante”.

El 61% de los inmigrantes indígenas mexicanos residen en el estado de Nueva York, el 39% habla mixteco y el 25.1% proviene de Oaxaca.

Reconocimiento de la ONU

El Día Internacional de los Pueblos Indígenas fue establecido por la Asamblea General de la ONU el 23 de diciembre de 1994. El tema de este año se centra en el acceso a los servicios de salud. El organismo internacional presentará este 10 de agosto el informe titulado “La situación de los pueblos indígenas” en una celebración especial.