4 formas de asegurar los fondos para su jubilación
Reducir gastos y controlar deudas son acciones clave para cuidar los recursos de su jubilación
Cuide bien sus ahorros para su retiro. Crédito: Shutterstock
Elaborar un plan financiero para su jubilación conlleva reducir gastos y controlar deudas. Otro aspecto importante es comparar la columna del “haber” –cómo incrementar sus ingresos y ahorros– con la columna del “debe” de su balance. Aquí le damos algunas sugerencias:
1. Evalúe todas sus fuentes de ingreso. Por lo general, los ingresos jubilatorios provienen de una combinación de varias fuentes: el plan de jubilación de su empleador, sus ahorros personales y los beneficios del Seguro Social. Compare el ingreso que tiene derecho a recibir con el que efectivamente necesitará.
Si identifica un déficit, evalúe todas las opciones para compensarlo antes de jubilarse. Puede optar por realizar un trabajo de jornada parcial. Si tiene alguna habilidad que se puede ofrecer en el mercado, puede incluso montar un negocio que le brinde un ingreso suficiente para satisfacer sus necesidades, sin tener que recurrir a sus ahorros para la jubilación durante unos años. Quizá disponga de algún espacio para alquilar que le genere más ingresos.
Puede empezar a recibir los beneficios del Seguro Social al cumplir 62 años, pero cuanto más pronto empiece a recibirlos, más bajo será el importe que percibirá. No obstante, también recibirá la ayuda del Seguro Social durante una mayor cantidad de años si comienza a recibir los beneficios antes. Haga sus cálculos antes de tomar una decisión. Si desea aumentar su ingreso mensual, puede jubilarse y esperar para recibir los beneficios del Seguro Social.
2. Ahorre todo lo que pueda en un plan de jubilación calificado. Si su empleador le ofrece un plan 401(k) u otro plan, aporte todo lo que pueda en él – $18,000 al año y $6,000 adicionales si tiene más de 50 años. En la mayoría de los casos, los empleadores ofrecen una equiparación porcentual de sus contribuciones.
Por otra parte, las contribuciones son deducibles de impuestos (si cumple con los requisitos de ingreso) y las ganancias generadas por sus inversiones en esos planes pueden acrecentarse con diferimiento de impuestos. Si su empleador ofrece un plan Roth 401(k), usted puede pagar impuestos sobre sus contribuciones, pero nunca tendrá que pagar impuestos sobre las utilidades de sus inversiones.
Una vez que se jubile, sea prudente con los retiros. Las personas que se jubilan a los 65 años deben ahorrar como si fueran a vivir unos 25 años más, ya que la expectativa de vida se sigue prolongando. Quienes se jubilan antes deben contar con un flujo de ingresos suficiente durante más tiempo.
3. Utilice otras formas de ahorro con ventajas impositivas. Si maximiza sus contribuciones al plan de jubilación de su empleador y aún no ha acumulado suficientes ahorros, o si su empleador no le ofrece un plan de jubilación, evalúe la posibilidad de aportar a cuentas de jubilación individuales o Roth IRA. Las cuentas de jubilación individuales ofrecen los mismos beneficios que los planes de jubilación calificados, pero sin las contribuciones de equiparación y con límites de contribución más bajos: $5,500 y $1,000 adicionales para personas de más de 50 años.
Las rentas vitalicias también son un mecanismo de ahorro con beneficios impositivos, ya que no deberá pagar impuestos sobre las ganancias hasta que empiece a recibir distribuciones. Existen muchos tipos distintos de rentas vitalicias, pero la mayoría ofrece un ingreso de por vida. Dado que los pagos continúan mientras esté en vida, una renta vitalicia puede ser un buen negocio si tiene una larga vida por delante. La desventaja es que si fallece al poco tiempo de costear la póliza, la renta vitalicia finalizará también.
Antes de adquirir una renta vitalicia, cerciórese de que la compañía de seguros tenga una buena calificación y una situación financiera sólida. Sus ingresos jubilatorios pueden estar en riesgo si la aseguradora es insolvente cuando usted espera recibir los pagos de la renta vitalicia.
4. Elabore un plan y aténgase a él. En el mejor de los casos, debe ahorrar dinero suficiente para que su cuenta de jubilación se perpetúe. Caso contrario, es probable que su dinero se termine antes de fallecer – y puede que no esté en condiciones de reinsertarse en el mercado laboral en ese entonces.
Incluso si sus ahorros para la jubilación se están perpetuando en el presente, puede que eso no suceda en el futuro, dado que la inflación incrementará el costo de vida a lo largo del tiempo.
La creencia generalmente aceptada en la industria de asesoramiento es que puede jubilarse a los 65 años y gastar un 4% de sus ahorros por año. Si al evaluar las cifras determina que puede vivir con el 4% de sus ahorros, posiblemente sea una buena idea seguir trabajando hasta haber ahorrado lo suficiente para poder vivir con ese porcentaje.
– Brenda Wenning/AdviceIQ