5 aspectos fundamentales en un acuerdo prenupcial

Tomarse el tiempo para dialogar acerca de finanzas antes de contraer matrimonio es una estrategia inteligente
5 aspectos fundamentales en un acuerdo prenupcial
Un acuerdo prenupcial es una buena medida para ahorrarse dolores de cabeza financieros.
Foto: Shutterstock

El siguiente es un breve cuestionario sobre el dinero y el matrimonio. ¿Cuál de las siguientes parejas necesita un acuerdo prenupcial que rija sus finanzas?

  1. Él es una persona famosa y acaudalada con varios matrimonios anteriores; ella es mucho más joven y no tiene patrimonio.
  2. Ambos tienen 50 años aproximadamente, carreras profesionales exitosas, un patrimonio considerable e hijos adultos de matrimonios anteriores.
  3. Tanto él como ella tienen entre 20 y 30 años, recién se están iniciando, ambos tienen trabajo, aún no terminaron de pagar sus préstamos para estudios y tienen grandes expectativas para el futuro.

¿Cuál es la respuesta correcta? 😀 todas las anteriores.

La pareja A tiene una gran diferencia de edad y es el típico ejemplo de una pareja que formaliza legalmente un acuerdo prenupcial. Estos acuerdos suelen considerarse territorio exclusivo de los más acaudalados. Suelen disponer de ciertos bienes para el cónyuge que carece de patrimonio, pero a la vez protegen el grueso de los activos del cónyuge acaudalado en caso de que posteriormente se divorcien.

Sin lugar a dudas, no todas las parejas necesitan o quieren contar con esta forma de protección legal. Sin embargo, a todas las parejas les conviene sentarse antes de la boda y elaborar acuerdos prenupciales que rijan sus finanzas.

He aquí algunos de los asuntos respecto de los cuales las parejas deberían llegar a un acuerdo mutuo en estos convenios prenupciales elaborados por su propia cuenta:

1. Compartir absolutamente toda la información. En el mejor de los casos, esto incluye la del pasado, la del presente y la del futuro.

El pasado: ¿Cuál es tu experiencia anterior con el dinero? Esta categoría puede incluir los errores financieros, las lecciones aprendidas y las experiencias de la infancia que definieron las convicciones de los integrantes de la pareja acerca del dinero.

El presente: ¿Cuáles son tus actuales ingresos, deudas, activos y expectativas? Una manera de compartir esta información es organizar una reunión para revisar sus respectivos estados de cuentas bancarias, declaraciones de impuestos, comprobantes de préstamos y otras deudas, listados de activos y cualquier otra cosa que pueda ser relevante para las finanzas actuales y futuras de la pareja.

El futuro: Una parte fundamental de este ejercicio radica en asumir el compromiso constante de compartir toda la información financiera y de tomar todas las decisiones importantes al respecto en pareja.

2. Prioridades y objetivos financieros. Esta categoría puede incluir una amplia variedad de cuestiones financieras o relacionadas con las finanzas. Por ejemplo, si comprar o no un inmueble y en qué momento, si los futuros cónyuges estarían dispuestos a trasladarse por motivos laborales del otro, los aportes a planes de jubilación y cuándo empezar a formar una familia.

3. Definición de un método para administrar el dinero. No es tan importante el método que se elija – por ejemplo, cuentas bancarias conjuntas o individuales o quién pagará las cuentas. Lo que verdaderamente cuenta es que ambos integrantes de la pareja asuman responsabilidad mancomunada por sus finanzas y que trabajen juntos para crear a conciencia un sistema que les resulte eficaz.

4. Definir juntos cómo abordar cuestiones financieras complejas. Este punto es particularmente importante para parejas con matrimonios anteriores e hijos o para aquellas que traen una carga financiera considerable (por ejemplo, deudas o quiebra) al matrimonio. Lo ideal es que la pareja se ponga de acuerdo en cómo manejar cuestiones específicas, por ejemplo, cómo pagar deudas contraídas antes del matrimonio o financiar la educación de los hijos en una familia amalgamada. Si esto es demasiado, el acuerdo prenupcial puede al menos estipular las posibles áreas problemáticas y la promesa de resolverlas en pareja.

5. Fidelidad financiera. Uno de los aspectos que hacen a esta cuestión es ser sincero con el otro acerca de sus ingresos, activos y deudas. El otro aspecto es la franqueza constante respecto a cuestiones financieras (es decir, no asumir deudas o prestar dinero en secreto, no mentir acerca de los gastos, no hacer compras importantes a espaldas del otro). Ser honesto con el otro respecto a las finanzas va incluso más allá de todo esto. La fidelidad financiera es un compromiso de actuar con integridad, trabajar en pareja y adoptar hábitos que propicien la salud financiera y respalden el bienestar de todos los integrantes de la familia.

Tomarse el tiempo para dialogar acerca de finanzas antes de contraer matrimonio es una estrategia inteligente. Ese diálogo puede ser aún más productivo si la pareja asume compromisos mutuos por escrito acerca de las finanzas en sus propios acuerdos prenupciales.

– Rick Kahler/AdviceIQ

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Rick Kahler, CFP, es presidente de Kahler Financial Group en Rapid City, S.D.
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