Félix Cepeda y el poder de la musicoterapia

Formado por Nueva York y Santo Domingo
Félix Cepeda y el poder de la musicoterapia
Félix Cepeda, der. junto al violinista estadounidense David Janicki pusieron en marcha un programa para llevar música y alegría a los desamparados de las cuevas del malecón en Santo Domingo, República Dominicana. /Suministrada

Ambas ciudades son suyas: En Nueva York nació y vivió gran parte de su infancia. En Santo Domingo, de adolescente, forjó sus valores. Las dos están llenas de marcados contrastes y disparidades que Félix Cepeda, formado en la doctrina social de la Iglesia, lucha por disminuir.
Obsesionado por acercarse a quienes nada tienen y conocer cómo piensan y sienten, tanto aquí como en República Dominicana, pasa gran parte de su tiempo con homeless: “A veces estoy más de 12 horas por día con niños y ancianos de la calle. Los apoyo en todo lo que puedo y lo que recibo de ellos es increíble. Me enseñan a ser más agradecido por lo que tengo, por las cosas pequeñas de la vida, como la familia, amigos, una cerveza bien fría”.

El señor de las cuevas

La de él, con su pelo ensortijado, su sonrisa a flor de piel y su voluntad de escuchar y conversar, es una presencia usual en las cuevas de Santo Domingo, la zona donde sobreviven muchos en la capital dominicana.
“Están en el malecón”, apunta, “una zona bien turística, de hoteles y restaraurantes 5 estrellas. Están casi escondidas pero cuando bajas, encuentras un mundo diferente al de arriba, lleno de pobreza y necesidad.
Alrededor no falta nada: buena comida, buenas casas y en las cuevas, hambre. Así y todo es bello”, agrega, “con el mar Caribe y resguardado por un cielo abierto”.

Mientras se buscan soluciones, música

En el Movimiento del Trabajador Católico le dan libertad para diagramar los programas que considere efectivos. Hace un tiempo, Félix comenzó a usar musicoterapia. “Lo que hago es literalmente ‘cazar’ músicos y comprometerlos para que toquen y canten con los chicos y sus familias”.
Aquí también se cruzan sus dos lugares y Félix recluta artistas de la Gran Manzana que quieran compartir con quienes menos tienen allá. “Queremos sacar a gente de la calle, enseñarles oficios, especialmente a los jóvenes, pero eso lleva más tiempo y mientras, mi tarea junto a los músicos es tratar de que su rutina no sea tan horrible, que disfruten. La música logra eso en un instante”.

Un sueño con raíces neoyorquinas

Estudió periodismo, filosofía y liberal arts en la New School University y como Dorothy Day, la periodista neoyorquina que fundó el Movimiento del Trabajador Católico, cree más en el poder de las acciones que el de las palabras. Precisamente a su memoria dedicará un albergue donde vivirá junto a otros voluntarios y gente sin techo.
“Estoy recaudando fondos activamente y queremos que esta casa de acogida en Santo Domingo sea una verdadera comunidad donde la gente ya no sea marginada sino parte”.

Cambiar el ánimo en un instante. Sacar a la gente de la calle es una meta a largo plazo pero la música les brinda a los desamparados emoción y felicidad inmediatas.
Cambiar el ánimo en un instante. Sacar a la gente de la calle es una meta a largo plazo pero la música les brinda a los desamparados emoción y felicidad inmediatas.