Lucha por los $15 define Día del Trabajo para los trabajadores latinos

Unos 200.000 trabajadores de cadenas de restaurantes de comida rápida en Nueva York celebraron la decisión de la junta designada por el gobernador Andrew Cuomo
Lucha por los $15 define Día del Trabajo para los trabajadores latinos

Nueva York— La consigna que define este Día del Trabajo sigue siendo la Lucha por los $15. En julio, una junta designada por el gobernador Andrew Cuomo recomendó un incremento paulatino del salario mínimo. Ahora, la batalla de los trabajadores es llevar este ideal a la realidad.

El mexicano Próspero Sánchez (33) asegura que la protesta es la única vía para defender los derechos de los trabajadores. El padre de dos niños pequeños trabaja desde hace 14 años en un restaurante Domino’s Pizza. Inicialmente ganaba $4.25 la hora por entregar las pizzas a domicilio, pero en diciembre de 2013, los empleados de la franquicia emprendieron su primera manifestación para exigir mejores prestaciones.

“Si no nos hubiéramos organizado, la industria de la comida rápida seguiría enriqueciéndose a nuestras expensas”, sentenció. A raíz de las protestas, muchos repartidores consiguieron ganar el mínimo de $8.25 la hora.

Educar a un niño nacido en 2013 hasta la edad de 18 años, le costaría a una pareja de ingreso medio poco más de $245,000 dólares, según estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), una suma que Sánchez está lejos de alcanzar pese a tener dos empleos.

“Me preocupa el futuro de mis hijos. Tengo que trabajar todo el día por una paga que no nos da comer”, dijo. “Necesitamos sin tardanza ese aumento”.

Próspero asegura que al mes debe decidir entre pagar las cuentas o comprar comida. Incluso los alimentos son un lujo cuando su costo se incrementó en más del 13% desde 2008, según USDA.

“Antes trabajaba de 45 a 50 horas en Domino’s Pizza, pero por las protestas me quitaron hasta 20 horas”, dijo Próspero. “Después de ganar el incremento del mínimo, el siguiente paso es exigir nuestro derecho a sindicalizarnos”.

Según la campaña Lucha por los $15, la industria de la comida rápida cuesta a los contribuyentes casi $7 billones anuales al empujar a sus empleados a solicitar asistencia pública a raíz de sus sueldos bajos. Los 28 años es el promedio de edad de los empleados de esta industria. El 78% es el proveedor principal de la familia y el 52% recurre a la asistencia pública.

En noviembre de 2012, trabajadores de Walmart, aeropuertos, de cuidado sanitario a domicilio y de la industria de comida rápida fundaron una campaña que pedía incrementar el mínimo a $15 la hora con el respaldo de sindicatos, organizaciones y funcionarios electos.

Héctor Figueroa, presidente del Sindicato 32BJ, define la recomendación de la junta de incrementar el mínimo como una gran victoria.

“Estos pocos trabajadores que fueron despedidos de manera rutinaria como prescindibles, que realizaban tareas consideradas desechables, tuvieron la valentía de enfrentar a algunas de las mayores corporaciones del mundo y exigir un mejor trato”, escribió el líder sindical en un mensaje a los trabajadores.

Unos 200.000 trabajadores de cadenas de restaurantes de comida rápida en Nueva York celebraron la decisión de la junta designada por el gobernador Andrew Cuomo que recomendó incrementar su salario mínimo a $15 la hora. Los trabajadores de esta industria en la ciudad serían los primeros en el país en tener ese salario, que comenzarían a devengar en su totalidad a partir del 2018 y para el 2021 en el resto del estado, de concretarse la recomendación.

“Las condiciones laborales de los trabajadores, especialmente los de minorías, no mejorarían mágicamente o por la buena fe de las grandes corporaciones”, dijo el reverendo Danny Díaz, activista y co-organizador de protestas frente a las sucursales de Walmart en Nueva Jersey. “Teníamos que tomarnos las calles y alzar la voz”.

La dominicana Flavia Cabral (52), quien trabaja desde hace dos años en un McDonald’s en la Avenida Broadway en Manhattan, comentó que un incremento paulatino es mejor que seguir ganando $8.75 la hora.

“Soy una madre a quien se le ha negado la posibilidad de ahorrar para el colegio de sus hijas con un salario indigno”, sentenció.

Cabral, quien vitoreó y aplaudió la decisión de la junta, participó en protestas frente a sucursales de McDonald’s convocadas por la organización NMASS como parte de la Lucha por los $15.

“Oregón es un ejemplo para el país al aprobar el incremento de los $15 sin retraso. En 2016 nuestros compañeros gozarán de este salario digno”.

Según un reporte de la oficina del contralor Scott M. Stringer, la ciudad se ahorraría entre $200 y $500 millones en cupones de comida y Medicaid y recibiría más impuestos derivados de los ingresos de estos trabajadores de incrementarse a $15 el mínimo.

El comisionado  de trabajo del gobernador Cuomo tiene hasta el 14 de septiembre para tomar un desición acerca de la recomendación de la junta, a la que se han opuesto dueños de franquicias.

Otras batallas libradas

En julio, el gobernador Cuomo decretó una ley que regulariza a los salones de uñas en respuesta  a las denuncias de abuso y explotación de las trabajadoras. También creó un grupo especial de trabajo, integrado por 10 agencias estatales, que se encargará de investigar casos de abuso laboral en 14 industrias, incluyendo a los jornaleros.

En 2012, El Diario investigó las quejas de robo de salario de las manicuristas latinas de la compañía Envy Nails, lo que llevó a una demanda colectiva, emprendida por las trabajadoras,  que está pendiente para su resolución en la corte.

“Aplaudimos los recientes esfuerzos por parte de la legislatura de Nueva York y el Gobernador Cuomo al establecer políticas mas estrictas para proteger a las empleadas de los salones de uñas”, dijo la abogada Kara Miller, quien representa a las trabajadoras demandantes en el caso de Envy Nails. “Al requerir a los salones de uñas obtener una fianza o seguro de responsabilidad civil, se garantiza que todas aquellas trabajadoras agraviadas puedan recuperar los salarios no pagados que les corresponden. Esperamos que esto incentive a mas trabajadoras a luchar por sus derechos”. Miller trabaja para la firma de abogado Virginia & Ambinder, LLP.

El mes pasado, la oficina del contralor Scott M. Stringer recuperó $3.7 millones en salarios no pagados, una suma de la que se beneficiarán 1056 trabajadores de los cinco condados.