Oportunistas salen a la caza de los Volkswagen

Luego del escándalo por los autos diésel de VW, algunos compradores buscan gangas
Oportunistas salen a la caza de los Volkswagen
Algunos consumidores han permanecido fieles a VW a pesar del escándalo.
Foto: Volkswagen

Volkswagen se prepara para una eventual pérdida de clientes y está ofreciendo un incentivo de lealtad de $2,000 para evitar una posible ola de deserciones de propietarios, como consecuencia del denominado “dieselgate”.

Los propietarios VW recibirán $2,000 para comprar o arrendar cualquier nuevo modelo de gasolina o híbrido ofrecido por la automotriz.

La oferta de VW se presenta como un intento para paliar las consecuencias con el problema del software de motor diseñado para hacer trampa en los exámenes de emisiones de Estados Unidos.

“El corazón y el alma de esta marca se basa en los clientes fieles y distribuidores que impulsan nuestros productos a diario”, señaló el CEO de VW de América, Mark McNabb, en un comunicado.

VW también continuará con sus programas de incentivos de septiembre, agregó McNabb. Entre ellos se incluyen bonificaciones al distribuidor de $2,000 a $2,750 para los Passat de gasolina, $2,250 para los Jetta de gasolina y $4,000 para el Touareg, el sedán CC y el Eos convertible.

Después de pedir un alto a las ventas de los nuevos VW con motores diésel de 2.0 litros, VW registró un aumento de ventas del 0.6% el mes pasado, mientras que las ventas de la industria en general se elevaron 16%.

Las ventas del Golf cayeron un 37%, mientras que las del Jetta cayeron un 14%, lo que refleja, al menos parcialmente, la orden de suspensión de la venta de diésel.

La desconfianza de los consumidores en la marca también podría tener un efecto negativo en el corto plazo, ya que VW no había presentado formalmente los planes de reparación con las propuestas para aprobación de la EPA. Pero los agresivos programas de incentivos de VW y los consumidores caza-oportunidades parecen estar ayudando a suavizar el golpe, según algunos concesionarios.

De hecho los consumidores a quienes no les importan los problemas de la automotriz, están buscando gangas y los concesionarios tienen que aceptar las ofertas para mover su inventario. Como dice el dicho: “donde hay un problema, hay una oportunidad“.