Paul Ryan defiende vida familiar pero se opone a medidas pro-familia

Líderes y grupos progresistas tildan de “hipocresía” su defensa de la vida familiar porque, en múltiples ocasiones, Ryan se ha opuesto a medidas para que las familias puedan tomar licencia con pago para atender situaciones personales
Paul Ryan defiende vida familiar pero se opone a medidas pro-familia
Foto: EFE

Washington.- El legislador republicano por Wisconsin, Paul Ryan, que se perfila como próximo presidente de la Cámara de Representantes, quiere preservar a toda costa su vida familiar, pero en el pasado se ha opuesto a medidas que ayudarían al resto de las familias en EEUU.

Ryan está a un paso de convertirse en el próximo presidente de la Cámara Baja, en reemplazo de John Boehner, después de asegurar el respaldo de las tres principales facciones de su partido en el Congreso.

Pero,  para figurar en la votación interna del próximo martes, impuso a sus partidarios una serie de condiciones, incluyendo la posibilidad de mantener un equilibrio entre trabajo y familia.

“No puedo renunciar a mi vida familiar y no lo haré”, aseguró Ryan el martes pasado a los periodistas tras una reunión con líderes conservadores.

“Hipocresía” sobre valores familiares

Nadie le critica que quiera pasar más tiempo con su familia –ha dicho que quiere reducir sus viajes- pero líderes y grupos progresistas tildan de “hipocresía” su defensa de la vida familiar porque, en múltiples ocasiones, se ha opuesto a medidas para que las familias puedan tomar licencia con pago para atender situaciones personales.

En 2009, Ryan votó en contra de un proyecto de ley que hubiese dado a los empleados federales hasta cuatro semanas libres, con goce de pago, por el nacimiento o adopción de un hijo.

Un proyecto de ley similar fue presentado en la Cámara Baja en enero pasado, y tampoco tiene el apoyo de Ryan.

El legislador tampoco apoyó una medida demócrata que garantizaba hasta siete días de enfermedad con pago –incluso para cuidar a un hijo enfermo- para empleados en empresas con al menos 15 trabajadores.

El comité que lidera Ryan tampoco ha sometido a voto una legislación que establecería un programa de seguro nacional para dar a  los empleados licencia médica o familiar con derecho a pago.

Por lo general, los republicanos se oponen a este tipo de medidas por considerar que aumentan los costos para las empresas que, a su vez, tendrían que hacer recortes de salarios o de plantilla laboral.

Beneficio para pocos

En EEUU, apenas el 13% de los trabajadores puede tomar días con pago para atender crisis familiares, según datos de 2014 de la Oficina de Estadísticas Laborales.

Una ley federal de 1993, promulgada durante la presidencia de Bill Clinton, permite anualmente doce semanas de licencia por razones familiares o de enfermedad, pero sin derecho a pago.

En ese sentido, el precandidato presidencial demócrata, Bernie Sanders, lamentó en su cuenta de Twitter que EEUU sea el único principal país del mundo que no garantiza licencia con pago para las familias.

Por su parte, la senadora demócrata por Massachusetts, Elizabeth Warren, le envió un mensaje directo a Ryan: “El tiempo en familia no debe ser un privilegio reservado al presidente de la Cámara de Representantes. Tú lo mereces – y también el resto de la gente” en EEUU.

En declaraciones a este diario, Ryan Erickson, subdirector de campañas económicas del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP), señaló hoy que hay numerosas propuestas pro-familia que permitirían a los trabajadores en diversos sectores de la economía tomar días de enfermedad o de licencia por maternidad o paternidad con derecho a pago pero,  por ahora, no parecen tener posibilidades en el Congreso.

“Son beneficios necesarios y por eso hemos visto un gran empuje, a nivel estatal y federal, para adoptar programas que exijan a las empresas ofrecer esto a sus empleados”,  observó Erickson.

“Acá de lo que se trata es de ayudar a las familias, para que puedan quedarse en casa si se enferman sin perder salario… por eso resulta muy difícil entender la postura de muchos conservadores, que dicen apoyar los valores familiares pero se oponen a medidas tan básicas para la seguridad económica de las familias ”, explicó.