FBI toma riendas de investigación de masacre en San Bernardino
El FBI continúa investigando el hogar de los sospechosos del masacre
Crédito: Isaías Alvarado | La Opinión
La casa de los presuntos autores de la masacre de San Bernardino, ubicada en un tranquilo vecindario de Redlands, seguía esta mañana bajo una cautelosa revisión policiaca, mientras vecinos externaban su preocupación ante la posible presencia de artefactos explosivos ahí.
Las autoridades aún no han revelado qué han encontrado dentro de la vivienda, ubicada en la cuadra 50 al norte de la calle Center, a la cual llegaron desde la tarde del miércoles siguiendo una pista, lo cual derivó en una persecución en auto que concluyó con la muerte a tiros de los sospechosos, Syed Rizwan Farook, de 28 años, y de su pareja, Tashfeen Malik, de 27, en una calle de San Bernardino.

Farook y Malik habrían entrado ayer alrededor de las 11 a.m. a un centro para discapacitados y con oficinas de gobierno en San Bernardino, en el cual trabajaba Farook como inspector sanitario desde hace cinco años, y abrieron fuego con armas de grueso calibre en un salón donde se realizaba un banquete navideño de empleados.
Los testigos afirman que Farook, nacido en Illinois y de descendencia paquistaní, y Malik, de origen árabe, vestían atuendo tipo militar y máscaras negras, que dispararon de manera errática y que en al menos una ocasión recargaron municiones.
Video: Escena dentro del edificio durante el tiroteo
El saldo hasta el momento: 14 asesinados y 17 heridos, algunos de gravedad.
Una conferencia de prensa está programada a las 10 a.m. para informar sobre los últimos detalles del peor tiroteo en este país desde la masacre de 20 niños y seis maestros en Newton en 2012.

“Vamos a proceder con cautela dentro de la casa para preservar la vida de nuestros empleados”, dijo anoche David Bowdich, director asistente de la oficina del FBI en Los Ángeles, sobre el cateo en la vivienda de los sospechosos. “Comúnmente en este tipo de eventos hay dispositivos que se dejan”.
Las autoridades consideran que el ataque fue planeado de cierta manera y aún no han descartado que se trate de un ataque terrorista.
Farook, informó la prensa, ha viajado en años recientes al Medio Oriente. La pareja tenía una hija de seis meses y al menos dos de las armas que usaron fueron adquiridas legalmente.
“Me espanta”, dijo Frank (pidió no publicar su apellido), un anciano que vive a unas casas del hogar de los sospechosos.
Ayer por la tarde él vio sorprendido a policías apostados detrás de los árboles y sobre el césped apuntando hacia el hogar de los acusados de la masacre. “Este evento deja muchas preguntas, no quiero tener miedo”, dijo.
Don Bill, quien ha vivido en el vecindario desde la década de 1980, también dijo estar asustado por lo que pudieran haber dejado en su casa los sospechosos.
“Hay preocupación por los explosivos”, dijo.