Comunidades de NYC rechazan comentarios antimusulmanes de Trump
Críticas por propuesta del candidato republicano de prohibir la entrada de musulmanes al país
Negociantes y compradores en Atlantic Avenue en Brooklyn Heights reaccionaron con estupor ante la última propuesta del candidato republicano Donald Trump de prohibir la entrada de musulmanes al país. Días antes también había pedido la carnetización obligatoria de los musulmanes.
Hay tension después de que el miércoles trascendiera que el sábado pasado un comerciante en Astoria, Queens, fuera atacado por un hombre que lo empujó, golpeó e insultó. Sarker Haque fue tratado por sangrado, raspones y un hombre dislocado. Piro Kolvani (55) de Florida fue acusado de asalto y comportamiento criminal y debe volver a la corte el 12 de enero.
A la salida de un negocio en Atlantic, los mejores amigos Jamal Couien (34) de Marruecos y Natalia Muñoz de Colombia opinaron de la última propuesta de Trump.
Couien, hijo de católica y musulmán, no se considera religioso. “Esa clasificación y exclusión se hizo durante la Segunda Guerra Mundial acá con los japoneses y fue algo horrible. También lo hicieron los alemanes con los judíos en Europa. Es como excluir a una raza y ponerla en una jaula”.
El pequeño negociante ve como “perniciosa la estrategia de construir miedo puesto que alguien perturbado o ignorante puede causar daño a la población árabe. Es crear miedo y fomentar la exclusión”.
Muñoz opina que el público de Trump es gente “inocente o sin acceso a la educación ni a la información que ve a los otros como enemigos. Los políticos se aprovechan de estas debilidades de gente que tiene miedo a lo que no conoce”.
Ayham, asistente del administrador del negocio de comida Sahadi, considera como “absolutamente racista” cualquiera de los comentarios de Trump. “Él habla de una manera infantil, como un niño presumido que fanfarronea más de lo que ha logrado”, comenta el musulmán oriundo de Siria.
Uno de los administradores de Damascus Bread and Pastry, de origen libanés, prefiere no comentar al respecto. “Yo soy cristiano, pero no quiero decir nada que vaya a ofender a nuestros clientes de otras comunidades y eso puede afectar a nuestro negocio”.
María, venezolana de ascendencia cliente de Damascus, califica a Trump como “un bocón que anda criticando a todo el mundo. Lo mejor es no hacerle caso. Siempre está hablando mal de los inmigrantes y se le olvida que este país está hecho de inmigrantes”.
El dueño de Oriental Pastry and Grocery, quien tampoco revela su nombre, dice que comentar sobre el asunto sería más tonto que los mismos comentarios, “entonces mejor ni hablar”.
John, turco musulmán de Estambul, anticipa que más temprano que tarde el magnate inmobiliario va a “caer al fondo de las encuestas y de la carrera presidencial”.