Sacerdote de NYC demandado por contratar a gigolo prefería sexo sadomasoquista

Correos electrónicos enviados al cardinal Timothy Dolan describen las "fantasías pervertidas" de Peter Miqueli
Sacerdote de NYC demandado por contratar a gigolo prefería sexo sadomasoquista
El padre Miqueli (en la foto) era fanático de los juguetes sexuales, según la exnovia de Keith Crist. (Internet)

NUEVA YORK — La supuesta exnovia del amante del padre Peter Miqueli, acusado de robar más de $1 millón a dos parroquias de la ciudad para pagar a un gigolo por sexo sadomasoquista, envió correos electrónicos al cardenal Timothy Dolan en los que describe juegos sexuales como beber orina, según reportó el New York Post.

Tatyana Gudin compartió con el rotativo una serie de mensajes que envió a Dolan, en los que relata como Miqueli presuntamente portaba un cinturón de castidad y un collar de perro durante las caras sesiones con su amante fisicoculturista, identificado como  Keith Crist. La mujer afirmó que el sacerdote tenía la fantasía de ser humillado frente a una “buena chica judía” en Borough Park, Brooklyn.

Gudin, exnovia y confidente de Crist por una década, indicó que, en el verano, dio la voz de alarma acerca de Miqueli, enviando correos electrónicos al cardenal Dolan.

Un abogado de la Arquidiócesis de Nueva York confirmó al Post que los correos electrónicos de Gudin fueron recibidos por los funcionarios de la diócesis.

“Keith es el prostituto gay del padre Miqueli”, escribió la mujer. “Para ser más precisa, el padre Miqueli es esclavo de Keith Crist”.

“Si usted no sabe lo que eso significa, se lo explicaré (…) Keith Crist utiliza al padre Miqueli como su inodoro y el padre Miqueli bebe su orina”, según las cartas de Gudin. “Pasan tres días juntos en la casa del padre Miqueli en Brick, Nueva Jersey, muy lejos de las miradas indiscretas”.

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Keith Crist. (Myspace)

Presuntamente, Miqueli compró la casa de ladrillo blanco por $264,000 con dinero malversado en 2009, de acuerdo con una demanda presentada el jueves por los parroquianos. El lujoso lugar tiene un jacuzzi en la parte posterior y una estatua de la Virgen María al frente.

“El padre Miqueli tiene un calabozo para sexo sadomasoquista en la casa”, describió Gudin. La mujer mostró un supuesto mensaje del clérigo enviado a su exnovio Crist. “No puedo esperar para llegar a Jersey esta noche y beber tu orina”, citó el Post.

Gudin y Crist era una pareja, aparentemente, normal.

“Nosotros estábamos sentados en la cama juntos cuando él decía: ‘Tatyana, tengo que enseñarte esto’ (refiriéndose a los mensajes de Miqueli)”.

El sacerdote y su amante habrían gastado  $60,000, en 2012, en “drogas ilícitas y de prescripción”. “Lo primero que hacían cuando se reunían era empezar con el Dilaudid”, dijo, refiriéndose a una tintura de opio que usaban en su apartamento de East Harlem por el que, según la demanda, Miqueli pagaba $1,075.50 de a alquiler mensual.

“Ellos tenían una fiesta. Había agujas y jeringas por toda la casa”, relató Gudin. “Había juguetes sexuales en la casa. Consoladores, látigos y cadenas, ambos los usaban”.

Los juguetes sexuales habrían sido comprados por el sacerdote, según la mujer. “El cinturón de castidad era muy singular y  muy pequeño, provocaba dolor”, comentó.

En sus correos electrónicos a Dolan, la mujer detalló “la parte más repugnante y vil de la historia”.

“Keith me dijo que Miqueli ha tenido una fantasía por años acerca de la sección jasídica de Boro Park”, expresó. “Él quería ser humillarlo en público, delante de una guapa chica judía. . . Cuando Keith le dijo que yo soy judía, como se puede imaginar, los esfuerzos pervertidos de Miqueli intensificaron”.

Mientras que el viernes Miqueli seguía siendo sacerdote de la Iglesia de Saint Frances de Chantal en el barrio Throggs Neck, en El Bronx, Gudin reveló el gusto selecto del padre y los lujos que su exnovio pagó cuando quedó a cargo de una tienda de segunda mano de la iglesia.

“A Miqueli le encantaba disfrutar botellas de güisqui de $300”, escribió la mujer al cardenal Dolan.

Según Gudin, Miqueli despidió al personal de la caja de ahorro de la Iglesia de Saint Frances y convirtió las arcas de su feligresía en su máquina de hacer dinero, informando ingresos de sólo $50,000 al año.

“Para colmo de males, para encubrir sus las actividades, Miqueli de vez en cuando acusaba de robo a los empleados de las tienda de segunda mano”, escribió Gudin.

El jueves, los feligreses de Miqueli presentaron la demanda “para ponerle fin a esta conducta pecadora” acusándolo de pagar hasta $1,000 por una sesión de sexo a su amante Crist. El sacerdote también habría financiado viajes a Italia y Florida con el dinero de sus parroquianos y de los fondos para un  nuevo órgano de la Iglesia de Saint Frances Xavier Cabrini, en El Bronx, en dónde también sirvió.

La Arquidiócesis de Nueva York no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios.