Editorial: Las prioridades equivocadas del Senado

El bloqueo de decenas de nominaciones perjudican el combate al terrorismo, entre otros

La prioridad nacional del momento es el combate al terrorismo después de los ataques de París de San Bernardino. Sin embargo, el titular del cargo federal para investigar los lazos financieros de los terroristas está ocupado interinamente sin que haya fecha para confirmar al titular. El motivo es la estrategia del Senado, de mayoría republicana, de obstaculizar las acciones del presidente Barack Obama, haciendo que esta sesión de la Cámara Alta sea la que menos nominaciones ha confirmado en los últimos 30 años.

El caso de Adam Szubin, designado en abril por la Casa Blanca para el puesto de Subsecretario del Tesoro para el Terrorismo y Delitos Financieros, sobresale por la contradicción que existe entre los legisladores que critican a Obama de no hacer nada al respecto, al mismo tiempo que ellos obstaculizan sus esfuerzos. El puesto de la principal persona dentro del gobierno para rastrear las finanzas de ISIS está ocupado interinamente por Szubin. El que no esté confirmado por el Senado le resta credibilidad, le da un sentido de temporalidad que perjudica su trabajo y negociaciones con los  aliados internacionales.

Se estima que hay más de 30 nominaciones presidenciales que se encuentran en un limbo junto a la de Szubin. Entre ellas están para puestos importantes como Thomas Shannon para encargado de Política y Brian Egan como el principal asesor legal, ambos del Departamento de Estado. La embajadora para México, Roberta Jacobson, también espera su turno junto a varias personas designadas para el Departamento del Tesoro. El comité Bancario del Senado tiene el deshonor de no haber aprobado una sola nominación este año sin dar explicaciones.

Nos preocupa muchos el caso de las 19 nominaciones judiciales, cuatro de ellas son designados latinos, también retenidas. Especialmente ahora que hay 30 emergencias judiciales en jurisdicciones por retrasos debido al amontonamiento de casos por vacancia de juez. Ha principio de año había sólo 12. El propósito de la obstrucción es impedir que Obama deje un legado en los tribunales con designaciones vitalicias.

Es aparente que la meta en el Senado es obstaculizar a Obama por sobre el combate al terrorismo, la política exterior estadounidense y la falta de jueces. Esta prioridad partidista causa un grave daño al paralizar partes del gobierno necesarias para el buen funcionamiento. Esto no es liderazgo.