Apertura de EEUU hacia Cuba afronta rechazo de mayoría de precandidatos republicanos

Cuba no ha tenido protagonismo en contienda pese a que Florida, cuna del exilio cubano, tiene fuerte peso en elecciones de 2016

Apertura de EEUU hacia Cuba afronta rechazo de mayoría de precandidatos republicanos
Foto: Justin Sullivan / Getty

WASHINGTON.- Pese al creciente apoyo de los votantes y el empresariado a la apertura de EEUU hacia Cuba, la mayoría de los precandidatos presidenciales republicanos ha dejado en claro su rechazo a la nueva política, y ha prometido mantener en pie el embargo.

Aunque hasta ahora Cuba no ha surgido en ninguno de los siete debates presidenciales de ambos partidos, el tema es importante para el exilio cubano, en particular en Florida, un estado clave en la contienda para la presidencia.

Desde que el presidente Barack Obama anunció el inicio del deshielo entre EEUU y Cuba, hace un año mañana, jueves, la mayoría de los líderes republicanos en el Congreso y en la contienda electoral, han expresado su rechazo al nuevo rumbo en las relaciones bilaterales.

Los dos precandidatos presidenciales republicanos de ascendencia cubana, Marco Rubio y Ted Cruz, consideran que la política de apertura es una concesión a la “tiranía” en Cuba y han prometido bloquear la eventual nominación del embajador de EEUU en la isla.

Una encuesta del mes pasado de Centro Adrienne Arsht para América Latina, del Atlantic Council, indicó que la mayoría de los votantes en Iowa, Indiana, Ohio y Tennessee- favorece el levantamiento de las restricciones de viaje y la normalización plena de las relaciones bilaterales.

Otra encuesta de 2014 de la Universidad Internacional de Florida (FIU, en inglés) indicó que el 78% de los cubanoamericanos en Miami entre 33 y 44 años de edad respalda el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, y que un 45% apoya el levantamiento del embargo.

Rubio tenía lista su respuesta al sondeo de entonces de FIU: “No me importa si las encuestas dicen que el 99% apoya normalizar las relaciones con Cuba”.

Por su parte, Cruz advirtió de que la nueva política ofrece una inmerecida legitimidad al gobierno de La Habana y envalentona al regimen castrista a que, a su juicio, continúe su campaña de represión en Cuba.

El exgobernador de Florida, Jeb Bush, ha dicho que el cambio de rumbo con Cuba no sólo debilita la credibilidad de EEUU sino que “mina la búsqueda de una Cuba libre y democrática”.

En sentido contrario, el magnate empresarial, Donald Trump, considera que el “concepto” de la normalización de las relaciones “no está mal”, si bien la Administración Obama pudo hacer conseguido un acuerdo “mucho mejor y más fuerte”.

También el senador republicano por Texas, Rand Paul, ha sido una voz disonante entre su partido, al reconocer que la política de los últimos 54 años “no ha funcionado”.

Por su parte, Ben Carson, que ha admitido tener poco conocimiento de las políticas en vigor respecto a Cuba, ha dicho que EEUU no debería restablecer relaciones con la isla ni levantar el embargo hasta que haya un “cambio de regimen”.

En bandos opuestos

Mientras, todos los precandidatos demócratas, Hillary Clinton, Bernie Sanders y Martin O’Malley, apoyan la normalización de las relaciones bilaterales, reflejando también el respaldo que el asunto tiene entre la base del partido.

Clinton ha dicho que al facilitar el comercio y los viajes a Cuba, eso contribuirá a que el pueblo cubano tenga  un mejor futuro.

Sanders, que realizó un breve viaje a Cuba en 2014, también cree que el levantamiento del embargo beneficiaría a las economías en ambos lados del estrecho de Florida.

O’Malley ha abogado por estrechar los vínculos entre los pueblos de ambos países, argumentando que el embargo no crea oportunidades de prosperidad económica.

Por ahora, más alla del rechazo a la nueva política, los observadores señalan que es muy poco lo que puedan hacer los precandidatos republicanos para revertir los cambios, en el supuesto de que alguno de ellos gane la presidencia en 2016.