Los latinos viven con lo justo y privaciones

A pesar de la mejora económica en la ciudad los trabajadores de bajos recursos se encuentran estancados o retrocediendo
Los latinos viven con lo justo y privaciones
Latinos trabajan fuerte pero el sueldo no alcanza
Foto: Gerardo Romo / El Diario

“Estoy acorralado, lo que cobro en una semana lo gasto y tengo que esperar al sueldo de la otra semana. Voy día a día”. El dominicano Jonathan Burgos, residente en Washington Heights, explica de forma simple su precaria situación financiera como trabajador en ventas. Burgos admite que si se quedara sin trabajo le sería muy difícil pagar la renta de su casa.

No es difícil encontrar casos como el de Burgos, de 27 años, en Nueva York. Según un informe publicado ayer por Community Service Society (CSS) a pesar de que los indicadores económicos de la ciudad han mejorado, y de hecho hay más empleos que antes de la Gran Recesión, la mayor parte de los neoyorquinos con trabajo a tiempo completo dicen sentirse estancados o retrocediendo en la escala social y económica. Es una proporción que sube cuando se trata de trabajadores a tiempo parcial o desempleados y que además afecta muy especialmente a los latinos entre todas las comunidades.

El 41% de los pobres o el 38% de los que rozan el umbral de la pobreza sufre privaciones como no pagar el alquiler a tiempo, no tener dinero para el transporte público o incluso para hacer todas las comidas del día. Entre las personas de menores ingresos, negros y latinos son los que “hacen frente a retos particularmente importantes”.

“La recuperación de la recesión va a necesitar algo más que empleo porque un trabajo ya no es suficiente para que haya movilidad social hacia arriba, se necesita más que empleo, se necesitan políticas sociales y acciones como un mayor salario mínimo”, explica Apurva Mehrotra, uno de los investigadores del CSS para este informe. “Los trabajos no son suficientes porque la recuperación no ha sido ni robusta ni inclusiva”.

Según el informe de CSS, los latinos de bajos ingresos son los que con más frecuencia experimentan privaciones alimentarias mientras que los afroamericanos son los que tienen más dificultades a la hora de pagar la renta.

Los inmigrantes latinos tienen más dificultades que los nacidos en EEUU pero según Mehrotra esto no explica por si solo la situación más negativa que sufre el conjunto de esta comunidad frente a los blancos de bajos ingresos o el resto de las minorías. “No hay una respuesta obvia para la pregunta de porqué los latinos están peor, quizá es porque pagan algo más en alquileres ya que tienden a vivir con familias más numerosas o porque mandan dinero a sus países de origen”.

El hecho, constatado por el CSS, es que la mitad de los inmigrantes latinos de bajos ingresos pasan privaciones mientras que en el caso de los nacidos en el país es el 44% el que tiene que hacer sacrificios. Además tanto los unos como los otros son los que más usan los beneficios sociales por lo que el hecho de que tengan dificultades monetarias no es el resultado de que no tengan la posibilidad de usar programas de ayudas sociales.

“Conmigo no va cuando dicen que las cosas van mejor”, confiesa Liseth Ventura, trabajadora en un deli de Washington Heights. “El dinero que gano no es suficiente para la comida, el transporte, la ropa. Definitivamente, no es suficiente”. Cuando se le pregunta por los ahorros, Ventura, habla como si se tratara de una broma. “¿En qué ahorro?  Ahora no estoy ahorrando, tengo muchos gastos, no me puedo comprar la ropa que quisiera y tengo que mandar dinero a Santo Domingo a mi familia. A mi el dinero no me alcanza”.

Este es uno de los problemas que ha encontrado Mehrotra. “Los latinos tiene pocos o ningún ahorro para casos de emergencias. Entre los latinos pobres de Nueva York, el 70% tiene menos de $500, el porcentaje más alto entre los ciudadanos de bajos ingresos de la ciudad y el 44% no tiene nada de ahorros”.  En el caso de que un miembro de la familia pierda el trabajo, las comidas empiezan a desaparecer de las mesas. La dificultad para hacerse con una MetroCard mantiene a muchos de ellos al margen de un mercado laboral mejor que pueda estar a cierta distancia de su residencia.

Desde el CSS se propone no solo apoyar definitivamente el aumento del salario mínimo de los $9 actuales a los $15 (gradualmente) como están haciendo en otras ciudades y apoya el gobernador Andrew Cuomo. También se aboga por una mayor atención a las ayudas universitarias, las licencias familiares para facilitar la vida de los jóvenes trabajadores, ayudas y descuentos para la MetroCard a personas de bajos ingresos y la mejora de los horarios de trabajo que deben ser más previsibles para los trabajadores.

Entre todas las medidas legislativas los latinos favorecen la subida del salario mínimo, la mejora de la accesibilidad de la educación y facilitar el acceso a la ciudadanía para mejorar la precaria situación de muchos de ellos en la ciudad.