En busca de la reelección, el congresista Gene Green acusa de “hipócrita” a su rival mexicoamericano

Green destaca que Adrián García ahora apoya reforma migratoria pero como alguacil del Condado Harris ayudó a deportar "a más de 25,000" inmigrantes
En busca de la reelección, el congresista Gene Green acusa de “hipócrita” a su rival mexicoamericano
Congresista demócrata por Texas, Gene Green, defiende su escaño frente a rival mexicoamericano.

WASHINGTON.- En medio de una contienda que se ha puesto “al rojo vivo”, el congresista demócrata por Texas, Gene Green, recorre los barrios de su distrito urgiendo a los latinos a que salgan a votar, y destaca sin tapujos la “hipocresía” y el “récord de deportaciones” de su más próximo rival, el mexicoamericano Adrián García.

En entrevista telefónica con este diario, Green criticó la andanada de ataques que le ha lanzado García, un viejo amigo que ahora aspira a ser el primer latino en representar el distrito 29 ante la Cámara de Representantes, donde más del 76% de la población es hispana.

García “puede ser selectivo con lo que dice, pero no puede escoger los hechos, es así de simple: mi historial habla por sí solo”, afirmó Green, quien ha prometido contestar cada ataque.

Green admitió que le dolieron los ataques al principio, tomando en cuenta los lazos de amistad y que él lo apoyó en su ascenso político, pero ahora “estamos en una contienda muy competitiva, y la realidad es que a veces te topas con candidatos que antes eran tus amigos”.

Como muestra de la “hipocresía” de su rival, Green señaló que García ahora apoya la reforma migratoria pero se le olvida mencionar que cuando fue el alguacil del Condado Harris durante seis años “trabajó con la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) y el Departamento de Seguridad Nacional para deportar a miles de personas”.

García contribuyó a que “más de 25,000 personas fueran deportadas del Condado, muchas básicamente por delitos menores –por no tener licencias de conducir, por ejemplo-, y tendrá que explicar eso en lo que queda para las elecciones”, precisó.

Asimismo, Green enumeró sus logros en el Congreso desde 1992, y el apoyo que ha recibido del brazo financiero del Caucus Hispano del Congreso y de líderes latinos locales y estatales, por lo que aseguró que “no es necesario tener apellido latino” para atender las necesidades de sus votantes.

“La gente que me está apoyando sabe lo que estoy haciendo en Washington. Regreso a mi distrito todos los fines de semana, y la gente ve que estoy muy involucrado en todos los temas que preocupan a la comunidad” como los trabajos, la educación, la salud, el medio ambiente o el control de las armas, dijo Green, quien hoy consiguió el respaldo del sindicato de policías del Condado Harris.

También compite por su escaño Dominique García. Las votaciones por adelantado comienzan el 16 de febrero y las primarias serán el 1 de marzo pero, si es necesario, habrá una segunda vuelta el 24 de mayo próximo.

Consciente de lo que está en juego, la campaña de Green destaca datos del Censo sobre el distrito 29: la tasa de graduación entre jóvenes hasta los 24 años es del 74,9%, y el ingreso promedio anual es ahora de $50,992, en comparación con $41,884 en 1999.

Además, según el Centro para el Progreso Estadounidense, la tasa de pobreza en general en ese distrito ha bajado notablemente: en 2015 fue del 23,8%, mientras que la registrada entre los niños fue del 33,1%, y entre los hispanos fue del 25,1%.

“Nuestra meta es asegurar que generamos entusiasmo para mi reelección. Si mi rival quiere seguir atacándome, que lo haga: tenemos datos que nos indican que eso más bien me está beneficiando… porque tengo la lealtad de los votantes, sean o no hispanos”, puntualizó Green.

En declaraciones a este diario, la campaña de García acusó a Green de “manipular las estadísticas y directamente mentirle a los votantes” porque, en comparación con el resto de Texas, el distrito 29 figura en los últimos lugares en cuanto a tasa de graduación de secundaria, y de ingresos promedio, tomando en cuenta la inflación.
Sobre el tema de inmigración, la campaña dijo que García cumplía con la aplicación de las leyes vigentes en su papel de alguacil, pero “nunca hizo redadas en los trabajos, nunca detuvo a nadie (en las calles), y su oficina jamás discriminó” a los inmigrantes, como ha sucedido con el alguacil del Condado de Maricopa, Joe Arpaio.
Además, García adoptó los cambios ordenados por la Administración Obama en la aplicación de las prioridades de deportación, según su campaña.