Un policía demanda a familia de joven afroamericano que mató a balazos

Pide $10 millones por el supuesto impacto emocional que sufrió

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Un policía demanda a familia de joven afroamericano que mató a balazos
Foto: Fotocaptura/ ABC7

Un policía de Chicago que disparó mortalmente a un adolescente afroamericano el pasado mes de diciembre está demandando a la familia del joven por $10 millones por supuesto impacto emocional.

Robert Rialmo argumenta que el joven afroamericano, Quintonio LeGrier, de 19 años, lo atacó con un bate de béisbol, lo que le generó un trauma.

El oficial Robert Rialmo (cortesìa de  Joel Brodsky).
El oficial Robert Rialmo (cortesìa de Joel Brodsky).

Las autoridades indican que LeGrier murió de múltiples disparos días después del incidente, ocurrido el pasado 26 de diciembre.

Rialmo afirma que LeGrier se le acercó con el bate, mientras que los abogados del joven aseguran que él estaba a unos 20 pies de distancia.

Investigación federal

La demanda se produce en momentos en que se lleva a cabo una investigación federal dentro de la policía de Chicago, enfocada en el uso de la fuerza por parte de oficiales y los procedimientos que lleva a cabo ese departamento para resolver tales casos.

“El hecho de que las acciones de LeGrier forzaron al agente Rialmo a poner fin a la vida de LeGrier, y que además produjo la muerte accidental de una inocente, Bettie Jones, ha causado, y continuará causando trauma emocional extremo al oficial Rialmo”, indica la demanda.

LaTonya Jones, hija de  Bettie Jones sostiene una fotografía de su madre durante una vigilia afuera de su casa, el 27 de diciembrte de 2015 en Chicago.
LaTonya Jones, hija de Bettie Jones, sostiene una fotografía de su madre durante una vigilia afuera de su casa, el 27 de diciembrte de 2015 en Chicago.

El procedimiento se inicio luego de semanas de protestas por las muertes de adolescentes afroamericanos en manos de la policía, generalmente oficiales blancos.

También ha habido numerosas críticas contra policias de la ciudad, que según muchos, tienen la política de “disparar primero y preguntar después”.

El caso también se da a conocer luego de que el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, dijera que había serios cuestionamientos en torno a lo que ocurrió con el caso de LeGrier, por lo que ordenó cambios en relación a cómo la policía es entrenada y maneja los casos que involucran a personas con problemas mentales.