Editorial: Los indocumentados no son una carga fiscal

Ellos contribuyen miles de millones de dólares que aumentarían con una legalización

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Editorial: Los indocumentados no son una carga fiscal
Foto: EFE

La inmigración y el perjuicio que supuestamente causan los indocumentados es un tema constante en la mayoría republicana del Congreso y ahora en la primaria presidencial,  en donde el control de la frontera para evitar que entren es una carrera para mostrar quién es más estricto.

Quien escuche la discusión no sabrá que casi la mitad de la gente que entra al país sin papeles no lo hizo a escondidas a través de la frontera, sino que ingresó con una visa en la mano y no se fue al vencerse la misma. No obstante, los precandidatos compiten por quién levantará la muralla más alta y más larga entre México y Estados Unidos para frenar la entrada de estos indocumentados y así curar todos los males socioeconómicos.

El error de creer que blindando la frontera se acaba el indocumentado, es tan grande como pensar que los trabajadores son una carga tributaria, lo cual también es otra aseveración falsa.

Un análisis del apartidista The Institute on Taxation & Economic Policy, estimó que los indocumentados pagaron 11.640 millones de dólares en impuestos estatales y locales en 2013. Esto significa una tasa real individual de 8% en estos gravámenes. A esto se suma el impuesto a la propiedad que pagan ya sea como dueños o inquilinos. A nivel federal se estimó que por lo menos el 50% de los indocumentados presentan declaraciones de impuestos a las ganancias a través del Número de Identificación Impositiva Individual (ITN). Mientras que muchas de las  contribuciones de estos indocumentados al Seguro Social es dinero que va al fondo federal que jamás será reclamado por el uso de números falsos.

El estudio también confirma lo que se ha visto con los Dreamers y DACA: la regularización de indocumentados eleva su contribución a las arcas federales. Esto quiere decir que, lejos de ser una carga, la reforma integral de inmigración significará una bonanza porque la actividad económica del individuo se acrecenta con mayores oportunidades de trabajo y sin el temor a la deportación.

El aporte impositivo de los indocumentados es innegable. Ellos no tienen acceso a servicios sociales, y cuando los tienen son los que menos lo usan, según numerosos estudios.

El debate sobre los indocumentados está contaminado de inuendos, aseveraciones engañosas, anécdotas y mentiras. El análisis del centro de estudios impositivos provee una claridad bien documentada. El que quiera ver que vea.