El secuestro del pequeño Gonzalo sigue a Peña Nieto hasta Iguala

El padre del pequeño es contratista de la minera Gold Corp, que opera desde 2007 en el poblado de Carrizalillo

Guía de Regalos

El secuestro del pequeño Gonzalo sigue a Peña Nieto hasta Iguala
Buenos tiempos. El pequeño Gonzalo a lado de su madre, antes del plagio.

MÉXICO – A Gonzalo Godínez Almazán, de dos años de edad, las fotos lo muestran con los ojos tristes incluso antes de su secuestro en Chilpancingo, la capital de Guerrero ubicada a unos kilómetros de lguala y que hoy recibe al presidente Enrique Peña.

Iguala se volvió un símbolo de impunidad, corrupción y violencia desde la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa aunque sus alrededores tienen males similares o peores sin la misma atención en seguridad ni porque por ahí se encuentra la minera canadiense Gold Corp, de las pocas inversiones que se mantienen en el estado.

El padre del pequeño Godínez es contratista de esta compañía que opera desde 2007 en el poblado de Carrizalillo con una producción anual de alrededor de 7.3 toneladas que despertaron la codicia del crimen organizado envalentonados por la ausencia de un sistema de seguridad y justicia que funcione más allá del envío de soldados en casos coyunturales.

Desde 2014, el comisario Nelson Figueroa alertó ante medios de comunicación local que diferentes mafias “ficharon” a todas las personas beneficiadas por la presencia de Gold Corp para extorsionarlos y secuestrarlos “Decían que Carrizalillo era un pueblo rico y por eso también iban a las tiendas a cobrarles derecho de piso (extorsión)”.

La empresa se negó a dar protección más allá de sus instalaciones y posteriormente (entre 2014 y 2015) fueron localizadas algunas fosas clandestinas con 12 cuerpos de algunos trabajadores que no quisieron o no pudieron pagar las exigencias de los criminales igual que ocurrió ahora a la familia Godínez.

Según la denuncia del padre ante la policía municipal de Chilpancingo, tres hombres lo esperaron durante la madrugada del pasado lunes en las afueras de su domicilio para exigirle una cantidad que no tenía y, en venganza, se llevaron al pequeño de ojos tristes que aún estaba vestido con pijama azul y suéter gris.

En las horas siguientes, un reo advirtió desde la cárcel de Chilpancingo que justo ahí “un alto jefe del cártel” decidió secuestrar niños porque las personas ya no pagaban las extorsiones por carros y motocicletas. “No los dejan solos ni un solo momento”, advirtió a través de mensajes redes sociales que retomaron algunos medios de comunicación.

Yo estoy pagando por cosas malas que he hecho, pero soy padre y amo a mis hijos”.

Una pregunta sigue en el aire para la familia Godínez todavía en busca de su hijo: ¿servirá de algo la visita de Peña?