Los smombies nos invaden, y son un verdadero peligro

Ellas creen que no, pero las personas que caminan distraídas por su teléfono celular, son un peligro para ellas mismas y para los demás. ¿Eres uno de ellos?
Los smombies nos invaden, y son un verdadero peligro
En Estocolmo, una señal que le advierte a los demás que hay smombies.
Foto: BBC/Getty

En Inglaterra, esta semana, una escultura que estaba frente a la Catedral de Salisbury tuvo que ser retirada porque los smombies se estrellaban contra ella.

“¿Los qué?”, preguntó un amigo.

“Los smombies… ¿sabes qué son?”, le contesté.

“No”, respondió.

A pesar de que fue escogida como la palabra preferida por los jóvenes alemanes al final de 2015 y que el término se pasea por la web, muchos no se han enterado aún de su existencia. Smombie es una palabra compuesta de ‘smartphone’ (teléfono inteligente) y zombie.

“Son los peatones que andan desconectados del mundo por estar imbuidos en el universo de sus teléfonos inteligentes”, le expliqué a mi amigo.

“¡Uy, yo soy uno de ellos!”.

Y no está solo.

A su ritmo y sin rumbo seguro

Millones caminan por las calles de las ciudades confiando en que están seguros, a pesar de que su nivel de atención es considerablemente reducido por las conversaciones telefónicas -con voz o texto-, los juegos, la música, la lectura y todo lo que se puede hacer con esas maravillas tecnológicas.

La destreza para hacer muchas tareas simultáneamente en este caso es un mito, particularmente si una de esas tareas es no poner tu vida en peligro.

Si bien es cierto que el problema es más grave con los conductores de autos que consideran aceptable arriesgar la vida propia y la de los demás usando el teléfono mientras manejan, el asunto de los smombies preocupa. A algunos, sencillamente les molesta.

No es agradable estar apurado para llegar a algún sitio y quedarse atrapado tras un grupo de smombies quienes, aunque piensan que no bajan la velocidad ni pierden el rumbo, lo hacen, como lo demostró, entre otros, un estudio de Stony Brook University, Estados Unidos.

Y qué dicen de la dificultad de evitar choques en los andenes pues la falta de contacto visual con quien se te acerca en la dirección contraria hace imposible lograr ese acuerdo silencioso sobre quién sigue por cuál camino.

Más que una molestia

Pero a muchos otros los smombies les preocupan por razones más inquietantes.

Considera algunas de las cifras que han arrojado unos de los varios estudios que se han hecho sobre el tema en EEUU.

Una investigación reciente de la State University of New York (SUNY) estima que el 10% de los casos de emergencia que llegan a los hospitales neoyorquinos es de smombies o pretextrians (algo así como peatexteadores, peatones que envían mensajes).

Según el centro de investigación Pew, en el país, el 53% de todos los usuarios de celulares se han chocado con algo o con alguien por caminar distraídos. La cantidad es mayor en el grupo de edad 18 a 24 años (51% a 71%). De acuerdo con Safe Kids Worldwide (2014), 40% de adolescentes entre 13 a 18 años en EEUU han sido atropellados o casi atropellados por un auto, bicicleta o motocicleta mientras caminaban.

En comparación con los que no han tenido esa experiencia, los chicos de ese grupo tienden más a pensar que cruzar la calle mientras usan el celular está bien, y creen que todo el mundo piensa lo mismo.

Más al sur en el mismo continente, Observatorio Vial de Latinoamérica encontró que el 13.8 % de los peatones se distrae con el teléfono móvil cuando está cruzando las calles, ya sea con música, hablando o chateando.

Y, así, hay más informes reportando que los accidentes entre peatones han aumentado. No por nada, en distintos lugares del mundo han intentado tomar medidas.

Catedral de Salisbury
La escultura frente a la Catedral de Salisbury es parte de una exposición artística, y la idea era que la gente pudiera caminar entre las manos.

En Hayward, California, las señales de tránsito son para los smombies y tienen indicaciones claras: “Levanta la cabeza para cruzar la calle; después actualizas Facebook“.

En Amberes, Bélgica, decidieron más bien hacer senderos para separar a los peatones desconectados, así como en Estocolmo, Suecia y Chongqing, China.

En Washington, en 2014, un programa de televisión hizo un experimento dividiendo los andenes para que los smombies caminaran separados.

Y ese programa de televisión estadounidense inspiró a la municipalidad de Chongqing, en China, a crear sendas para smombies.

Y en Utah, en 2012, empezaron a imponer multas de $50 a los pretextrians, $100 para los infractores reincidentes.

– Dalia Ventura