Revolución comunitaria de la mano del Centro Cultural Barco de Papel

El Centro Cultural Barco de Papel se acerca a la comunidad latina como una organización sin ánimo de lucro y que ofrece mucho más que literatura
Revolución comunitaria de la mano del Centro Cultural Barco de Papel
Hablamos con Ramón (izq.), Paula (centro) y Carlos (dcha) sobre la labor del Centro Cultural Barco de Papel.
Foto: Marta Ramírez / El Diario

NUEVA YORK – “El secreto es empatizar con el barrio, la comunidad que te rodea. No tiene sentido no estar involucrados con ellos”. Estas son palabras de Ramón Caraballo, el dueño de la librería Barco de Papel, uno de los rincones de Nueva York hechos para perderse entre versos e historias en español. Sin embargo, esta pequeña librería de Queens aloja mucho más que las mejores obras de la literatura hispana:  se encamina a una evolución hacia la iniciativa Centro Cultural Barco de Papel.

Este espacio se ha configurado como un punto de encuentro de los vecinos latinos del barrio, aunque hasta el lugar se acercan habitantes de todos los condados y de otras áreas de la zona triestatal. “Tenemos talleres a los que viene gente desde Brooklyn y Manhattan, algunos no son ni latinos, pero sienten un interés personal o profesional por la cultura o algunos artistas”, nos cuenta Paula Ortiz, la directora del Centro Cultural.

Y es que esta librería -que al principio se concibió para niños- enseguida incluyó un programa de actividades culturales llevado a cabo por voluntarios. “Fueron las personas de la comunidad quienes lideraron este centro, poniendo yo el espacio”, nos explicó Ramón.

Centro Cultural Barco de Papel
El Centro Cultural Barco de Papel es un lugar de reunión para los vecinos, clientes y visitantes que quieran participar en cualquiera de los eventos y talleres -de varios tipos- que se realizan.

Carlos Bedoya, subdirector y administrador de la web y redes sociales del Centro Cultural, nos explicó la relación de complicidad que existe entre el Centro y la librería. “Ahora estamos más enfocados en las actividades que hacemos en el Centro Cultural pero el ambiente que ofrece la librería es importante. No sólo como espacio donde hacer los talleres, es también el concepto y el ambiente que aquí se crea. Estar rodeado de libros marca la diferencia”.

Y es verdad. La librería no podía haber elegido mejor su nombre porque nada más entrar sientes que zarpas en un barco hecho con las aventuras que en los libros se cuentan.

¿Qué tipo de eventos acoge el Centro Cultural Barco de Papel?

Carlos: Hacemos cosas muy diferentes, pero los eventos se pueden dividir en cuatro tipos. Los eventos de aprendizaje, talleres que a su vez puedes ser de varias temáticas (fotografía, artesanía, etc.). Por otra parte tenemos los eventos para niños; por ejemplo, en Halloween o el día de los Reyes Magos. Los niños se lo pasan genial y para los padres es una alternativa a que sus hijos estén viendo la televisión. Tenemos también los eventos literarios, que acogen tanto a gente conocida, con gran trayectoria artística, como a nuevos poetas o novelistas que están empezando y necesitan un espacio para compartir su obra. Por último tenemos otros eventos de difusión artística o musical; pueden ser exposiciones de fotografía, conciertos, presentaciones históricas…

Centro Cultural Barco de Papel
Un vecino de Queens leyendo en la librería Barco de Papel, en el 4003 de la calle 80, Elmhurst.

¿Y qué papel juegan las redes sociales para su difusión?

C: ¡Son fundamentales! Es nuestra forma de llegar a la gente, de que sepamos que estamos aquí para ellos. Tenemos tres páginas en Facebook, la de la librería nos sirve para comunicarnos con gente que quiere venir aquí; por ejemplo, con escritores que están interesados en presentar sus libros. Con los asistentes se va formando una familia. La del Centro Cultural se centra más en los eventos, para promocionarlos y dar información sobre lo que se va a hacer. Y está la página Campaña, donde lanzamos artículos interesantes y compartimos información del trabajo que hacemos. Tenemos también un blog literario para presentar a autores que nos parecen curiosos.

¿Qué servicio crees que están ofreciendo a la comunidad latina y cómo puede el Centro Cultural beneficiar a los vecinos?

C: Bajo mi punto de vista, son dos principalmente. Por un lado, el que ofrecemos para los niños, a las nuevas generaciones de latinos que nacen aquí pero que quieren seguir involucrados con las raíces familiares. Para los padres, esto es una alternativa a que los niños estén viendo la televisión. También para los estudiantes o amantes de la literatura o la política latina. Ofrecemos ese contacto con la cultura y para muchas personas esto es un escenario nada fácil en esta ciudad. Damos también un espacio para nuevos artistas y somos el altavoz de su obra.

Paula: Hay muchos latinos que quieren leer cosas con la que se sientan identificados, en su idioma y que sus hijos también lo tengan cerca. Yo creo que los latinos no están desarraigados del teatro o la literatura, pero muchos no han tenido la posibilidad de acceder a determinados programas porque, por una parte, en América Latina, esto suele ser muy caro, y, aquí en NYC, lo que falta es el tiempo o el espacio. Mira, por ejemplo, este taller, es un curso OSHA sobre instalaciones, para reconocer los peligros y evitar accidentes. Con esto consiguen la licencia oficial que les permite trabajar en construcción con o sin documentos. Lo hacen en español, usan las herramientas que ellos conocen. También el horario para ellos es el mejor, cuando ellos salen de trabajar.

Centro Cultural Barco de Papel
Vecinos latinos atienden al curso OSHA sobre instalaciones, impartido por un entrenador autorizado y que les proporciona un título oficial.

C: Nosotros además somos del barrio. Todos vivimos por aquí, así que conocemos las necesidades y somos todos personas bien cualificadas.

Ramón: Ellos tienen toda la experiencia, sólo necesitamos que los vecinos se involucren.

P: Aquí somos todos voluntarios. Ha sido el hecho de saber qué potencialmente el proyecto tiene mucho que ofrecer lo que nos ha hecho seguir adelante con esto. Esto es meterle muchas horas, sin ganar nada de dinero.

C: Pero vienes al evento y ves a la gente joven, que te alegra la vida. Vienen, charlan y tienen su espacio. Es muy gratificante.

Pero, ¿cuáles los problemas a los que se enfrenta este tipo de librería?

R: Yo creo que no hay un sentido claro de lo que se debe hacer con estos espacios. Creo que debería haber algún tipo de legislación que regulara incentivos fiscales para los caseros que acogen este tipo de espacios culturales.

P: En cuanto a la recaudación, tenemos una campaña de donaciones de libros y estamos aplicando para subvenciones públicas. También buscamos recursos que no son monetarios sino materiales, para poder usarlos en las actividades del Centro Cultural, para escenografía, etc. También ahora vamos a tener a un becario por primera vez. Anne Marie White, otra voluntaria encargada de coordinar la difusión, que está haciendo una muy buena labor al respecto.

Centro Cultural Barco de Papel
Ramón Caraballo es el dueño de la librería, que puso en marcha en 2003.

Son necesarios muchos más Barco de Papel pero para seguir adelante con estos proyectos se necesita la colaboración de los vecinos. Por eso los voluntarios animan a todos los interesados a acercarse a los eventos, participar en la campaña de donación de libros -entregando cualquier ejemplar que ya no se quiera o necesite- o hacer algún tipo de donativo. Además, ahora la web está disponible tanto en inglés como en español, para llegar a todo el público y acercarse a todos los vecinos

¡Participa!

Varios son los eventos programados para los próximos días. ¡Infórmate y participa!

  • 5 de Marzo: La escritora puertorriqueña Marielis Acevedo Irizarry presenta su primer poemario ‘Cara desordenada de la esperanza‘.
  • 12 de Marzo: ‘El final de mi otoño’. Vivencias, poesía y música por Irma Aguilera.

Ponte en contacto con la comunidad a través de sus perfiles en Facebook, en la web o ¡haz una vista en el 40-03 de la calle 80, Elmhurst, Queens.