Reñida contienda demócrata enfrenta a Dolores Huerta con la actriz Rosario Dawson

En busca del voto hispano, quienes siguen las campañas de Clinton y Sanders recrudecen sus ataques mutuos

Dolores Huerta (i) y Rosario Dawson (d).
Dolores Huerta (i) y Rosario Dawson (d).
Foto: Impremedia

WASHINGTON.- En una escaramuza que ha caldeado los ánimos, la líder sindicalista, Dolores Huerta, y la actriz Rosario Dawson, se han subido al cuadrilátero a luchar por el voto hispano para Hillary Clinton y Bernie Sanders, respectivamente, aumentando la acritud en la contienda.

Dawson, que interpretó a la líder mexicoamericana del movimiento campesino en el filme “César Chávez”, ha acusado a Huerta de hincarse y ser “instrumento del “establishment” demócrata al respaldar a Clinton.

Sus palabras hirieron a activistas de la comunidad inmigrante, que condenaron el atrevimiento de Dawson, al señalar que la actriz no había nacido cuando Huerta ya había soportado huelgas y hasta la cárcel en su lucha por los derechos laborales junto con Chávez (1927-1993).

Dimes y diretes

El duelo entre ambas comenzó en febrero pasado, cuando Huerta difundió un mordaz artículo en Medium, en el que criticó las posturas cambiantes de Sanders y sus “promesas vacías” en torno a la reforma migratoria, a la vez que elogió la trayectoria de Clinton con la comunidad latina y sus “planes realistas para lograr la reforma migratoria”.

“Esta es la verdad: el candidato Bernie Sanders, abogando  por los inmigrantes, no es el mismo que el senador Bernie Sanders”, dijo Huerta, detallando sus controvertidos votos como líder del Congreso, incluyendo algunos en contra de los inmigrantes.

En respuesta, la cofundadora de “Voto Latino” publicó una carta abierta en las páginas del Huffington Post en la que refutó, punto por punto y con una gráfica, los argumentos partidistas de Huerta.

DawsonArguments

En la carta, Dawson se manifestó “sorprendida, consternada y preocupada de que usted le falte a su legado al convertirse en un instrumento del establishment”.

“El historial de Hillary Clinton va directamente en contra de lo que usted, y otros activistas que la precedieron o la han seguido, han luchado”, dijo Dawson, reiterando la queja de Sanders de que la exsecretaria de Estado ha recibido fuertes sumas de dinero de grupos de intereses especiales, entre otras acusaciones.

Critican a Dawson

La conducta de Dawson hacia Huerta ha caldeado los ánimos en las redes sociales, donde partidarios de la activista han denunciado su osadía y presunta falta de respeto.

Dawson participó hoy en una mesa redonda en Nueva York sobre los temas sociales que impulsa Sanders.

Este diario intentó entrevistar a Dawson, que inicialmente estaba disponible pero posteriormente la campaña de Sanders dijo que ésta tenía “conflictos de horario”.

Por su parte, Huerta dijo a NBC News Latino que en la década de 1970, ella  y otros activistas también fueron blanco de “ataques de la izquierda por tener un movimiento no violento” y no ser, según sus detractores, lo suficientemente “militantes”.

“Esto es lo mismo de siempre, ser atacados por gente que piensa que deberíamos estar de su lado”, señaló Huerta, quien considera que solo Clinton puede lograr lo que promete en la contienda.

Lealtades fragmentadas

El enfrentamiento entre Dawson, de 36 años, y Huerta, de 85, es un microcosmo de la brecha generacional entre quienes apoyan a Sanders y su mensaje populista, en su mayoría gente joven, y los que están en el bando de Clinton.

La insurgente campaña de Sanders ha logrado arañar votos a Clinton entre los hispanos jóvenes y entre los independientes. La frustración de Clinton es tal que ayer, en respuesta a críticas de que ha recibido donaciones de la industria de combustibles fósiles, dijo a una activista de Greenpeace que está “enferma de las mentiras” de Sanders.

Según una encuesta a boca de urna de NBC, entre votantes hispanos de 18 a 29 años, Sanders tiene el apoyo del 66% mientras que Clinton tiene el 34%. El apoyo a Clinton es mayor entre los votantes mayores de 30 años.

Ambas campañas protagonizan una férrea lucha por el voto de los llamados “Millenials” latinos, que conforman el 44% del electorado, según datos del Centro de Investigación Pew.

La campaña de Sanders ha dicho que dará la lucha hasta la convención demócrata en julio próximo en Filadelfia (Pennsylvania) y hoy mismo expresó confianza de que podrá vencerla en las primarias de Wisconsin, el próximo martes, y en las de Nueva York, el día 19.

La mayoría de los expertos vaticina que, si bien Clinton logrará la nominación presidencial demócrata, Sanders ya está dejando una marca en la contienda al obligarla a virar más a la izquierda en  un amplio gama de asuntos sociales.

El reto para ambas campañas, cuando llegue el momento, será dejar de lado de sus pugnas y diferencias y hacer un frente unido contra el eventual candidato republicano en noviembre próximo, según observadores.

Angelo Falcón, del National Institute for Latino Policy, instó a los latinos a “llevarse bien y trabajar juntos”, tomando en cuenta lo mucho que está en juego en este ciclo electoral, a la vez que pidió que Huerta o la campaña de Clinton respondan formalmente a las críticas de Dawson.