Maromas y machadas en las pantalonetas del boxeo

A través de un siglo esta sobria prenda llegó a ser disfraz y se confundió entre la minifalda y el taparrabo
Maromas y machadas en las pantalonetas del boxeo
El príncipe Nassim Hamed sorprendió alguna vez con esta pantaloneta de plumas que parecía un vestuario de Tongolele.
Foto: GETTY IMAGES

Que Floyd Mayweather Jr. haya subido a pelear contra Manny Pacquiao con una pantaloneta de piel de serpiente puede ser visto como una extravagancia más del locuaz peleador de Las Vegas aunque lo de fondo debió ser que quería decir cuánto dinero había pagado por esa singular prenda.
No quería Mayweather presumir de su buen gusto o de ser muy fashion, solo quería decir que podían pagar 7,000 doláres por una pantaloneta para usar una noche en una pelea de boxeo.

Eso en Mayweather.

Porque de hecho la pantaloneta que bien podría ser la prenda más sencilla y menos pretenciosa del deporte, ha tenido en al menos un siglo cambios y alteraciones llamativas.

Desde las licras pegadas al cuerpo que usaron los precursores del boxeo, como Jack Dempsey, en los años veinte a las pantalonetas tipo valla publicitaria de la era Pacquiao, hemos visto desde taparrabos a minifaldas.

Johnny Tapia las combinaba con su cuerpo tatuado y Pernell Whittaker las prefería en tonos dorados para hacer un perfecto matchup con su diente de oro que nos hacía recordar inevitablemente aquel episodio de Rubén Blades y su mítico Pedro Navaja por las calles azarosas del viejo Harlem neoyorquino.

No han faltado los que vendieron productos discretamente en el cintillo como la clásica Fernet Branca de Carlos Monzón.

Otros, peleadores mexicanos y puertorriqueños principalmente, llevan una pantaloneta con los colores de la bandera. Así que muy Chávez o muy “Canelo”, nunca tuvieron, ni han atenido recato en forrarse con la bandera sagrada que aman todos sus compatriotas.

Lo hace Josesito López, nativo de Riverside, California y quien honra a su patria de origen, México, pero no esconde que nació en EEUU y por eso lleva las dos banderas cosidas al calzón de sus batallas.

Algo que debió hacer por exigencia de los promotores “Vicious” Ortiz de familia mexicana, pero nacido en Kansas y quien nunca viajó a México, ni demostró algún cariño por la tierra azteca, pero para vender sus peleas lo obligaban a llevar ese calzón híbrido de dos banderas.

Los hay que la han usado estrecha y pegada al cuerpo como si tuvieran las formas de Jennifer López  como Gene Tunney y Jack Dempsey hace más de un siglo. Aunque a decir verdad lo único notorio era la taleguilla de torero que no sugería mucho de sensualidad y en verdad tenía poco de estética.

Ha habido algunos, como George Foreman y Riddick Bowe las han usado holgadas y altas de talle en cuyo caso no podría decirse que la pantaloneta le queda ancha de cintura sino de ‘sobacos’.

Estilos imperdibles

Ha habido una categoría de imperdibles en la que caben todos estos estilos desenfadados. Los campeones del colorido y lo estrafalario han sido ‘Macho’ Camacho y ‘Maromero’ Páez.

El boricua más pretencioso en su línea fashion de muchacho guapetón y el mexicano sin duda una absoluta ruina estética, pero un campeón del colorido expresivo y lo rocambolesco.

Imperdible el vestuario del príncipe Naseem Hamed que un día cambio su elegante calzón estampado de piel de tigre por una especie de faldita de plumas que parecía mucho más un vestuario de ‘Tongolele’ que la indumentaria de un deportista.

Hagler fue de los últimos cultores del viejo estilo de la llamada calzoneta, que tiende a ser corta hasta mitad del muslo y permite exhibir los poderosos músculos que llaman la atención a las damas. Antes de Hagler el mundo del box estuvo plagado de estos personajes musculosos. El más notable sin duda Sugar Ray Robinson.

Es cierto que la gente se queda con los clásicos como Ali, Argüello, Leonard, Monzón o Joe Louis, pero sin duda que en la memoria colectiva permanecen más aquellos vestuarios estrafalarios como las pantalonetas de Camacho o Páez.

Quien prefiere unas y otras es una discusión que no está sobre la mesa. Pero para gustos los colores.  La mayoría de los fans del box que tienen en casa un poster de box, ya sea de Alí, Marciano, Arguello o Leonard, creen que si su ídolo usara una panataloneta como la del “Maromero” Páez, no tendrían ese gran poster.

En la contracara del tema queda claro que “Maromero”, Naseem o “Macho”, fueron populares y famosos, más allá de buenos boxeadores, por el personaje que habitó en ellos, y no habrían llegado a tal si hubieran llevado aquellas pantalonetas clásicas muy serias de los ídolos de otro tiempo.

Esos mensajes políticos

El malogrado ‘Inca’ Valero llevaba la bandera de Venezuela en tonos muy vivos y hacía juego con su tatuaje en el pecho de la misma bandera con el rostro de Hugo Chávez.

Mensaje político o religioso, si se quiere, -o ambos-, el que enviaba Max Baer (vivió 103 años), quien llevaba la Estrella de David en su pantaloneta.

Alexis Argüello la usó como mensaje para apoyar a la guerrilla Sandinista que luego, ya en el gobierno, le expropió todos sus bienes.

El  colombiano Antonio Cervantes “Kid Pambelé” fue siempre un ferviente seguidor de la familia Pastrana y primero con Misael, luego con Andrés tuvo puerta libre en la Presidencia de la República.

Varios y de distintas épocas en México han publicitado partidos políticos. El caso más reciente y uno de los más notorios ha sido Juan Manuel Márquez apoyando al PRI sin inmutarse por las críticas.

Aunque Rubén ‘Púas’ Olivares y  Jorge ‘Travieso’ Arce han sido los más ambivalentes y dispuestos al cambio de afectos políticos.