Cae red de vendedores de armas en Manhattan

La investigación fue llevada a cabo gracias a un agente encubierto del NYPD, que se hizo pasar por traficante
Cae red de vendedores de armas en Manhattan
El Fiscal del Distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr. anunció la acusación de los implicados en la red de tráfico de armas.
Foto: Andrew Burton / Getty Images

El Fiscal del Distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr. y el comisionado de Policía William J. Bratton presentaron hoy la acusación contra Abdul Davis y su pareja, Shelita Funderberk, por los delitos de venta de armas, munición y conspiración.

Los dos fueron atrapados gracias a la labor de un agente encubierto del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), que se hizo pasar como un traficante de armas de Manhattan. En el escrito también se inculpa a otros 4 hombres (Trenton Pointer, 45, Daemon Jenkins, 49, Malik Rainey, 44, y Milton Tillery, 37), cuyas operaciones se llevaban a cabo desde Virginia y Georgia.

Davis, de 52 años, residente de Nueva Jersey, está acusado de vender hasta 82 armas de fuego -pistolas, revólveres, munición y armas de asalto- entre marzo de 2015 y abril de 2016. Los intercambios ocurrieron hasta en 26 ocasiones y tenían lugar en Washington Heights, cerca de la calle 166 con St. Nicholas Avenue. El precio del arma rondaba los $1,150.

Por su parte, Shelita Funderberk, de 50, se enfrentará a los tribunales por su papel en la venta. La mujer estuvo en varias ocasiones presente en estos intercambios y la investigación reveló que ella prestó dinero a Davis para la compra de más armamento de sus contactos en Virginia y Georgia.

“Para parar el flujo de venta ilegal de armas debemos impedir que los traficantes continúen con estos negocios tan lucrativos, persiguiendo no sólo a los vendedores de armas ilegales en Manhattan, sino también a los que residen en los Estados del sur, que deliberadamente se las proporcionan para que las revendan en la ciudad”, dijo Vance Jr.

Además, el Fiscal aprovechó para criticar el sistema penal, que no diferencia entre el número de armas que vende el traficante a la hora de imponer una condena. “Debemos aumentar las condenas a las que se enfrentan. Ahora mismo, la pena por traficar 10 armas es la misma que si vendes 10,000: un delito mayor de clase B. Quiero pedir a la Asamblea Legislativa del Estado de Nueva York que cree una pena de clase A para aquellos que venden o poseen 20 o más piezas de armas”.

La investigación fue llevada a cabo de manera coordinada entre la Unidad de Violencia Criminal adscrita a la Fiscalía de Manhattan (VCEU) y la Unidad de Investigación de Armamento del NYPD.