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Buenos pretextos para bailar en el #DíaInternacionaldelaDanza

¿Quieres proteger tu cerebro y ejercitar tu cuerpo al mismo tiempo? Pues baila

bailar

Bailar sola o acompañada es muy positivo para la salud. Crédito: Shutterstock

El #DíaInternacionaldelaDanza no se trata sólo de pararse de puntas, hacer un split perfecto o marcar un plié envidiable; se trata de celebrar el movimiento que produce la combinación de música y cuerpo. Se trata simplemente de bailar.

Además de los efectos positivos que bailar tiene en el cuerpo, como quemar calorías, tonificar y flexibilizar músculos o mejorar la capacidad de coordinación motriz, moverse al ritmo de la música tiene estupendas consecuencias para tu cerebro.

Imagínate: para que puedas mover un pie al ritmo de las percusiones de ese tema que te gusta (ya sea pop, rock, bachata o cumbia), es necesario que la corteza motora de tu cerebro envíe una señal que viaja a través de 20 millones de fibras nerviosas posicionadas en tu médula espinal. Y eso ocure en menos de un segundo.

Crear o repetir pasos de baile, con o sin coreografía, con o sin acrobacias, nos hace sentir satisfacción, lo que en términos químicos equivale a liberar endorfinas, pero también estimula la capacidad de memorizar de nuestro cerebro. En resumen: cada vez que aprendemos un paso o una coreografía nuevos nuestro cerebro hace nuevas conexiones neuronales, es decir, se ejercita y se mantiene activo.

De acuerdo con el New England Journal of Medicine, bailar ayuda a contrarrestar los padecimientos neurodegenerativos como la demencia o el Alzheimer, precisamente porque requiere al cerebro un esfuerzo de memoria, coordinación y aprendizaje; más aún si trata de aprender ritmos o pasos nuevos de vez en cuando.

Así que no dejes que nada ni nadie te intimide para bailar. Simplemente relájate, levántate, escucha y déjate llevar por la música.

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