Red Bulls juegan con fuego antes del clásico del Hudson

Los taurinos deben vencer al Chicago Fire antes de pensar en New York City FC

Los New York Red Bulls deberán ajustar cuentas antes de pensar en el clásico del sábado contra el New York City FC.

Los taurinos reciben el miércoles al Chicago Fire con el objetivo de limpiar la pobre imagen que dejó la presentación del viernes en Washington contra el D.C. United.

El 2-0 en contra fue la séptima derrota de los Red Bulls en la temporada,  un gran número cuando apenas se ha jugado un 35 por ciento de la temporada. Después de tres partidos invicto, el equipo de Jesse Marsch volvió a mostrar las deficiencias que lo aquejan en el 2016. La defensa es vulnerable desde la salidad de Matt Miazga al Chelsea y la lesión de Damien Perrinelle. En tanto, el ataque es pálido si los rivales desconectan al armador Sacha Kljestan.

“Hablamos del tema y coincidimos que fue nuestro partido como grupo desde 2015”, dijo Kljestan a los medios tras la práctica del martes. “Contra Chicago esperamos pasar la página rápidamente, poner en las cosas en orden”.

El Fire es último en la Conferencia del Este con siete puntos en nueve partidos, con un solo triunfo. Sin embargo, el equipo que ahora entrena el serbio Veljko Paunovic se le dificulta a los Red Bulls cada vez que lo enfrentan. La velocidad de los delanteros David Accam y Kennedy Ignoananike serán una prueba fuego para la inestable pareja de centrales de los Red Bulls, que por ahora no tiene hombres fijos. El francés Ronald Zubar se recuperó de la molestía que lo sacó del partido contra el United, pero no es claro si acompañara a su compatriota Aurelien Collin en la zaga.

“Nos enfrentamos a un equipo que tiene el mismo desespero de nosotros, esos hace que el partido sea peligroso y difícil”, dijo el técnico Jesse Marsch. “Todo lo que quiero es que seamos un verdadero equipo, que hagamos lo mejor en el campo”.

El duelo se disputará en Red Bull Arena a las 7:30 p.m. (Boletos)