Caravana de la dignidad

Trabajadores del campo viajarán a Albany para pedir mejor salario y condiciones laborales en el campo de Nueva York

Semanas después que Nueva York recibiera una caravana de Centroamérica oponiéndose a la guerra contra las drogas recibimos noticia de otra caravana importantísima con metas de restaurar la dignidad de nuestros trabajadores agrícolas en Nueva York.

Desde el 15 de mayo hasta el primero de junio trabajadores latinos viajarán 200 millas de Long Island hasta el capitolio en Albany para exigir el tratamiento igualitario y justo en el campo laboral, algo que las leyes del estado le niegan diariamente.

Increíblemente, Nueva York, que se presenta como unas de las cunas progresistas y liberales en el país, tiene unas series de leyes retrógradas que promueven la explotación de trabajadores en la necesidad tan básica como es la alimentación.

Pueden trabajar en las mismas fincas por más de diez años y nunca se les paga más que el mínimo. Carecen días de enfermedad. Se les obliga trabajar 12 horas o más sin descanso. No existe seguridad laboral ya que el despido puede llegar en cualquier momento forzándolos a viajar largas distancias para buscar empleo en otro rancho. No tienen derecho a sindicalizarse.

Piensen en eso la próxima vez que patrocinen cualquier restaurante que les cobre nueve dólares por un plato con tomates. O cuando lleguen al mercado a comprar manzanas. Sea por precios excesivos o moderados la pregunta clave aquí es, ¿cómo es posible que nunca pensamos en las manos de las mujeres y hombres que cosechan nuestros alimentos?

Esta caravana es auspiciada por el Ministerio Rural y Migrante en Nueva York. Hay un sinnúmero de actividades pautadas para movilizar el público se darán en Smithtown, Buffalo, Lyons, Syracuse y Albany. Todo en apoyo al proyecto de ley de Prácticas Justas de Trabajadores Agrícolas (S.1291 / A.4762) que merece el respaldo de cada latina y latino de nuestro estado.

Heriberto, un trabajador del campo rinde este testimonio en un video que circula e YouTube: “¿A quién no le gusta la berenjena? A muchos no nos gusta por el trabajo…es una de las cosas peores para cosechar. Las hojas tienen un polvo que aún con un pañuelo en la nariz se siente que te pica la garganta…no puedes respirar, es bien, bien difícil”.

Otra trabajadora, Teresa, cuenta: “No nos dan agua, tenemos que traerlo. No hay receso. No hay baños… somos los que más trabajamos”.

Los recursos de las empresas agrícolas son enormes. En 2012 los productos de las fincas en Nueva York fueron valorados a más de seis mil millones de dólares – todo debido a la explotación. Cambios drásticos tienen que implementarse cuanto antes.

El cardenal Timothy Dolan ve este esfuerzo como un impulso moral: “No es política para nosotros. Es virtud, es el Evangelio”.

Juan Cartagena es presidente LatinoJustice PRLDEF