Inmigrantes piden que policías rindan cuentas por excesivo uso de la fuerza

Los activistas invocaron la unidad de las comunidades latinas y afroamericanas

SAN DIEGO — Inmigrantes y defensores de los derechos humanos pidieron hoy que los cuerpos policiales federales y estatales rindan cuentas cuando sus oficiales participen en casos de brutalidad policial.

Los activistas invocaron la unidad de las comunidades latinas y afroamericanas, grupos minoritarias que en los últimos dos años se han visto especialmente afectados por hechos en donde se ha reportado un uso excesivo de fuerza por parte de agentes del orden.

Los activistas recuerdan precisamente por estos días el caso del indocumentado mexicano Anastasio Hernández, muerto hace seis años tras recibir varios golpes y descargas de pistolas eléctricas a manos de agentes fronterizos.

“El caso está cerrado pero nuestra lucha no, nuestras heridas no han cerrado”, dijo a Efe María de la Luz Rojas, madre de Anastasio, quien reside en San Luis Potosí (México) y este fin de semana se trasladó a San Diego (California) para participar en actos por el aniversario de la muerte de su hijo, acaecida en mayo de 2010.

“A mi hijo no lo voy a revivir, pero lo que queremos es que ninguna otra familia pase por lo que nosotros estamos pasando”, agregó la madre de Anastasio, que tras su muerte dejó huérfanos a cinco menores de edad.

La madre participó el sábado en un panel que analizó estrategias para enfrentar otros posibles casos de brutalidad policial, y en el que los activistas relacionaron el caso Hernández con el del joven afroamericano Oscar Grant, fallecido en enero de 2009 durante un altercado con un oficial de policía en Oakland, California.

Al igual que en el caso del indocumentado mexicano, Grant se encontraba desarmado, esposado y en el suelo. Aún así, recibió un impacto de bala por parte de un oficial.

Mientras que el caso de Hernández fue cerrado por el Departamento de Justicia que validó la versión de los agentes fronterizos, quienes alegaron que el uso de la fuerza fue “necesario” para contener al mexicano, en el proceso por la muerte de Grant el oficial sospechoso fue exonerado de los cargos y sirvió solo once meses en prisión.

“Está bien está unión con latinos y otras comunidades para poner un alto a estos agentes, para que no se sirvan de su puesto para cometer los ilícitos, los homicidios, las golpizas”, señaló a Efe Juan Hernández, hermano del mexicano abatido.

Jack Bryce, activista y miembro de la Fundación Oscar Grant, comentó a EFE que este tipo de uniones pueden hacer la diferencia en la búsqueda de justicia y la exigencia de cambios en los cuerpos policiales para que éstos incidentes no se repitan.

“Las comunidades afroamericanas y latinas tenemos que hablar de estos temas, nosotros debemos ser esa fuerza, no podemos dejar que otras personas hablen por nosotros”, indicó Bryce, padre de dos jóvenes que se encontraban con Grant aquella fatídica noche.