Siguen arrestos de jóvenes que buscan refugio, tras cumplir 18 años

Maestros y estudiantes de Carolina del Norte van a Washington a pedir clemencia por tres amigos y compañeros arrestados por las autoridades migratorias y arrancados de sus familias y comunidades.
Siguen arrestos de jóvenes que buscan refugio, tras cumplir 18 años
Wildin Acosta, de 19 años, hondureño arrestado por ICE en enero, estaba a punto de graduarse de secundaria cuando fue encarcelado por las autoridades migratorias.
Foto: Cortesía

Maestros y compañeros de tres jóvenes centroamericanos arrestados recientemente en Carolina del Norte por las autoridades de inmigración cuando iban a la escuela o trabajo, imploraron hoy a congresistas, autoridades y público en general por la liberación de los muchachos.

Wildin Acosta, de 19 años, fue detenido a finales de enero cuando salía de su casa paterna en Durham, Carolina del Norte. Su maestra de Riverside High School habló con La Opinion este miércoles sobre lo que pasó y el efecto que ha tenido en su comunidad.

“Estaba arrancando su carro en el parking del edificio, vinieron agentes vestidos de paisano y lo sacaron del vehículo, lo tiraron en el asfalto, lo esposaron y se lo llevaron”, dijo Ellen Holmes, maestra de secundaria. “Sus padres y hermanos lo vieron desde la ventana”.

Acosta había entrado solo a Estados Unidos en 2014, cuando aún era menor de edad y bajo las reglas que aplican a los menores “no acompañados”, fue reunido con familiares que están en Estados Unidos mientras proseguía su caso de asilo.

Al parecer, el mal consejo de un abogado hizo que no asistiera a una cita con el juez y se ordenara su deportación en su ausencia. No obstante, tras la acción de otro abogado, su caso se reabrió, pero las autoridades se rehúsan a darle una fianza.

COBERTURA ESPECIAL DE REDADAS DE INMIGRACIÓN 

Para Holmes, la maestra de secundaria del muchacho, es una situación frustrante, porque el joven era un estudiante y un muchacho ejemplar y tiene aquí a toda su familia.

“Están enfocándose en niños, aunque ya es mayor de edad es un niño y vive con su familia, llegó aquí escapando de la persecución de una mara en Honduras, me parece horrible que separen familias de esta manera”, dijo Holmes.

William David Guillén Acosta vino de Honduras escapando a las maras en 2014. Por mal consejo de un abogado no fue a una cita de inmigración y lo ordenaron deportado
William David Guillén Acosta vino de Honduras escapando a las maras en 2014. Por mal consejo de un abogado no fue a una cita de inmigración y ordenaron deportarlo. Foto: Cortesía

Holmes y un grupo de estudiantes de Carolina del Norte estaban hoy en Washington reuniéndose con algunos congresistas y senadores, así como funcionarios de los departamentos de seguridad nacional y educación para transmitir su solicitud de clemencia hacia tres jóvenes detenidos.

Mayra Estefanía, estudiante universitaria de Charleston, también Carolina del Norte, dijo que otros dos jóvenes arrestados en su ciudad, Jeffrey Sorty y Pedro Salmerón, eran de El Salvador y también fueron arrestados camino a la escuela o al trabajo.

Los dos tienen familia y a sus madres en Charleston, agregó la muchacha, una activista que decidió participar por en la delegación porque, dijo, las acciones de ICE “están causando gran miedo en mi comunidad”.

“Están criminalizando a estos jóvenes por escapar de la persecución en sus países y además, la forma en que fueron arrestados es triste”, dijo Estefanía. “Muchos niños en mi comunidad tienen miedo de ir a la escuela y enfrentan problemas nerviosos”.

Salmerón, de 19 años, “había dejado de ir a la escuela y estaba trabajando, iba camino al trabajo con su papá e inmigración lo detuvo en la calle”. En el caso de Sorto, el joven de 18 años iba a montarse en un autobús para ir a la escuela cuando unos agentes sin uniforme lo arrestaron.

Salmerón y Sorto son salvadoreños y habían entrado al país cuando eran menores de edad. Al menos uno de ellos tiene un caso de asilo aún pendiente.

Operativo Guardián de la Frontera genera temor

Pero los jóvenes al parecer son un número más en el llamado “Operativo Guardián de la Frontera”, enfocado en arrestar y deportar a los jóvenes centroamericanos que cumplen 18 años después de llegar como “menores no acompañados” (UAC por siglas en inglés de Unaccompanied Minors). Este operativo se comenzó a aplicar a finales de enero, según fue confirmado por las autoridades.

Según lo explicado por el propio secretario de seguridad nacional, el gobierno federal tiene como política expresa el esperar a que estos jóvenes cumplan 18 años –dejen de ser menores- y supuestamente agoten sus recursos legales para arrestarlos.

“Desde el 23 de Enero, bajo mi dirección, ICE comenzó a aplicar el “Operativo Guardián de la Frontera”, dijo Jeh Johnson, secretario de seguridad nacional el pasado marzo. “Nuestro enfoque son los jóvenes no acompañados que llegaron después del 1 de enero de 2014, que cumplieron los 18 años y que tienen una orden de deportación pendiente de un tribunal de inmigración y ningún otro recurso legal”.

Pamela González, de 17 años, es compañera de clase de Wildin Acosta, el hondureño que estaba a punto de graduarse de secundaria y de empezar una carrera de ingeniero. Al menos es lo que quería hacer antes de ser detenido y puesto en un centro de detención en Georgia.

“Es muy estudioso, aprendió inglés muy rápido”, dice González. “Yo a veces era su tutor de matemáticas. Un chico muy inteligente y activo. Realmente fue un shock su arresto, he escuchado de redadas en mi comunidad pero nunca me tocó tan de cerca”.

González explica que al menos 30% de los estudiantes de su escuela son ESL (Inglés como Segundo Idioma) y que hay un gran temor en la comunidad escolar.

“Muchos temen que serán los próximos”, dice la jovencita. “Yo creo que es injusto, que arresten a estos muchachos camino a la escuela, cuando la escuela debería ser un lugar seguro”.

Por lo menos el 50% de los jóvenes migrantes que llegan no acompañados por un adulto de su familia, van a la corte sin un abogado, señalan organizaciones que abogan por ellos. Las posibilidades de presentar un caso exitoso de asilo sin tener abogado son mínimas y la mayoría de los deportados han sido menores y familias sin abogados.  Lo mismo puede aplicarse a quienes reciben malos consejos legales, agregan los expertos.

La Asociación Nacional de Educadores así como los maestros de las escuelas de los jóvenes se han involucrado en la causa por lograr que estos tengan acceso a todos sus derechos legales y evitar su deportación.