Siete cosas curiosas que vimos en la Convención Republicana

Contradicciones, cosas raras y anécdotas varias.
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Siete cosas curiosas que vimos en la Convención Republicana
El circo de las afueras de la convención (Fotos, Pilar Marrero)

La Convención Republicana en Cleveland ha sido una colección de extraños momentos, espectáculos casi circenses y disensión política del tipo que no se ha visto en años en los Estados Unidos.

Adentro del recinto de la convención tanto como en las afueras, ha habido cosas raras y llamativas para recordar. A continuación compartimos algunas de ellas, vistas de primera mano.

  1. Un actor de televisión venido a menos insulta a los inmigrantes. Scott Baio, actor y productor de series de televisión, es recordado por muchos como “Chachi”, de la serie de nostalgia de los años cincuenta “Días Felices” o Happy Day.  Pero Baio no sólo es un republicano sino que es un fanático de Trump. El primer día habló en el escenario de la convención y recomendó “a los que votan por primera vez, que recuerden que Estados Unidos no existe para regalarles cosas gratis sino para hacer sacrificios”. Sin palabras.
  1. Melania dijo otras cosas no plagiadas, pero también curiosas. La esposa de Trump, Melania, da un discurso bastante decente y pronunciado con mucho aplomo, en el que recuerda a su “pequeña, bella y comunista Eslovenia” y a su “elegante madre Amalia, que me introdujo al mundo de la moda y la belleza”. También dijo que “Donald quiere nuevos programas para ayudar a los pobres y a los jóvenes” (cosa que él jamás ha dicho) y que “quiere ser el presidente de todos, hispanos , afroamericanos, asiáticos, pobres” (lo que tampoco ha dicho jamás). Pero nadie puso atención alguna a ninguna de esas partes del discurso, sino a la parte plagiada.
  1. Las delegaciones de los estados menos amigables a Trump quedaron en la parte de atrás de la arena. Los delegados se sientan en grupos por estado, y los estados que tenían un fuerte movimiento anti Trump, como Colorado y Utah, fueron castigados al colocarlos en la parte de atrás. Eso no impidió que hicieran bastante ruido.
  1. Los souvenirs abundaban y eran especialmente desagradables y sexistas. “Pins” refiriéndose a temas sexuales y usando la palabra “bitch” respecto a Hillary y camisetas y sombreros con el eslogan “métanla en la cárcel”, estaban por todas partes. Curiosamente, la mayoría de los que los vendían, no eran partidarios de Trump, sino de Hillary. “Hay que comer”, dijo uno de ellos.
  2. Sobredosis de Donald Trump. Normalmente, el nominado presidencial solo aparece el último día de la convención, después que todos los discursos han terminado, para aceptar la nominación. Siendo Trump, el apareció todos los días de una u otra forma. El lunes, presentando a Melania, el martes, por video, el miércoles en persona escuchando los discursos y el jueves…, etc.
  3. Una plataforma anti gay y muchos delegados… gays. El craigslist de Cleveland estaba lleno de anuncios de delegados “buscando compañía” y de amigos locales que la ofrecían. Una situación interesante cuando la plataforma del partido es una de las más antigay de la historia reciente y busca volver a prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo.
  4. Negocio no fue tan bueno para Cleveland. Aunque se esperaba que la convención fuera económicamente positiva para la ciudad, tal parece que esto solo ocurrió en las cuadras adyacentes a la convención, donde se llevaron a cabo fiestas privadas y paseaban los asistentes. Unas cuadras fuera de este perímetro, los restaurantes y bares parecían “lugares fantasmas”. Menos patrocinadores, espantados por el mensaje del candidato, significaron menos fiestas y menos dinero para la ciudad.