Ellos tienen las herramientas para la medicina más moderna

Una colombiana y un argentino proponen a través de la ciencia soluciones para medicinas más efectivas y baratas
Ellos tienen las herramientas para la medicina más moderna
María Luisa Pineda y Martín Akerman, cofundadores de Envisagenics.

María Luisa Pineda y Martín Akerman eligieron un camino poco transitado por latinos para hacer su carrera profesional y empresarial y un lugar muy concurrido para dar comienzo a su recorrido como emprendedores.
Estos jóvenes, colombiana y argentino respectivamente, son doctores en ciencias y como muchos emprendedores vieron problemas para los que podían crear soluciones. En su caso lo vieron en su campo (farmacia y biotecnología) y le están dando salida a las soluciones a través de una empresa que crearon poco después de una reunión en un café de Starbucks en 2014.
Ambos son los cofundadores de Envisagenics, una start up que acaba de ser admitida en el programa Gran Central Tech, que este año ha aceptado a 19 emprendedores de 1,000 candidatos que se han presentado para recibir mentoría y ayuda. En sus modernas oficinas de Manhattan, hace años, también estuvo Facebook.
El problema que su empresa trata de resolver es la tasa de riesgo con la que trabajan las empresas farmacéuticas y de biotecnología cuando investigan nuevos medicamentos para tratar enfermedades genéticas, como el cáncer, o raras (que afectan a pocas personas).
Y es crucial, porque descubrir nuevos fármacos es una tarea que exige muchos costos ya que el proceso de investigación implica muchos riesgos y fracasos. De hecho, muchas líneas de investigación terminan cerrándose después de años de análisis e inversión porque no rinden los frutos deseados. Todos los medicamentos pasan por distintas fases clínicas que tardan mucho tiempo en ofrecer una respuesta satisfactoria. Como recuerda Pineda, generar un nuevo fármaco tiene un costo medio de $2,100 millones ($2.1 billion) y unos 10 años de investigación.
Esta doctora explica que, además de ser un proceso costoso, el futuro de la medicina es otro, los remedios han de ser más personalizados. “Ni todos los pacientes ni todas las enfermedades son iguales y sin embargo se tratan de la misma manera, pero esto es lo que está cambiando”.
Akerman explica que se pueden usar datos genómicos para tener mejores resultados y sugerir soluciones farmacológicas más certeras basadas en el análisis de grandes cantidades de datos personales. Y ahí es donde entra Envisagenics. En este punto, conviene recordar que el genoma es el conjunto de genes de una especie y los genes funcionan como si fueran las bases de datos con información de cada organismo
Envisagenics es la herramienta que gestiona esos datos, mediante la computación, que luego usan empresas farmacéuticas y de biotecnología. Así pueden usar eficientemente la información genómica y deben producir remedios más rápidamente y de forma mucho más económica, resumen estos empresarios.
“Hay pacientes y fundaciones que financian investigaciones que no pueden esperar una década o más para encontrar nuevas medicinas”, explica Pineda.
Envisagenics es una empresa joven que ha contado con capital presemilla (pre seed) para su lanzamiento y fondos del Instituto Nacional de Salud. Ya cuenta con varios clientes (empresas farmacéuticas y de biotecnología) que usan sus servicios en distintas fases.

Pineda explica que el año que viene esta empresa en la que trabajan además de ellos una persona más a tiempo completo y tres a tiempo parcial, tendrá un Ebitda positivo, es decir, que entrará a tener beneficios.
La empresa nació prácticamente en un café en el que se reunieron Pineda y Akerman después de que este hiciera la presentación de este proyecto empresarial a unos inversionistas para los que esta trabajaba como analista.
La idea empresarial se adaptaba a las habilidades y capacitaciones de esta joven que llegó de su Cali natal a Miami en 2001 por la situación de su país. En la escuela y el high school se empezó a interesar por la genética y empezó a investigar gracias a un programa de ayuda del condado de Miami Dade para estudiantes de ciencias.
A los 16 años estaba estudiando la mosca, el organismo modelo genético y participó en una feria de ciencias internacional para ganar el cuarto puesto.
Ganó becas, reconocimientos y la ayuda de la fundación Goizueta (el ex presidente de Coca Cola) que buscaba facilitar el camino a mujeres de origen minoritario en las ciencias.
Empezó con un graduado en biología molecular y terminó haciendo el doctorado en Cold Spring Harbor Laboratory, un centro de Long Island de donde han salido ocho premios Nobel, entre ellos Jim Watson quien descubrió el ADN y en cuya escuela ella estudió.
Desde que era una adolescente se dedicó no solo a sobresalir en los estudios sino también a buscar concienzudamente becas, ayudas y concursos con los que impulsar su carrera. Es algo que dice que le llevaba tiempo pero ahora le ayuda a gestionar la empresa, de cuyos negocios se ocupa.
A Akerman le conoció porque trabajaba para unos inversionistas para quienes hacía análisis de empresas de su sector. Este bonaerense, criado en la Patagonia, había hecho una presentación ante los inversionistas el día después del nacimiento de sus hijos gemelos y los dueños del capital animaron a Pineda a unirse a este proyecto.
Akerman llegó hasta la idea después de estudiar biología en Argentina e Israel donde vivió 12 años. En la Universidad en este país “estábamos usando el genoma y yo era un biólogo de laboratorio y la vía informática estaba recién comenzando. Allí fue la primera vez que me expuse a una secuencia de ADN en una computadora y me fascinó lo que se podía hacer con las secuencias y como se podrían traer ideas de campos completamente lejanos a la biología y adaptarlos. Me parecía muy refrescante, nuevo, futurista”
Este argentino terminó haciendo un doctorado en bioinformatica a pesar de que tuvo que estudiar computación mientras lo hacía. “La idea es no tener miedo de aprender las cosas mientras las hace”. Este científico dice que tiene curiosidad por aprender y avanzar.
Akerman, se trasladó a EEUU y terminó en Cold Spring Harbor también.
“Mi motivación siempre fue producir herramientas que funcionen y en un momento me di cuenta que para que esto ocurra y crezca hay que salir de la Universidad y crear una empresa. Agarrar tu idea y convertirlo en un modelo de negocio y comercializarlo tras exponérselo a todo el mundo. La genómica está creciendo a gran velocidad, hay muchos datos acumulados y la demanda por soluciones es muy grande , la demanda de herramientas para analizar y entender datos es muy grande”.
Tras el encuentro en el café, Akerman y Pineda pidieron permiso para licenciar el trabajo de computación del primero en el laboratorio de Long Island. Esta operación hace que Cold Spring Harbor sea cofundadora también de la empresa. Además tienen una colaboración con ellos y el Memorial Sloan Ketering Cancer Center para obtener el material básico para poder usar los algoritmos.
Estos empresarios dicen que el momento para su empresa y la medicina es muy bueno porque existen los algoritmos, los datos genómicos y las supercomputadoras para gestionar todas las herramientas con las que avanzar en las curas de enfermedades.
Según Akerman ahora necesitan modernizar cómo funcionan los programas y cómo se comunican entre ellos, como se adaptan a diferentes ambientes de computación porque los clientes están llegando muy rápido “y no estamos preparados para tomar a todos y hacer un buen trabajo”. Ahora estamos buscando mas fondos. Necesitamos crecer como empresa y estamos buscando unos inversionistas interesados en la biotecnología, queremos duplicar la plantilla.
Además como empresa, explican, quieren desarrollar con un socio farmacéutico una medicina que sea encontrada “por nuestros algoritmos y bases de datos”.
A largo plazo son flexibles porque la ciencia avanza y “todo será diferente. En 10 años habrá que pensar en nuevas herramientas o hacer otra compañía”. Y no tienen intención de parar.

Cuatro Preguntas

¿Lo más difícil como empresarios? Pineda: Conseguir a alguien que nos de la plata mucho más fácil.
Akerman: La tenacidad.Los altibajos en un start up son de vértigo. Tener la tenacidad para seguir adelante, creer en uno mismo y lo que está haciendo es lo más difícil

¿Lo más fácil?
Akerman: trabajar juntos.
Pineda: Si, las personalidades son muy diferentes y ha ayudado bastante pero solo no se puede y se necesita un buen co fundador y equilibrio.

¿Lo mas importante?Akerman: es saber lo que vos no sabes y conseguir la persona de la que puedas aprender. No es fácil de aprender. Lo que mas nos hemos dado cuenta en esta carrera es que hay que aceptar y ayuda y manejar la mentoría que le da la gente. No se puede dejar de tener hambre de aprender aunque no se esté en la escuela o aprendiendo. Hay gente muy inteligente fuera de la academia. Pineda: Hay que estar como una esponja.
¿Habeis notado la falta de diversidad?No en la ciencia dicen ambos pero si en la parte del negocio, start ups y biotecnología donde no hay nada de diversidad. Como a otros empresarios latinos en campos tecnológicos también les han aconsejado que se unieran a alguien con más canas o no latino para ganar credibilidad. “Como compañía y como latinos estamos muy envueltos en programas de diversidad”, dice Pineda para explicar que son parte de un programa de diversidad en Stanford