La fórmula demócrata

Tim Kaine, el binomio de la candidata Hillary Clinton habla español y es experto en seguridad nacional
La fórmula demócrata
Hillary Clinton y Tim Kaine esperan derrotar a Trump en noviembre.
Foto: Alex Wong / Getty Images

Se dice que el primero acto presidencial de un candidato a la Casa Blanca es la selección de su vicepresidente, de la persona cuya función principal es tomar las riendas del gobierno en caso de incapacidad o muerte del mandatario. Al mismo tiempo, es una ventana en la forma de pensar del candidato y su estrategia tanto de campaña como de gobierno.

La designación del ex gobernador Tim Kaine, por ejemplo, como compañero de fórmula de la presunta candidata demócrata, Hillary Clinton, indica la preferencia de la ex secretaria de Estado por una persona que le aporte en este caso a Virginia a su lista de Estados con más posibilidades de ganar en noviembre.

También refleja su interés de tener un senador experimentado en seguridad nacional y defensa que responda a las acusaciones de debilidad de lado republicano, con el agregado de alguien que habla español con fluidez para conectar con los latinos.

La desilusión de los seguidores del senador Bernie Sanders es grande, como la de los demócratas que deseaban que el posible vicepresidente sea un integrante de una minoría étnica.
Kaine es un hombre blanco amigo de Wall Street y de los tratados de libre comercio. Es un moderado que puede atraer una porción del voto blanco al cual apuesta conseguir el candidato republicano Donald Trump.

La esperanza demócrata es salir de la convención con un frente unido entre los progresistas y la candidata, tal como lo era para los republicanos que la designación del gobernador Mike Pence sirva para atraer a los conservadores al rincón de Trump.

Tanto Kaine como Pence son políticos experimentados que tienen peso por sí mismos, la cuestión es cómo serán utilizados, además del aspecto decorativo y formal, como ir a funerales relativamente importantes. Habrá que ver cuán escuchados serán por sus jefes en la Casa Blanca.

Mientras tanto, ahora su papel es el de atacar incesantemente a su rival de manera que la cabeza de la fórmula pueda actuar de manera presidencial y hacer sus propuestas de manera positiva. Esta es la expectativa por lo menos en una temporada electoral normal, lo que no ha sido precisamente este ciclo político lleno de sorpresas.