Río 2016: La dieta de los atletas para rendir mejor

Desde las 3,000 calorías de Michael Phelps, hasta el estadounidense que desayuna con mate
Río 2016: La dieta de los atletas para rendir mejor

Entrenamiento, descanso y buena alimentación son los tres pilares más importantes a la hora de competir en los Juegos Olímpicos. Pero no se puede hablar de una sola dieta: lo que consumen depende de la disciplina que practican. ¿Es cierto que Michael Phelps consume 12,000 calorías por día? ¿Los gimnastas también comen McDonalds?

El comedor de los Río 2016 alimenta a 18,000 personas todos los días. Que comen en diferentes turnos durante las 24 horas del día menús pensados por 20 chefs. En Río 2016 no faltan frutas exóticas, platos típicos brasileños (arroz, frijoles, churrasco, farofa, tapioca, trufas de chocolate, pan de queso) pero también hay opciones asiáticas, pastas, pizzas y hasta alternativas kosher.

Una de las nutricionistas a cargo de armar la cocina, Fiona Pelly, le contó a la revista Bon Apetit que la variedad es clave hasta cuando se trata de yogurts. Entre opciones de bajas calorías, con frutas, de leche de cabra y griego, se llega a una decena que se exhiben para el desayuno. Todas las comidas tienen tarjetas informativas que indican sus valores de grasas saturadas, calorías, proteínas, carbohidratos y sodio; además de si contienen gluten o lácteos.

Proteínas, sándwiches y mate

//platform.twitter.com/widgets.jsMichael Phelps, el nadador estadounidense que ostenta el récord de 19 medallas doradas, desmintió consumir 12,000 calorías por día pero impresionó con detalles de su dieta para mantener su grasa corporal en menos de 4%. Consume alrededor de 3,529 calorías por día, de las cuales el 37% corresponden a carbohidratos. Su menú diario incluye avena, omelette, frutas, café, carnes, verduras, granos y, la sorpresa, un sándwich de albóndigas de la cadena Subway.

Por otro lado, hay otros deportes que requieren menos calorías. La gimnasta artística de EEUU Gabrielle Douglas contó que es muy estricta con sus comidas, huevos y fruta en el desayuno; proteínas sin grasa y un poco de pasta en los almuerzos y cenas, pero que se premia con un postre casero que puede ser budín de jengibre.

Usain Bolt, por su parte, fue noticia en Pekín cuando se quejó de la comida. El jamaicano, después de ganar tres medallas de oro en 2008 declaró en su biografía Faster than lightning que no se había sentido a gusto con la comida local y que había optado por alimentarse a base de patitas de pollo y ñame (un tubérculo que se cultiva en el sur de Asia).

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Uno de los casos más curiosos de estos Juegos Olímpicos es el del gimnasta Sam Mikulak que está auspiciado por una marca de yerba mate y compartió una foto desde el balcón de su habitación en la Villa, con el clásico rioplatense en la mano.

El recientemente derrotado por Juan Martín del Potro, Novak Djokovic, sigue una dieta cada vez más estricta. En 2010 descubrió que es alérgico al gluten y hace menos de un años se convirtió en “pescatariano”. Sigue una alimentación casi 100% vegana, salvo por una porción semanal de pescado.

¿Permitido?

Siendo uno de los sponsors de los juegos, McDonald’s tiene una posición privilegiada en el comedor. La nadadora australiana Melanie Schlanger confesó que una de las cosas que más le gusta de la Villa Olímpica es que tiene comida chatarra al alcance de la mano, detalló a The Courier Mail: “No es raro ver a nadadores comiendo hamburguesas a las 4 de la madrugada. Generalmente, después de competir y no antes”.

La judoca estadounidense Marti Malloy, luego de ganar bronce en Londres, pidió 50 hamburguesas con queso solo para comprobar que era posible. Le aceptaron el pedido y al instante lo dio de baja. Uno de los cambios más importantes en el comedor de la Villa Olímpica de Río 2016 es que no todo es ilimitado para los atletas, para evitar desbordes.