Naya Rivera padeció anorexia y tuvo un aborto en su época “Glee”

La actriz de origen puertorriqueño ha hablado sobre esa etapa de su pasado en su libro de memorias "Sorry not Sorry"
Naya Rivera padeció anorexia y tuvo un aborto en su época “Glee”
Hoy la actriz es madre de un niño junto a su esposo, el también actor Ryan Dorsey.

La actriz Naya Rivera ha querido compartir públicamente a través de su primer libro autobiográfico, ‘Sorry Not Sorry’, que en los inicios de su carrera interpretativa trataba de “evitar la comida a toda costa”, como consecuencia de la traumática separación de sus padres y de una etapa caracterizada por la falta de ofertas laborales.

“Cuando estaba en el segundo año de carrera empecé a pensar que lo que había empezado como un juego estaba yendo demasiado lejos. Así que empecé a evitar la comida a toda costa. Si mi madre me había preparado la comida para llevar ese día, o la acababa tirando a la basura o me inventaba cualquier excusa para no cogerla”, confesó la que fuera protagonista de la exitosa serie musical ‘Glee’.

Sin embargo, en su momento la artista no era consciente de que estaba desarrollando un fuerte trastorno alimenticio debido a que otras compañeras de profesión atravesaban problemas similares al suyo, una tendencia que, a su juicio, se repite hoy en día entre las nuevas generaciones de artistas que se ven presionadas por los estrictos cánones estéticos que imperan en el mundo del espectáculo.

“Era tan joven… y además parecía ser la norma entre la gente de ese ámbito. Todo el mundo de mi círculo tenía que afrontar situaciones parecidas, así que para mí era imposible saber si de verdad lo mío era problemático. Estaba confundida y tenía sentimientos contradictorios sobre el tema. Pero lo que de verdad me da pena ahora es ver que, 15 años después, hay muchas chicas repitiendo esos patrones de conducta”, añadió.

La carismática intérprete, madre del pequeño Josey (11 meses) junto a su marido Ryan Dorsey, también habla sin tapujos en sus memorias del aborto al que se sometió hace seis años para poder pasar página y centrarse en su carrera profesional.

“Me resulta muy difícil sincerarme sobre algo tan personal. Hay gente que prefiere no pronunciarse sobre el tema, pero creo que deberían hacerlo. Habrá gente que lea esto y diga: ‘¡Pero qué horror!’. Sin embargo, estoy segura de que muchas personas se sentirán identificadas y extraerán algo positivo de esto”, explicó.