Jóvenes se abren camino en la conservación del arte funerario

El histórico Cementerio Woodlawn inició un programa en 2015 para capacitar jóvenes en la interesante y loable faena de la conservación y preservación de los monumentos y mausoleos. Ellos reciben certificaciones y pueden empezar una carrera en este campo
Jóvenes se abren camino en la conservación del arte funerario
Jairo Castillo (der.) y Alejandro Soto-Lora, (centro ), estudiantes de la Escuela Secundaria Bronx International, con el instructor del programa Robert Cappiello en el Cementerio Woodlawn en El Bronx. /MARIELA LOMBARD

Cuando algunos parientes y amigos de Alejandro Soto saben que él trabaja en un cementerio se ríen, quizás de nervios. Pero a él no le importa, porque no solo es un trabajo digno que le permite ganarse la vida siendo tan joven, sino que lo ve como el inicio de una verdadera profesión.

El joven estaba graduándose el año pasado de Bronx International High School y su consejera le recomendó aplicar a un programa de conservación en el histórico Cementerio Woodlawn.

“Yo le hice caso, apliqué y entré al programa que dura nueve semanas. Nos enseñaron a documentar los monumentos, identificarlos y usar las herramientas de trabajo”, contó.

Fundado en 1863, el Cementerio Woodlawn tiene 400 acres de terreno y fue designado como Monumento Histórico Nacional en 2011 por el Servicio de Parques Nacionales. Su gran valor radica no solo en la cantidad de personalidades que allí descansan para la eternidad sino la rica colección de arte funerario que posee.

Cuenta Alejandro que preservar los monumentos no solo implica limpiarlos de maleza, sino reparar y prevenir los daños causados por las inclemencias del tiempo y restaurar los materiales originales con los que fueron tanto las estructuras como las esculturas.

El joven es parte de un grupo de 16 -entre 18 y 24 años- que fueron seleccionados para participar en la inauguración del programa de capacitación para la preservación; éste fue establecido en 2015 por The Woodlawn Conservancy -entidad sin fines de lucro-, World Monuments Fund y el International Masonry Institute, el brazo educativo de Bricklayers y Allied Craftworkers International Union (BAC). La capacitación recibe fondos de World Monuments Fund, The Heckscher Foundation for Children, The Dalio Foundation, Inc., la Fundación Achelis, The Pinkerton Foundation, The New York Community Trust, y la oficina del concejal Andrew Cohen. Cathedral Stone Products es uno de los patrocinadores.

“Como un cementerio histórico con la más fina colección de arte funerario del país, nuestro mandato de preservar los 400 acres de monumentos y las historias que éstos nos cuentan son parte de nuestra misión”, declaró Mitch Rose, presidente y CEO de The Woodlawn Cemetery and Conservancy.

“También reconocemos nuestra gran obligación con El Bronx y la Ciudad de Nueva York”, añadió. El programa de capacitación da una doble ganancia: Woodlawn está tomando pasos para preservar sus mausoleos, monumentos y esculturas para las futuras generaciones y los jóvenes becarios tienen la oportunidad de comenzar una profesión de por vida en este campo.

La entidad considera que con una tasa de desempleo juvenil en toda la ciudad, especialmente entre los adultos jóvenes de color, este programa ofrece un camino hacia arriba y hacia fuera de los puestos de trabajo de baja calificación de salarios bajos normalmente disponibles para los graduados de la escuela secundaria.

Tras graduarse del programa de capacitación, Alejandro Soto aplicó a una posición de aprendiz. Manifiesta la satisfacción de recibir entrenamiento de parte de Robert Cappiello, miembro de la BAC Local 1, quien tiene más de 30 años de experiencia en las artes de la mampostería y está a cargo de las nueve semanas de la beca.

Los participantes reciben un certificado de las organizaciones patrocinadoras, así como una certificación en el uso de andamios por parte de la OSHA así como ayuda para acceder a trabajos de aprendices dentro del BAC Local 1 o con contratistas privados.

“Mi regalo para ellos es que prueben a lo que pueden aspirar”, dijo Cappiello. Cuando se trata de la preservación histórica, él confía en los pasantes, “este es el tipo de trabajo que todos en mi campo quisieran entrar, pero muchos no lo hacen hasta el final de sus carreras”, añadió.

Alejandro, quien nació en Nueva York y se crió en Santo Domingo, tiene todo eso claro. “De la manera como estamos progresando es como una carrera. Conocemos muchas personas y poco a poco se nos abren las puertas”, indicó. Él reconoce el apoyo que le dan sus tíos con quien vive, don Miguel Cruz y Eligia Francisco.

Por su parte, Jairo Castillo, también de 18 años y graduado de secundaria de Bronx International, formó parte del programa este año. Su mamá Dora, dominicana, quiere que vaya a la universidad, pero él quiere apostarle a lo práctico y está dispuesto a apostarle a este campo de trabajo.

“Cuando me toca limpiar los monumentos y arreglar las partes rotas de las esculturas de los ángeles me siento orgulloso”, declaró.

Hizo todos los trámites para aplicar a una plaza de aprendiz y después de la graduación, que se efectuó el miércoles 31 de agosto, ahora debe esperar la respuesta. “Si me quedo trabajando aquí hay posibilidades de que se me abran oportunidades como trabajar en grandes empresas de restauración privadas”, puntualizó.

Famosos difuntos

El Cementerio Woodlawn fue el último destino para decenas de personalidades como artistas y escritores, magnates de los negocios, líderes cívicos, músicos de jazz, sufragistas y mucho más incluyendo Herman Melville, Joseph Pulitzer, Fiorello LaGuardia, Celia Cruz, Duke Ellington, Irving Berlin, and Elizabeth Cady Stanton.

La invaluable colección de monumentos -que incluye más de 1,300 mausoleos- fue diseñada por legendarios arquitectos, diseñadores de paisaje y escultores. El trabajo de McKim, Mead & White, Carrere & Hastings, Beatrix Farrand, Louis Comfort Tiffany y Daniel Chester French engalana los terrenos del camposanto.

Cifras

El Cementerio Woodlawn en cifras

  • 1863, fecha de fundación
  • 400 acres de terreno no seccionado
  • 300,000 entierros
  • 150,000 monumentos
  • 1,300 monumentos privados
  • 100,000 visitantes cada año