Todos se echan la bolita, pero… ¿Quién cuida a Messi?

El desgarro de 'La Pulga' sería como consecuencia de una pubialgia que arrastra el astro rosarino; Bauza le apuntó a Barcelona, Mundo Deportivo castigó al Patón y en Perú celebran la lesión...
Todos se echan la bolita, pero… ¿Quién cuida a Messi?
Lionel Messi. En tiempos difíciles todos y nadie tienen responsabilidad a la vez.
Foto: EFE

El golpe tiene la reverberancia lógica. Cuantificar los daños colaterales resulta una tarea casi titánica. Por eso se señalan unos a otros y se acusan vaya uno saber bien de qué cosa. Un desgarro en el aductor derecho y una infinidad de cuestionamientos. Lionel Messi estará tres semanas inactivo y todo se vuelve más gris. Y allí Barcelona y el seleccionado de la Argentina se miran de reojo porque lo quieren tener a disposición para que les resuelva los problemas. Y ese brebaje de histerias se vuelve más espeso cuando aparecen datos que revelan que en realidad el problema que le provoca este tipo de dolencias al astro argentino es una pubialgia, uno de los trastornos físicos más rebeldes, más complejos de tratar y que su recuperación demanda casi dos o tres meses. En ese contexto, el interrogante es inevitable: ¿quién cuida de Messi?

Según una publicación de la agencia DPA, Messi abandonó el 2 de septiembre la concentración de la selección de la Argentina al sufrir dolores en el pubis. La Pulga disputó ante Uruguay el primer partido de la fecha doble de eliminatorias, pero no estuvo en el segundo juego ante Venezuela. Cuando regresó a Barcelona, los médicos del club catalán habrían advertido las incomodidades que sentía el jugador en el aductor y le pidieron al cuerpo técnico que bajasen las cargas de las prácticas.

Según la agencia alemana, los especialistas en España dicen que Messi tiene una pubialgia de base, que es la lesión “madre”, que desencadenó la nueva lesión. El dolor lo obligó a no forzar tanto esa extremidad y ese movimiento antinatural generó la sobrecarga sufrida anteayer ante Atlético de Madrid.

Ahora bien, si se determinó que no estuviese con la Argentina en el choque en Mérida, ante Venezuela, que debían bajarle las cargas por sugerencia médica, ¿era indispensable que jugase en Barcelona? Es cierto que es casi ingobernable el deseo de Messi por estar siempre dentro de la cancha. Sin embargo, saber decirle que no, soportar el embate de los caprichos de una estrella y esperar a que pueda advertir que lo mejor para él es descansar, es también saber cómo cuidarlo.

Nadie se detiene a pensar en que Messi debe respirar aire puro. Que su nombre no pueda estar afuera de un ambiente tóxico es necesario. Y también lo debe comprender Edgardo Bauza, que evidentemente no meditó sus palabras y ante Fox Sports, dijo: “Nos mandan mensajes para que cuidemos a Messi, pero ellos mucho no lo cuidan. Me extraña que lo hagan jugar todos los partidos. Más con los problemas que tiene”. Innecesario.

De la misma manera que desde España, en Mundo Deportivo, una de las plataformas usuales de Barcelona para amplificar su mensaje, el periodista Francesc Aguilar le contestó a Bauza como si todo se tratase de ver quién tiene la culpa. “Argentina, ni el Barça, han tenido suerte con la elección de Edgardo Bauza como seleccionador albiceleste supliendo en el cargo al Tata Martino. Sufre incontinencia verbal y peca continuamente de indiscreto. Cuando ve un micrófono o una cámara se le suelta la lengua. Ha vuelto a meter la pata en el más amplio sentido de la expresión. No se le ha ocurrido otra cosa que asegurar que “el Barça no cuida de Messi”. Las consideraciones de Aguilar tampoco parece ayudar mucho.

En su cuenta de Facebook, la Pulga publicó un mensaje de agradecimiento a todos los que se han interesado por su lesión y aseguró que regresará “más fuerte”. Mientras que los medios de Perú celebran la ausencia del astro rosarino y se burlan de la lesión.

Demasiado intenso todo. lo concreto es que su retorno debe ser pleno, más allá de los que digan unos u otros. Una posible pubialgia es una noticia preocupante, ya que podrían perderse más que dos partidos por la Liga de España, dos por eliminatorias y uno por Champions. Es que sin él dentro de un campo de juego, ya sea con la camiseta blaugrana o con la celeste y blanca, nada es igual.