Más que resequedad de invierno

Es posible que estas afecciones de la piel requieran la ayuda de un médico
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Más que resequedad de invierno
Foto: Shutterstock

La piel reseca y con comezón es un síntoma común cuando la humedad disminuye, especialmente cuando envejecemos. “Las glándulas que producen el aceite que lubrica la piel se contraen y no funcionan con la misma efectividad”, dice Amy Kassouf, M.D., una dermatóloga en Cleveland Clinic.

Pero, ¿cuándo es solamente un caso de resequedad de la piel y cuándo es algo que requiere tratamiento? Esto es lo que necesitas saber sobre las 3 afecciones de la piel que pueden intensificarse durante el invierno:

Eczema

Más de 30 millones de estadounidenses tienen los parches típicos del eczema en la piel, que se ven rojos, gruesos, escamosos y que causan comezón. Los adultos mayores tienen mayor riesgo de contraer eczema asteatótico, el cual con frecuencia ocasiona resequedad y picazón intensa en la parte inferior de las piernas.

El eczema surge comúnmente en personas con asma o fiebre del heno, pero el estrés, el calor seco, los alérgenos y las fragancias y tintes que contienen los productos del hogar también pueden desencadenarlo, dice Jonathan Silverberg, M.D., director del Centro multidisciplinario de medicina del área noroeste para el eczema en la Northwestern University de Chicago.

Atención personal: Humecta tu piel varias veces al día (consulta “Calmantes para la piel en el clima frío”, a continuación), y usa un humidificador cuando esté encendida la calefacción en la casa. Usa jabones y detergentes sin olores y sin colorantes, y lava la ropa nueva y la ropa de cama antes de usarlas. El uso ocasional de crema de hidrocortisona de venta libre ayuda a calmar la picazón.

Consulta a un médico si ves muy poco cambio después de varias semanas de cuidado personal o si tienes comezón intensa o los parches en la piel tienen ampollas o supuran. El médico puede recetarte una crema con esteroides o, en casos más graves, un inmunosupresor oral para la picazón. La fototerapia, la que usa la luz ultravioleta para controlar la inflamación, también es una opción.

Psoriasis

Un estimado de 6.7 millones de estadounidenses tiene esta afección crónica, marcada por parches con escamas, picazón y levemente elevados cubiertos con células de piel de color gris. Estas “placas” se desarrollan cuando las células de la piel crecen demasiado rápido, y se desencadenan cuando “algo hace que el sistema inmunológico se vuelva hiperactivo”, dice Ronald Prussick, M.D., miembro de la junta directiva médica en la National Psoriasis Foundation.

Los desencadenantes pueden incluir el estrés, infecciones o lesiones en la piel, alergias y algunos medicamentos. Además, “rascarse donde tienes comezón puede crear nueva psoriasis en esa área”, dice la dermatóloga Jessica Krant, M.D., miembro de la junta de asesoramiento médico de Consumer Reports.

Atención personal: Para reducir la picazón y aflojar la piel muerta, sumérgete durante 15 minutos en una bañera con agua tibia a la que hayas agregado aceite para bebé, avena con aceite o sales de Epsom. Un champú o una crema de venta libre con ácido salicílico puede suavizar las placas; una con alquitrán mineral puede reducir las molestias. También puedes calmar la comezón con una crema de hidrocortisona de venta libre.

Consulta a un médico si el cuidado personal no te ayuda. Tu médico puede recetarte un medicamento biológico para la inflamación, metotrexato para retrasar el crecimiento de las células de la piel o la fototerapia.

Rosácea

Una afección crónica que es más común después de los 30 años de edad, la rosácea puede ocasionar enrojecimiento, protuberancias y pústulas, por lo general en la cara. Algunas personas experimentan resequedad, comezón, picazón y ardor. “La piel de los pacientes con rosácea es muy sensible”, dice John Wolf, M.D., presidente de dermatología en Baylor College of Medicine de Houston. Los desencadenantes incluyen el clima frío o caliente, el calor en interiores, el estrés, el sol, el viento, el alcohol, los baños calientes, el ejercicio extenuante y la comida condimentada.

Atención personal: Usa un limpiador facial suave y un humectante suave antes de irte a la cama y usa un protector solar de amplio espectro para piel sensible con un factor de protección solar de por lo menos 30.

Consulta a un médico si tus síntomas no se alivian con el cuidado personal o si te causan molestias o angustia emocional. Los tratamientos con medicamentos de venta con receta pueden incluir una crema antiinflamatoria tópica o un antibiótico oral para la irritación e inflamación más grave. La terapia con láser o luz también puede ayudar a reducir el enrojecimiento.

Calmantes para la piel en clima frío

Ya sea que tengas una afección específica de la piel o sencillamente resequedad de la piel, prueba estas sugerencias:

  • Baja el termostato algunos grados. “Esto podría evitar que el aire se seque demasiado, y el aire más frío tiene menos probabilidades de agravarte la comezón”, dice Northwestern’s Silverberg.
  •  Toma baños breves y usa agua templada. Entre más caliente esté el agua, más aceites de la piel se eliminarán.
  • Huméctate después del baño, mientras todavía tienes la piel húmeda. Usa un producto sin fragancia, hipoalergénico o hecho para piel sensible.
  • Usa un humidificador de vapor frío. O bien, coloca recipientes con agua cerca de las ventilas de la calefacción para humedecer el aire interior. La humedad debe estar entre 30 a 60% (40 a 50% si tienes alergias o asma).
  • Utiliza jabones sin fragancia. Usa también detergentes para piel sensible.